Cinco juegazos que cumplen 10 años este 2019

Dicen que los jugadores de videojuegos somos una panda de nostálgicos. Que es muy fácil engañarnos con el mismo juguete con un colorido lacito nuevo. Y quien dice eso lleva bastante razón. Pero también valoramos las grandes ideas, las escenas que quedan grabadas en la retina. Es fácil decirlo, aunque muy complejo de conseguir.

Por eso rendimos homenaje a estos cinco clásicos, analizamos su bagaje, el peso de su franquicia en la industria y, cómo no, buscamos dónde jugarlas todas.

Eso es fácil de responder: un PC que cumpla con los estándares actuales, con una gráfica generosa y un SSD para darle a play sin esperas. El nuevo Predator Triton 500 con 256 o 512GB PCIe Gen3, tiene de eso y mucho más, cumpliendo conestándares actuales como la conexión Bluetooth 5.0 o poder elegir entre una GeForce GTX 2060 hasta una 2080 con 8GB de memoria GDDR5. Pero ahora hablemos, sin más dilación, de juegos.

Call of Duty: Modern Warfare 2

¿Cómo construyes la secuela del shooter más vendido de la historia? Siendo continuista y elevando la escala: que las cosas que explotan ahora exploten más. Si el primer Modern Warfare fue el Tiburón de los blockbusters videolúdicos, su secuela se convirtió en el Indiana Jones del fps, elevando la cuota comercial a un nuevo nicho.

Publicado el 10 de noviembre de 2009, Modern Warfare 2 generó 550 millones de dólares en sus primeros 5 días a la venta, dejando por los suelos los récord de recaudación más laudatorios hasta entonces: Harry Potter y el misterio del príncipe (394 millones) y GTA TV (500 millones). Por aquel entonces, el Universo Cinematográfico Marvel acababa de nacer. «El lanzamiento más importante de la industria del entretenimiento«, dijeron. Ante tal avalancha, ese mismo día, los servidores estuvieron caídos durante varias horas.

10 años después aún seguimos jugando. A ‘Black Ops 4’, para ser exactos, mientras esperamos al “COD de 2019”, desarrollado por Infinity Ward y con campaña para un jugador, según los rumores, ambientada en Vietnam. Y aunque la franquicia adolece de ese grave continuismo, nadie ha sabido aún arrebatarle su trono. Bueno, excepto si hablamos de ese otro género, el battle royale.

Left 4 Dead 2

La secuela de un clásico siempre se enfrenta a problemas. Pero lo de Left 4 Dead 2 no se lo esperaba nadie. De hecho, hundió los ánimos de una Valve que espera un éxito sin precedentes. Apenas fue presentado el tráiler del juego en el E3 y una avalancha de usuarios convocaron un boicot contra su renovado tono, más oscuro y maduro.

Prohibiciones en Australia, Alemania y UK, acusaciones de racismo en algunas líneas de guión y algunos modders de la comunidad intentando hundir la repercusión del lanzamiento hirieron para siempre un buen juego.

Para los nostálgicos, dos apuntes: Turtle Rock, el estudio desarrollador del original, está trabajando en la tercera entrega o algo muy parecido, bajo el nombre Back 4 Blood. Y dos: para quien dude de la influencia de esta saga, debería saber que juegos como Dead Island o Dying Light le deben toda su existencia.

Batman: Arkham Asylum

Decía Rafael de las Cuevas, en su magnífico documental sobre este juego, que Arkham Asylum logró ser «el orígen de una saga que se ha convertido en el Batman de una nueva generación», un referente canónico. «Es una versión tan admirada y respetada como la del cómic, televisión o cine», logrando trasladar el reto de meternos en la piel del caballero oscuro a través de sus mecánicas internas.

A día de hoy, si rastreamos un ejemplo similar sólo podemos encontrar el Spider-Man de Insomniac Games. Cuando alguien entiende la psique de un personaje, analiza su lore y construye un relato que sirva de molde perfecto para lo que quieren transmitir, podemos hablar de un éxito. Rocksteady hizo algo más que un juego de éxito, construyó una trilogía en la que tuvo que resolver bretes tan incómodos como incorporar un Batmóvil en una ciudad claustrofóbica.

Un referente a día de hoy que nos permite jugarlo en la resolución más alta posible gracias a Batman: Return to Arkham. Sólo hay que echar un ojo al análisis de Digital Foundry para entender esos fondos reconstruidos con Unreal Engine 4 se disfrutan mucho más en PC.

Aunque no cualquier PC: la distribuidora recomienda, 6 u 8 GB de RAM, una NVIDIA GeForce GTX 660 y un procesador Intel Core i5-750. Nada que no pueda enfrentar el nuevo Predator Triton 500, con la posibilidad de apostar por una NVIDIA GeForce RTX 2080 en un interior y hasta 32GB de RAM en cuatro módulos independientes.

League of Legends

Si queremos hablar de eSports, LoL son la madre del cordero, el tótem sobre el que tallar todas las cosas. Aunque The International, el torneo final de DOTA 2, acumula un bote mayor, League of Legends sigue generando más puestos de trabajo, más competición y más reglamento que ningún otro eSport.

Aunque no nació como tal: Riot Games era un pequeño estudio indie de Santa Monica, California. League of Legends: Clash of Fates fue un juguete presentado como otro DotAlike, es decir, como un mod de Warcraft III creado por ellos mismos tomando como referencia el escenario Defense of the Ancients. La media de desarrolladores en el estudio no superaba los 30 años y nadie conocía las intenciones de aquellos chavales.

Hasta que Benchmark Capital y FirstMark, en una primera ronda de capital por valor de 7 millones de dólares, y Tencent Holdings, apostando otros 8 millones, elevaron la empresa hasta su estatus actual, con 70 millones de jugadores cada mes, con 200 millones de espectadores en sus finales internacionales y 23 oficinas a lo largo del mundo dando empleo a más de 2500 personas.

Por no mencionar su noble legado: Smite, Paladins, Strife o Golden Rush serán más o menos parecidos, pero deben reconocer su eterna deuda con LoL.

Borderlands

Si abres Steam o cualquier otra plataforma gaming te habrás dado cuenta: la mitad de tus amigos están jugando a Destiny 2, The Division 2, Warframe o Anthem. A todos ellos los une un hilo conductor: son looter shooter, un nuevo género que hereda esa jugabilidad frenética de Diablo, ese ánimo por mejorar tus estadísticas a cada combate.

Borderlands fue el primer looter shooter que podemos rastrear. Es también una especie de Fallout 3 más divertido y desinhibido. Sin él no se entiende parte del mercado. Sus creadores, Gearbox Software, venían de trabajar en varias expansiones para Half-Life, así que de lecciones aprendidos iban bien servidos.

Sumado a su secuela, que aumenta y corrige, a esa Pre-Sequel divertidísima pero repetitiva y a la recopilación “The Handsome Collection”, los players de PC tenemos para horas y horas. También comparte con Telltale una serie de episodios. Ah, por si no lo sabías, hace apenas unas horas que se ha registrado el nombre “Borderlands Game of the Year Edition”. El clásico llegará completamente remasterizado, así que saca músculo con tu portátil Triton 500, con hasta 8 horas de autonomía para “esa partidita más”.

Una década de prodigios

A los cinco citados, debemos recordar que hubo más, hitos históricos que aún no han logrado ser superados —sí, nos referimos a Assassin’s Creed 2, Dragon Age: Origins— o, saliendo de lo secular y lo franquiciado, aquella sorpresa que marcó los streaming de medio mundo: Minecraft tal vez no exigía muchos requisitos en PC, pero escribió la biblia del crafting sobre la que hoy se erigen torreones como Fortnite o ARK: Combat Evolved.

Juegos que aún hoy marcan las pautas a seguir. Y que, gracias a sus constantes revisiones y remasterizaciones, podemos disfrutar incluso a resoluciones 4K y 60fps. Eso sí, el portátil que usabas en 2009 no sirve para los relanzamientos de 2019. Puedes consultar nuestra guía para encontrar el portátil que mejor se adapte a tus necesidades.

Y, si tienes alguna duda, siempre puedes ir a lo seguro, a por las 15,6 pulgadas del Predator Triton 500 con un chasis de apenas 17,9 milímetros sobre la que se hospeda un potente Intel Core i7 de octava generación.

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Israel Fernández