DLSS 2.0: la nueva revolución gráfica ya está aquí

Nvidia ha puesto patas arriba el sector gaming con el lanzamiento de las tarjetas GeForce RTX. Estas tarjetas destacan por ser las primeras en acercar al consumidor de a pie el ray tracing, una técnica de iluminación hasta ahora solo disponible en entornos profesionales y que ahora llega a equipos como el Predator Triton 500 para brindar efectos de luces y sombras de enorme calidad también en videojuegos.

Lo que mucha gente no sabe todavía es que el trazado de rayos es solo uno de los dos grandes motivos para comprar un ordenador dotado con una GeForce RTX. El otro es la tecnología DLSS, que mediante técnicas de aprendizaje automatizado permite reventar las tasas de FPS al tiempo que se sube el detalle visual. Nos encontramos ante el inicio de la aplicación de la inteligencia artificial al procesamiento gráfico de los videojuegos.

Usando IA para recomponer la imagen a mayor resolución

Una de las características más interesantes de las tarjetas gráficas RTX reside en la integración de cientos de núcleos de procesamiento Tensor, diseñados para suplementar a los tradicionales núcleos CUDA y echarles una mano cuando necesiten trabajar con aspectos como la iluminación de los gráficos. Este es el motivo por el que solo las tarjetas RTX pueden ofrecer soporte para ray tracing.

Los núcleos Tensor, sin embargo, son altamente programables y pueden ser utilizados para otras labores. Por ejemplo, funciones de inteligencia artificial ejecutadas por la propia tarjeta gráfica en lugar de la CPU. Y Nvidia, que lleva años trabajando en sistemas industriales de escalado de la imagen por IA, llegó en algún momento a una pregunta inevitable: ¿y si usamos esos núcleos Tensor para tomar una imagen en Full HD y pasarla a 4K sin mayor esfuerzo? Es así como nació DLSS.

Deep Learning Super Sampling es, como indica su nombre, una técnica de supersampling que utiliza los núcleos Tensor para escalar imágenes. Básicamente, los desarrolladores de videojuegos entrenan una red neuronal con imágenes a altísima resolución usando una supercomputadora de Nvidia, generando una especie de «mapa gráfico» que después es utilizado por los núcleos Tensor para reconstruir una imagen a más resolución usando aprendizaje profundo.

En esencia, DLSS ya sabe cómo se va a ver Control o MechWarrior 5 a resolución 4K, así que utiliza técnicas de IA y la flexibilidad de los núcleos Tensor para «imaginarlo» en tu pantalla a partir de una señal Full HD. De esta forma se ahorra el trabajo extra de poner más puntos en pantalla y de trabajar con el pixel shading. Por supuesto, también es posible renderizar internamente a 540p para conseguir una imagen Full HD alucinantemente fluida.

Gráficos 4K con esfuerzo de Full HD

¿Dónde está el problema en todo esto? Pues en que una IA no siempre va a poder reconstruir una imagen con la calidad del original; solo puede aproximarse. Así, en secciones que requieren una enorme cantidad de detalle como rejillas o texturas muy finas, algunos juegos pueden exhibir pequeñas deformaciones. Nada grave, pero podía resultar desagradable. Además, los desarrolladores tenían que crear una red neuronal específica para cada uno de sus juegos y «entrenarla» con imágenes a resoluciones concretas.

Con DLSS 2.0, ya disponible, todos estos problemas desaparecen. La calidad es drásticamente superior y los desarrolladores pueden usar redes neuronales genéricas, reduciendo así el tiempo de producción. Esto implica más nitidez y un mayor soporte para que la tecnología DLSS 2.0 llegue a más juegos.

Además, la ganancia en velocidad es incluso mayor que en la primera revisión de DLSS. En modo «performance», que reduce ligeramente la fidelidad gráfica final para obtener la máxima velocidad posible, Control puede pasar de unos desesperantes 8 FPS con todos los efectos gráficos activados en una RTX 2060 a nada menos que 36,8 FPS, logrando convertir una experiencia de juego terrible en algo totalmente disfrutable.

Pero es que en ocasiones la calidad lograda con DLSS 2.0 puede ser incluso mayor que en la original. Puesto que las redes neuronales de DLSS 2.0 se entrenan con imágenes de juego originales realmente bárbaras y solo posibles mediante el uso de supercomputación, al escalar un juego pueden «inventar» detalles que ni siquiera aparecían en las texturas que deberían mostrarse en la resolución a la que estemos jugando. No es magia, pero se acerca.

El ingrediente secreto de los mejores portátiles gaming

Normalmente las tarjetas gráficas para los ordenadores portátiles están un poco más limitadas que las de los ordenadores de sobremesa por razones de eficiencia energética, así que en ocasiones hay que reducir un poquito los parámetros de calidad y resolución para lograr una tasa de FPS totalmente fluidas. Con DLSS 2.0, esta necesidad pasa a la historia. El Triton 500 compite así con las mejores torres, sacando partido a sus gráficos RTX 2060 para brindar unas prestaciones fuera de serie.

Más aún, el uso de DLSS 2.0 blinda su rendimiento de cara al mañana. Al poder escalar gráficos a resolución sub-HD (540p) para llenar todos los píxeles de su pantalla Full HD, trabajará con soltura mientras otros portátiles sufren para evitar un throttling desesperante incluso en HD y con los detalles gráficos reducidos a la mitad. Más rendimiento durante más años para que no tengas que cambiar de equipo con cada secuela de tu juego favorito.

Imágenes | Acer, Nvidia

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Alberto Ballestín