EA Games y el patinazo de Battlefront II: ¿posible recuperación… o batacazo sin remisión?

¿Qué ha pasado? ¿Se ha roto el amor de tanto usarlo? Los jugadores anhelábamos con todas nuestras fuerzas una nueva obra basada en la licencia de Star Wars.

La cancelación de Star Wars 1313, la futurible entrega del estudio Visceral, nos dejó huérfanos de héroes jedi y DICE, el equipo sueco padre de toda la saga Battlefield, responsable también del creativo Mirror’s Edge, era el candidato ideal. Todo parecía listo para alcanzar la fuerza. Y resultó en desastre. Una Estrella de la Muerte con un punto débil gigantesco.

El juego que es solo un servicio

Battlefront II ha sido considerado un GaaS (juego como servicio), un producto frívolo y que muchos usuarios consideran abusivo: compras el juego, pero ese pago es solo el comienzo. A partir de aquí te sentirás empujado a distintas estrategias como episodios descargables, armas y skins (ropas, estilos) exclusivas, eventos temporales, vehículos o cualquier objeto que fomente una brecha, una rencilla y envidia entre jugadores privilegiados que cuentan con más elementos que otros.

Jugadores de primera con dinero contra jugadores de segunda con recursos más escasos. Esa es la primera lanzadera social. Mientras tanto, la Comisión de Juego de Bélgica anuncia que ha iniciado una investigación sobre si esas cajas de botín constituyen una forma legal de juego o si son parte de lo que consideramos “apuestas”, algo menos legal.

Y aquí se presenta la primera disyuntiva. Cada cierto tiempo se dan casos de terribles adicciones. Informes especializados nos recuerdan que los menores no saben distinguir entre publicidad y servicio, entre lo comprado y lo “visitado”.

Hacen falta zonas seguras para los usuarios, en eso no cabe duda. Está bien: Battlefront II no es un juego de PEGI+16, pero cada vez se dan más casos —en Fifa 16, un menor gastó 7.625,88 dólares de la tarjeta de crédito de su padre en microtransacciones para el juego— y cada vez se pone en mayor entredicho si lo que antes era juego es ahora una máquina tragaperras de bar provinciano.

El mensaje con más votos negativos de la historia

Reddit es una de las comunidades más activas del planeta, un foro que sirve de termómetro para analizar los temas más candentes.

En un momento dado, un usuario aborda la siguiente cuestión: ¿por qué no puedo jugar con Darth Vader si el personaje ha sido promocionado desde el principio? Un responsable de prensa de Electronic Arts responde. 675.000 votos negativos después, el mensaje se convierte en un hito del odio en las redes.

Lo que presumía ser un «sentimiento de orgullo y éxito» se transforma en un boomerang envenenado y obliga a Electronic Arts a recular: desbloquear a Luke Skywalker y Darth Vader pasa a costar 15.000 créditos del juego, frente a los 60.000 anteriores.

Una rebaja del 75% que no calma la furia de los usuarios. Y desaparecen los micropagos. Pero ni siquiera parece ser un voto de la democracia, sino una acción ante el terror. La oscuridad es fuerte aquí.

Disney entra en juego

En este punto, la polémica de Star Wars Battlefront II trasciende hasta la prensa generalista. Y hasta la propia Disney, propietaria de la franquicia, se posiciona, recomendando cautela. Una llamada de socorro que también secunda Lucasfilm: «Star Wars siempre ha girado en torno a los fans y ya sea con Battlefront u otra experiencia de Star Wars, ellos son prioritarios».

Con una cinta como ‘El Último Jedi’ a punto de entrar en las carteleras de todo el mundo (el próximo 15 de noviembre), no parece buena idea elevar el tono y contradecir al fandom.

Reivindicando el pasado

Mientras tanto, los jugadores se lo toman con humor. En los Premios Steam, la comunidad vota al Star Wars: Battlefront 2 de 2005, creado por Pandemic Studios, como «mejor que el remake», lanzando la pulla sobre el título de DICE. Con 60.000 votos acumulados, la propuesta empieza a ser considerada una forma de galardón formal.

Con mucho humor, de hecho: hasta los propios desarrolladores de Stunlock Studios diseñan para su juego Battlerite una nueva pose de victoria, «El dab de Orgullo y Éxito», un desbloqueable que se logra con 20.000 créditos y que solo puede comprarse con tokens, no mediante cofres. Es decir, pagando.

Hecha la ley, hecha la trampa

Pero estamos ante un buen juego, uno gráficamente abrumador y lúdicamente solvente. Por eso duele más aún la herida: podría haber sido una joya. Así que un tal Lowberg, nombre en clave, publica en Reddit cómo ha creado un robot con cuatro gomas para lootear cajas de premios y evitar así la necesidad de invertir decenas de horas para lograr los desbloqueos de personajes y armas especiales.

Nadie sabe si EA desea apelar a la redención, si está todo perdido. Otro usuario, Kravguy, un insider conocido por ofrecer informaciones veladas pero certeras, asegura que la empresa en realidad aún desea relanzar las microtransacciones, que esa congelación temporal es solo eso, temporal: por un lado volverían los ítems cosméticos, o tal vez las ‘star cards’ mejorarían habilidades y características de los personajes, siempre a cambio de una cantidad de dinero real, no bajo la propia economía del juego.

Y aún quedaría las llamadas boosters, aquellas transacciones que se obtienen bien con dinero o cristales, el dinero virtual del juego, para mejorar la experiencia y los créditos.

Ante este escenario, confuso y algo apabullante, toca responder a la pregunta: ¿posible recuperación o batacazo sin remisión? No es fácil de discernir. Pero hay algo que sí es cierto: la experiencia jugable sigue siendo satisfactoria, holgadamente divertida.

La primera entrega no contó con campaña y recibió los reproches indiscriminados de la comunidad. Esta segunda entrega cuenta con una historia mimada, con actores en estado de gracia y unos valores de producción enormes. Es un juego bien diseñado que puedes disfrutar en tu PC gaming o consola. Y mejor ahora, antes que en la espera EA decidan retornar al Lado Oscuro.

Israel Fernández