Cómo mejorar el rendimiento de tu PC gaming

Imagina tener un PC tan potente como el Predator Orion 3000, capaz de mover a la máxima resolución y calidad cualquier novedad del mercado. Lo usas a diario, tanto para juegos como para otros menesteres; instalas decenas de diferentes programas que pruebas y, con muchos de ellos, te quedas. Un día arrancas Fortnite y notas que tarda un poquito más de lo normal. Apenas unas décimas de segundo, pero comienzas a ver que el rendimiento de tu PC no es el de siempre. Algo le pasa, pero ¿qué es?

Ninguna máquina está exenta de que esto pueda ocurrir, y de hecho es algo muy habitual incluso entre los PC más potentes del mercado. Todo ordenador requiere un cierto mantenimiento que, si bien las máquinas tan potentes que se han lanzado en estos últimos años han reducido esta necesidad, en algunos casos es requisito imprescindible para que tu ordenador mantenga una salud de hierro. ¿Por qué mi PC no tira como antes y qué podemos hacer para solucionarlo?

Cuanto menos a la vez, mejor

Aunque 16 GB de memoria RAM puedan parecer suficientes (no digamos ya 32 o 64), el software es cada vez más y más exigente. Por ejemplo el navegador Chrome es capaz de engullir la RAM con unas pocas pestañas abiertas, y hablando de videojuegos, los hay que son capaces de utilizar hasta 8 GB ‘sin despeinarse’.

Acer Predator PC

En la mayoría de los casos, además, a medida que utilizamos el PC en nuestro día a día vamos instalando programas que van dejando su rastro para siempre en forma de ejecutables en segundo plano que, en ocasiones, pueden utilizar un elevado porcentaje de la RAM total. Es importante pararse a pensar: ¿realmente lo necesitas? Puedes hacer una limpieza periódica para desinstalar o desactivar aquellos programas que no preveas vayas a usar y mejorar así el rendimiento.

¡Y recuerda! No todos los programas en ejecución tienen iconos visibles que puedan ser fácilmente accesibles, con lo que es muy recomendable acceder al Administrador de tareas de Windows y comprobar desde ahí qué procesos de los que están ejecutándose son los que más recursos consumen.

Elimina cachés y temporales

Muy relacionado con el anterior punto, a medida que utilizamos más y más nuestro PC también lo vamos llenando de archivos temporales que, aunque en ocasiones se borran automáticamente, esto no siempre ocurre.

Según cuáles sean los programas que utilicemos, al cabo de varios meses sin limpiar estos temporales podremos estar ocupando varios gigas de espacio en disco. Esto puede llegar incluso a saturar nuestro almacenamiento y, aunque sea muy rápido en formato SSD como es cada vez más habitual, suele implicar la pérdida de velocidad de nuestro ordenador como conjunto y afectar al rendimiento.

La solución a este problema podemos hacer una limpieza de disco a través de las herramientas integradas en Windows 10 o activar Storage Sense, una utilidad incluida por Microsoft que libera espacio automáticamente eliminando los temporales. Para acceder a estas opciones, acude a Configuración > Sistema > Almacenamiento y podrás configurar y personalizar algunas de sus características.

Liberar espacio en Windows 10

Si quieres probar nuevas experiencias, existen decenas de programas de limpieza del sistema, aunque la mayoría no ofrecen funcionalidades adicionales respecto a las herramientas incluidas en Windows (e incluso algunas incorporan malware que es recomendable evitar).

Hay que ser limpio (también por fuera)

Muchos se sorprenderán al saber que un ordenador sucio, por ejemplo lleno de polvo, tiene un rendimiento más lento que un PC limpio. La explicación es sencilla: el polvo reduce la disipación del calor, y un ordenador cuya temperatura sea elevada reducirá automáticamente su capacidad de cómputo para minimizar dicha temperatura (por cuestiones de seguridad), sobre todo en los momentos en los que más carga tiene… generalmente en videojuegos.

Keyboard dust

Es indispensable que además de tener el ordenador limpio ‘por dentro’ también lo tengamos por fuera: es necesario eliminar el polvo que con el paso de los días se puede incrustar en ciertos componentes internos, principalmente ventiladores y ranuras de ventilación de la caja del PC.

Evita usar aspiradores que con su potencia puedan dañar los componentes, y utiliza cepillos y brochas manuales. Por supuesto nada de utilizar agua o cualquier tipo de líquido, y recuerda desenchufar tu PC de la corriente antes de hacer una limpieza interna.

Los controladores (drivers), siempre a la última

Hay un componente especialmente sensible en lo referente al rendimiento en videojuegos: la tarjeta gráfica. Y el nexo de unión con nuestro sistema operativo son los controladores gráficos, habitualmente llamados drivers.

Especialmente los fabricantes de tarjetas gráficas dedicadas (NVidia, AMD) suelen lanzar actualizaciones periódicas de los controladores que solucionan problemas e incluso mejoran de forma significativa el rendimiento en algunos títulos. En ocasiones, incluso, se lanzan actualizaciones específicas para optimizar el rendimiento en determinados nuevos videojuegos (véase este ejemplo de NVidia y Battlefield V).

Es muy recomendable -para muchos, indispensable- mantener los drivers de la tarjeta gráfica actualizados a la última versión. Esto es ahora más fácil que nunca, ya que tengo NVidia como AMD permiten actualizaciones automáticas, de forma que el sistema nos notificará para que instalemos esta última versión.

Y si nada funciona, toca formatear

Todo lo que hemos comentado hasta aquí suele funcionar, pero no son remedios infalibles ni siempre funcionan como deberían. Hay veces en las que hay que tomar medidas más drásticas.

Hablamos de formatear nuestro PC para recuperar el sistema como estaba el primer día. Este procedimiento es el que se usaba antaño, cuando no existían los métodos más modernos, y consiste en eliminar todos los archivos y reinstalar el sistema operativo. Es similar a lo que se conoce como reestablecer a valores de fábrica en los teléfonos móviles, y permite reiniciar nuestro ordenador al estado de origen, como el primer día en el que lo encendimos.

Recuperar PC Windows 10

Los sistemas Windows han facilitado enormemente esta tarea, que puede hacerse con unos pocos clics acudiendo a Configuración > Actualización y seguridad > Recuperación > Reestablecer este PC. Cuando comencemos el procedimiento, nos permitirá elegir entre varias opciones tales como Mantener mis archivos o Quitar todo; es recomendable eliminarlo todo para así poder comenzar desde cero. Recuerda también hacer una copia de seguridad de tus archivos y programas antes de formatear tu PC.

Una vez haya finalizado el proceso de formateo, nuestro PC volverá a estar como el primer día y deberemos instalar de nuevo todos los programas y juegos que vayamos a utilizar. En este punto es recomendable utilizar esa copia de seguridad que comentábamos antes, descargando de nuevo los instaladores de los programas para así tener la última versión disponible en cada software.

Imágenes | Facebook de Acer Predator, Pixabay.

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Pablo