Así queda Assassin’s Creed: Valhalla dentro de la cronología oficial de la saga

Templarios, egipcios y muchos asesinos. Si algo ha logrado ‘Assassin’s Creed’ es enseñarnos historia mientras disfrutamos del turismo virtual más ambicioso. Si quieres conocer la cronología de los Asesinos, inspirada en la secta de los nizaríes (o hashshashin) y dirigida por el maestro Hassan-i Sabbah, prepara tu Predator Helios 300 y sigue leyendo.

Y es que para disfrutar de esta longeva saga necesitarás un equipo de primer nivel. No en vano, el nuevo ‘Assassin’s Creed Valhalla’ recomienda una GeForce GTX 1080 con 8 GB dedicados para jugar. Es por ello que sugerimos un Predator Helios 300, equipado con la poderosa NVIDIA GeForce RTX 2070 Max-Q y hasta hasta 32 GB de memoria DDR4 a 2.933 MHz de velocidad. Prepara tu hoja oculta.

Assassin’s Creed Odyssey

Viajamos a un pasado remoto, al 431 antes de Cristo. Aquí comienza el universo de los asesinos a través de la aventura protagonizada por los hermanos Kassandra y Alexios en plena Guerra del Peloponeso. Segunda entrega de la nueva trilogía, este RPG ha sido considerado el mejor de toda la saga.

Méritos no le faltan: un combate muy dinámico, batallas en alta mar por todo el Mediterráneo y preciosos parajes que nos enseñarán la geografía de todas las islas griegas. Y atención especial merece ‘El legado de la primera hoja’, un ambicioso DLC que conecta Odyssey con Origins, viajando de Macedonia a Acaya y Mesenia y que se enmarca hasta 60 años después de la historia original.

Assassin’s Creed Origins

Varios siglos adelante, entre el 51 a.C y 30 a.C. viajamos a un Antiguo Egipto en el ocaso de su gobierno dinástico. Somos Bayek de Siwa, un medjay considerado el primer Asesino de la Hermandad. Un juego revolucionario al plantear un árbol de habilidades propio de los RPG. Conoceremos a Julio César, a Cleopatra y viviremos un momento cultural decisivo donde un nuevo Imperio, el romano, se hará con el poder mundial.

Assassin’s Creed Valhalla

La historia de los dioses nórdicos Assassin’s Creed Valhalla encaja entre los años 850 y 900, en el mundo de conquistas vikingas del siglo IX d.C. La aventura da comienzo en la gélida Noruega para después arrastrarnos, en el papel de Eivor por la conquista de Inglaterra de norte a sur.

Sus dos principales DLC, ‘Wrath of the Druids’ y ‘The Siege of Paris’, también nos llevarán a las conquistas en los reinos de Irlanda y Francia.

Assassin’s Creed

Aunque la primera entrega de la saga publicada oficialmente transcurre en el año 1191, el pequeño juego para Nintendo DS ‘Assassin’s Creed: Altäir Chronicles’ se desarrolló en 1190.

Dicha esta puntualización, ‘Assassin’s Creed’ nos lleva hasta la Tercera Cruzada, en plena Tierra Santa, viajando de Acre a Damasco y de Jerusalén a Masyaf, con el objetivo de vencer a la Orden de los Templarios. También enmarcada en el mismo año, debemos destacar ‘Assassin’s Creed: Bloodlines’, secuela directa donde Altaïr tendrá que viajar hasta Lémesos y Cirenia.

Assassin’s Creed II

Y de este pasado aún remoto viajamos hasta 1459, al Renacimiento italiano de Leonardo Da Vinci, Lorenzo de Medici o Nicolas de Maquiavelo. La muy laureada segunda entrega de la dinastía nos convierte en Ezio Auditore y nuestro objetivo es acabar con la orden templaria en general y Rodrigo Borgia en particular.

Sus distintos DLC nos llevarán hasta el año 1499, justo cuando comienza la siguiente entrega.

Assassin’s Creed: La Hermandad

Entre 1499 y 1507, la hermandad de los asesinos viaja a Roma, donde la Orden de los Templarios planea oscuros atentados. Un nuevo Borgia será nuestro objetivo y un buen puñado de compañeros, nuestros aliados para vencerle. Tiene una narrativa excelente.

Assassin’s Creed: Revelations

‘Revelations’ es considerada una entrega fundamental para conectar dos trilogías. Situada en 1511, Ezio viaja hasta Constantinopla para encontrar los archivos de Altaïr. Sus DLC nos conducen hasta el año 1515, fecha en la que el sultán otomano Selim I invade Persia.

Inmediatamente después de esta entrega, se situaría ‘Assassin’s Creed Chronicles China’, en 1526. Protagonizado por la alumna de Ezio Shao Jun, este juego cambia el nombre de los templarios por Tigres, pero no así su objetivo de acabar con la Orden.

Assassin’s Creed IV: Black Flag

Y de un tiempo de revueltas imperiales a la edad de oro de los piratas ingleses. Enmarcada entre 1712 y 1722, la década de Edward Kenway —abuelo de Connor Kenway, protagonista de AC III— embarcado en el Jackdaw nos lleva por las esmeraldas aguas del Caribe.

Es una de las entregas más respetadas por la crítica y dio lugar a nuevas mecánicas de navegación que aún hoy se celebran. Poco después debemos citar ‘Grito de libertad’, el DLC convertido en juego individual, situado en 1735 y donde navegamos al mando de Adewale, la mano derecha de Edward Kenway y el esclavo liberado que busca hacer lo ídem con sus compatriotas de Puerto Príncipe.

Assassin’s Creed: Rogue

En un contexto histórico emplazado entre 1752 y 1760, ‘Rogue’ es una infravalorada secuela  que da la vuelta a la fórmula: Shay Cormac, es un assassin desencantado, reconvertido en templario. Un punto de vista muy audaz para conocer mejor los momentos más oscuros de una orden milenaria.

Assassin’s Creed III

Dos años después en esta cronología oficial, en plena Revolución Americana, debemos colocar la prestigiosa entrega ‘Assassin’s Creed III’. Un juego que pecó de ambición, al incorporar nuevas mecánicas, armas, movimientos y un gigantesco mapa. En él, conoceremos al mismísimo George Washington y exploramos zonas rurales bajo el nombre del nativo Ratonhnhaké:ton, que finalmente adquiere el nombre de Connor Kenway tras unirse a los Patriotas.

E imediatamente después debemos citar ‘Assassin’s Creed III: Liberation’. Como juego independiente y situado entre 1765 y 1777, ‘Liberation’ es una escisión que transcurre en Nueva Orleans. Protagonizada por Aveline de Grandpré, esta vez el marco histórico nos lleva a la Guerra de los Siete Años.

Assassin’s Creed: Unity

Y ahora, conectando con Rogue, en la París de la Revolución Francesa (1776), cambiamos de protagonista. Arno Dorian es un revolucionario que lucha contra el Antiguo Régimen. Un juego vapuleado, pero muy bien diseñado donde destaca su reproducción 1:1 de Notre Damme, su ambientación y sistema de iluminación, sus riquísimas calles llenas de peatones o la presencia de personajes como Maximilien Robespierre.

Casi un siglo después, encaja ‘Assassin’s Creed Chronicles: India’, en 1841 y bajo el lienzo histórico del ocaso del Imperio Sij. En esta entrega, manejamos a Arbaaz Mir y nuestro objetivo es hallar la reliquia que Ezio entregó a Shao Jun.

Assassin’s Creed: Syndicate

Y de una revolución a otra: ‘Syndicate’ se desarrolla en 1868, en plena Revolución Industrial. Dos gemelos, Jacob y Evie Frye, cuentan con distintos clanes urbanos y sindicatos, hartos de la explotación, para vencer al orden establecido. Varios de sus DLC nos llevan hasta 40 años adelante. La historia de ‘Jack el Destripador’ transcurre en 1888 y ‘Las historias de Londres’ suceden en 1916.

Pero aún no podemos dar por terminada esta cronología. Justo un año después, durante la Revolución de Octubre de 1917, se despliega ‘Assassin’s Creed Chronicles: Russia’, el mejor de esta trilogía menor que nos lleva por la San Petersburgo zarista.

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Israel Fernández