Cloud gaming: ¿el futuro de los videojuegos?

Cloud gaming o free cloud gaming son conceptos cada vez más buscados en internet, lo que denota un interés real por una nueva forma de jugar. Pero ¿qué componentes están implícitos en el juego en la nube? ¿Necesitamos un PC o una consola, como para jugar a ‘World of Warcraft’? ¿Dónde se almacenan los archivos una vez sales de la partida? Vamos a tratar de explicar todo esto de forma sencilla.

Pero te adelantamos un spoiler: imagina jugar al juego más puntero, aquel que exija más potencia en cuestión de gráfica, RAM y procesador, y poder hacerlo con un equipo tan ligero como un Acer Chromebook 314, lo que nos daría la posibilidad de disfrutar en cualquier parte con un sistema más pequeño que un folio A4 y 1kg de peso.

Qué es cloud gaming

Cloud gaming propone otra forma de jugar. En vez de insertar un DVD o Blu-ray, jugamos sin tener la copia del juego. Las partidas arrancan y se almacenan en la nube. Incluso podemos jugar sin necesidad de un sistema dedicado. Los servidores de la compañía en cuestión posibilitan el juego en remoto. Ellos ponen el hardware y nosotros la conexión a internet y el dispositivo para jugar, ya sea un mando y una tele o nuestro smartphone.

Algunos servicios permiten descargar el juego e instalarlo en un dispositivo físico, para garantizar un mejor rendimiento en cuanto a tiempos de carga y tasa de frames. Pero la aspiración final del cloud gaming es ofrecer juego en remoto sin input lag, con una calidad similar a la que podríamos conseguir jugando con nuestra copia física.

Cómo funciona y para qué sirve

El modelo tradicional del cloud gaming difiere en función del tipo de servicio. Vamos a explicarlo según las opciones actuales. Ya hemos hablado de alternativas como Stadia, la apuesta de Google por el cloud gaming. Pero en esta partida hay muchos más jugadores.

Nvidia GeForce Now

El servicio Nvidia GeForce Now propone la opción de enlazar un juego propio y usarlo localmente. El usuario registra un juego ya comprado de tiendas como UbiPlay, Steam o Battle.net, y así puede jugarlo en cualquier PC sin que este deba ser un equipo que cumpla con unos requerimientos de hardware específicos.

¿Nuestro PC es demasiado antiguo para jugar a 2K? No hay problema, los servidores de Nvidia se ocupan del músculo y la potencia. En definitiva, el juego se conecta con una copia digital en posesión de Nvidia, la proveedora del servicio, y así podemos jugar y guardar avances sin que sea preciso disponer de una copia física.

PlayStation Now

PlayStation propone otra alternativa: desde 19,99 € al mes y con casi 800 juegos, la oferta de PlayStation para Windows es una especie de Netflix de los videojuegos: puedes elegir el que sea dentro de ese servicio, descargarlo ─o no─ y jugarlo mediante streaming. Los juegos no te pertenecen, pero podrás usarlos mientras estés suscrito al servicio. Es una buena alternativa para llegar a exclusivos de consola en un sistema de PC.

Shadow

Shadow es actualmente el servicio líder en velocidad, y está enfocado a sacar el máximo provecho de nuestra conexión a internet. La idea de este servicio es muy similar a la de GeForce Now: convertir cualquier PC en un sistema gaming, integrando nuestros juegos de GOG, Steam o Humble Bundle para jugarlos sin problema. De momento solo opera en el territorio estadounidense por 11,99 dólares al mes.

xCloud

Con casi 100 juegos, xCloud representa otra buena alternativa para el gaming desde la nube de Xbox, aunque se encuentra en fase beta y requiere de una invitación privada para poder acceder. Este sistema es más parecido al alquiler de PSNow. 

Un par de opciones más

Hay más alternativas, como Blacknut, para sistemas Android, o Vortex. Esta última es algo menos conocida y compatible con bastantes juegos (de 400 a 500) por una tarifa de 9,99 € al mes, pero también tendremos que contar con una copia digital y validada en nuestra cuenta del juego que vayamos a usar.

Historia y origen

Los juegos llevan más de una década subiéndose a la nube. Podríamos remontarnos hasta 2010, cuando OnLive lanzó la primera tentativa de cloud gaming en PC. En esta plataforma, podíamos ejecutar juegos como ‘Borderlands’ o ‘Darksiders’ sin necesidad de poseer el juego. Pero la precariedad de las conexiones a internet de la época condenaron una buena idea al ostracismo.

Gaikai hizo algo similar varios años después, pudiendo jugar a clásicos de PC y PlayStation gracias a nuestra conexión a Internet. Hasta que el servicio fue adquirido por Sony Computer Entertainment, lo que sirvió de semilla tecnológica para el actual PSNow. 

Las ventajas que ofrecen estos servicios es que se actualizan de forma continua, de manera que no tenemos que aplicar parches ni modificaciones para poder jugar. El sistema del servidor se encarga de ello. El problema reside en la limitaciones tecnológicas: jugar a 4K y 60 fotogramas por segundo requiere de una conexión estable de 150 Mbps, recomendando jugar mediante Ethernet y sin tener activas otras aplicaciones de descargas o streaming de manera simultánea.

¿Cuánta gente juega en cloud gaming?

PSNow marcó un pico de 2.2 millones de suscriptores durante el mes pasado. Geforce Now superó el millón antes de la cuarentena por COVID-19, pero una serie de reveses con editoras internacionales le han hecho perder bastantes licencias. Desde Microsoft, han citado “cientos de miles” de usuarios, pero nunca han facilitado una cifra específica, frente a los casi 100 millones de usuarios totales en sus otros servicios.

Y respecto a otras plataformas como Stadia, tras el lanzamiento de ‘Destiny 2’ se colocaron con su primer millón de usuarios. En total, no se estiman más de diez millones de usuarios, aunque la cifra crece cada día y su futuro es realmente prometedor.

Cuáles son los líderes del sector

La gran pregunta que surge tras estas cifras es, ¿quién posee el control de la nube? ¿Dónde están todos estos servidores? Aquí tienes la respuesta.

Amazon, hoster de AWS

Dueño de Twitch, Amazon es el gran proveedor de internet. ¿Esa serie que ves en Netflix? Gracias a su infraestructura. ¿Y qué hay del gaming online? Es pionero en soluciones industriales para empresas como Ubisoft o Electronic Arts. Amazon cuenta con más de 175 servicios integrales y, si Amazon Web Services (AWS) falla ahora mismo, fallarían las webs de Netflix, Airbnb, Slack, los periódicos The Guardian y The New York Times, la base de datos de la NASA o incluso clientes públicos de varios Gobiernos.

Microsoft, a la zaga con Azure

Aunque Microsoft es rival directo de Sony en cuanto al gaming, en Azure residen PSN, la tienda online de la plataforma de PlayStation. Microsoft, como el segundo líder, dueños de Mixer y Xbox Live, cuenta con 54 Azure Regions, que vienen a ser los 54 puntos de conexión clave, los datacenters que dan soporte a más de 140 países.

Los estadios de Google

Google Cloud Services es el servicio sobre el que funciona Stadia. Dueños de YouTube y su escisión Gaming, Google posee el control de un 30% del internet mundial, y cuenta con clientes como el MIT, PayPal, Apple, Coca Cola, Philips, Sony Music o incluso Domino’s Pizza, ofreciendo más de 50 servicios integrales.

Alibaba Cloud, Tencent y su omnipresencia

El último contendiente de esta puja lo marca un gigante chino. Y es que China representa el 20% de la audiencia de internet mundial. 

Tencent es una gran empresa con onerosas inversiones entre cuatro de las cinco mayores desarrolladoras del planeta: Activision-Blizzard, Epic Games, Ubisoft y Riot Games. En cuanto a su propio hosting, cuenta con dos plataformas de live stream similares a Twitch: Douyu y Huya. Gracias al poder en la nube de Alibaba Cloud, del grupo Alibaba, más sus cientos de alianzas —con Razer, por ejemplo— lo sitúan al lado de los más grandes.

Por último, cabe destacar que, aunque esta nueva promesa de jugar sin hardware local proponga ciertas ventajas, a decir verdad, el equipo que usemos sí es importante, al menos en términos de conectividad.

Es por ello que el Acer Chromebook 314 ofrece mucha libertad inalámbrica gracias a su conexión WiFi Gigabit Intel y la antena inalámbrica WiFi 5 (802.11ac) con 2×2 MU-MIMO. Está diseñada para lograr una red muy estable y la máxima velocidad sin cables posible, encontrando de forma inteligente los mejores canales a los que conectarse y con un límite de banda ancha teórico de 160 MHz (1.733 Mbps). Una increíble potencia para jugar a cualquier propuesta online.

En definitiva, el futuro del cloud gaming se anuncia brilllante y muy competido. Aun así, no parece que vaya a poner contra las cuerdas, al menos de momento, a las copias físicas.

Israel Fernández