Experiencia Gaming: 24 horas con el Predator Triton 700

Aunque la industria del videojuego cuenta con medio siglo de historia, esta siempre ha estado condicionada y recluida a los sistemas de escritorio. No ha sido hasta los últimos 5-6 años cuando los laptops han podido trasladar la experiencia de jugar con unos mínimos exigibles.

El Predator Triton 700 se encuentra en una situación peculiar: apuesta por un equipo ligero —menos de 3kg es, como veremos, el mínimo posible para lo que incluye en su interior—, y 18,9 mm en su punto de grosor máximo. Un reemplazo de escritorio que reduce en términos de volumen pero nunca de potencia. Un perfil que no quiere sacrificar nada, cueste lo que cueste.

Ficha técnica

Pantalla 39,6 cm (15,6″) resolución Full HD (1920×1080), ratio de aspecto 16:9
Procesador Intel Core i7-7700HQ Quad-core a 2,80 GHz
Memoria RAM 16 GB, DDR4 SDRAM
Tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX 1080 Max-Q con 8 GB de memoria GDDR5X
Almacenamiento 256 GB SSD M.2 PCIe (ampliable)
Batería Celdas IonLitio; 3 horas de uso normal; indicadores LED
Sistema operativo Windows 10 Home 64 bits preinstalado
Audio Sistema de audio estéreo TrueHarmony, micrófono y salida auriculares
Puertos 2 USB 3.0, 1 USB 3.1 Tipo-C, 1 USB 2.0, HDMI 2.0, DisplayPort
Otras características Cámara frontal HD
Colores Aluminio cepillado en negro
Conectividad Chip Killer Wireless-AC 1535 2×2 con soporte 802.11ac y Bluetooth 4.1
Dimensiones y peso 18,90 mm de grosor máximo x 393 mm de largo. Peso: 2,59 kg
Precio Desde 2490 euros

Diseño y conectividades: para todo tipo de escenarios

A un lado, el botón de encendido, un conector de vídeo DisplayPort, USB 3.1 y conexión Ethernet. Por detrás, además de las salidas de ventilación en rejilla, otro USB, un HDMI 2.0 y un grueso conector de corriente. Salida para auriculares y micro, dos USB 3, un USB extra oculto tras un protector gomoso, más ranuras de ventilación y un Lock Kensington completan el resto del perfil.

Está claro que Acer no ha querido olvidar nada. En lo que a conexiones refiere, estaremos perfectamente abastecidos juguemos donde juguemos. Además, su diseño enjuto y afilado nos invitará a lucirlo en más de un espacio abierto.

Como puede apreciarse en el vídeo, según bajamos la vista nos encontramos con unos notorios altavoces estéreo en el margen inferior proyectando el audio hacia arriba y un touchpad (con protección Gorilla Glass) semitransparente en el frontal superior, táctil, acotado por cuatro esquinas visuales, desde el que se puede apreciar un imponente ventilador AeroBlade 3D y 5 heatpipes conectados.

Es decir, el trackpad no está bajo el teclado sino en el margen superior. ¿Y cómo navego sin aplastar las teclas? Fácil: dándole el uso justo. Otro matiz: tampoco cuenta con ningún click mecánico, su respuesta gestual es eminentemente táctil.

En honor de la verdad, esta es una decisión de diseño un tanto arriesgada: en vez de mover los clásicos dedos índice-corazón de arriba hacia abajo, nos vemos obligados a mover casi todo el brazo. Pero muy pocos usuarios juegan con ratón táctillo dicen las encuestas de Steam—. El USB externo oculto está situado en el punto exacto para conectar un mouse profesional. Lo que nos explicita que Acer concibió esta bestia marina pensando en los más jugones.

Por su parte, el teclado retroiluminado arroja una tenue niebla turquesa, con teclas WASD destacadas. Esta es la primera sorpresa del día: cada tecla tiene un click tan atractivo y satisfactorio como algunos de los mejores teclados mecánicos. Por supuesto, el perfil es más bajo, la tecla cuenta con menor recorrido fundamentado en el propio grosor de la base, pero el mecanismo inferior evoca ese ASMR (Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma) de quienes sentimos placer con el cálido sonido de las teclas tradicionales.

Silencio, se juega

Para este Predator Triton 700, Acer no ha querido simplemente vitaminar su núcleo con un chipset de séptima generación y una gráfica de serie. Todo en su interior ha sido personalizado en mayor o menor medida. La tecnología Max Q de Nvidia, que toma su nombre de la ingeniería aeroespacial, habla de la cantidad de potencia que puede ofrecer minimizando los requisitos de refrigeración, una suerte de control de estrés dinámico que redunda, en último término, en menor gasto energético.

¿Y qué significa esto? Que nuestro Predator Triton 700 monta una GeForce GTX 1080 con la frecuencia de reloj modificada y, esto es importante, orientada hacia esa flexibilidad que impone el overclock. 3DMark 11 arroja 17.000 puntos a esta gráfica custom, frente a los 16.753 de la GTX 1070. El mejor resultado lo obtenemos en el consumo: mientras que la GPU de una GTX 1070 estándar es de 120W, la GPU modificada de esta gráfica cuenta con un TDP (thermal design power) de 110W. Nuestra factura de la luz nos lo agradecerá.

De la velocidad de reloj podemos decir algo similar. Si los cuatro núcleos a 2,80 GHz que monta nuestro modelo de pruebas no son suficientes, el software propietario del sistema nos permite cambiar el modo de Overclocking de la GPU con un sólo click. Contamos con tres opciones: Normal (1.29 GHz), más rápido (1.37 GHz) y Turbo (1.44 GHz). Esta última opción es ideal para aquellos jugadores que sólo se conforman con la calidad Ultra y unas tasas de fotogramas superiores a 100 fps.

Traducido en práctica contante y sonante, podemos decir que jugamos dos intensas horas a GTA V con todos los filtros activos, en Ultra, a resolución 1440p y 60fps algo inestables. Como puede verse en las capturas, en nuestros tests de rendimiento, los 5.329 puntos arrojados por TimeSpy y los 5091 puntos de PCMark 10 sitúan a este sistema un escalón por encima de su media común.

Refrigerando, que es gerundio

Empecemos por la afirmación más comprometida: es fácil percibir un calentamiento rápido cuando empecemos a jugar y a exigirle el máximo plausible al procesador. El touchpad acristalado es una decisión muy inteligente para disipar temperatura hasta que lo usamos como ratón de referencia.

El interior puede alcanzar los 75-80 grados Celsius sin grandes aspavientos y esto se traduce en calor sobre las manos. Volviendo al punto anterior, si deseamos jugar con mayor comodidad, debemos apostar por el ratón externo, ya sea alámbrico o inalámbrico. En cualquier caso, el rendimiento es sobresaliente.

En otras ocasiones ya hemos hablado desde InGet de la tecnología AeroBlade, de sus principios físicos y su mecanismo de ventilación que optimiza el flujo y torrente de aire capaz de mover. En este Predator Triton 700 se pone a prueba y el resultado no puede ser más satisfactorio: al sustituir las palas de plástico de la turbina por metal extremadamente fino, el caudal de aire aumenta hasta un 25% respecto a la mayoría de competidores actuales. Estamos hablando de unos 74 litros cúbicos por minuto.

Sobre los altavoces podemos aseverar algo similar: el sonido es rico en matices, con graves apocados pero bien definidos, pero su potencia no mitiga el siseo del ventilador, lo que invita a apostar por unos auriculares cerrados o incluso unos altavoces externos.

Decíamos al comienzo que este equipo está coqueteando con el margen grueso de los ultrabooks por su peso y su perfil. Crear un sistema gaming de alto octanaje bajo un peso pluma es arriesgado. El sistema de refrigeración es muy audaz y las cuatro ranuras de refrigeración facilitan la operación. Pero a mayor refrigeración mayor ruido. Y este Predator Triton 700 peca puntualmente de un exceso de decibelios.

Análisis de pantalla, batería y algo más

Hablar del panel del sistema es fácil: es un placer visual de colores sólidos que no se distorsionan por más que “angulemos” el punto de vista. Aunque también es uno que dura poco. Con los márgenes de brillo al 50, en apenas dos horas y media habremos devorado la batería. La prueba de PCMark asegura un margen temporal incluso menor (1 hora y 39 minutos, con el rango de brillo al máximo).

No estamos ante una apuesta a 4K, sino una habitual FullHD —un recurso que ayuda a conservar batería—, pero la relación de calidad y rendimiento convence desde el primer momento. ¿Por qué? Porque esta resolución contenida permite al procesador arriesgar más y alcanzar una frecuencia de actualización de hasta 120Hz, además de su compatibilidad con la tecnología de sincronización vertical de Nvidia.

Otra incorporación que determina el consumo de batería viene determinado por el chip inalámbrico Killer Wireless-AC 1535 2×2 con soporte 802.11ac y Bluetooth 4.1. Este permite aprovechar el ancho de banda sumando de manera redundante la conectividad inalámbrica a la del puerto Gigabit Ethernet integrado. El resultado, apodado DoubleShot Pro, se resuelve con una conexión ágil en extremo para jugar online sin agobios.

Poniendo la mirada sobre el almacenamiento físico, el disco de memoria sólida de 256 GB se nos puede hacer algo escaso, tanto la memoria RAM como los discos duros son accesibles, mediante un sistema de 13 tornillos en el panel posterior para reemplazarlos. Incluso podemos combinar esos dos slots para montar dos discos de diferentes rendimientos. Por supuesto, el SSD M.2 PCIe de serie es veloz como un demonio y lo notamos cuando arrancamos Windows 10 desde el logo en apenas 5 segundos.

Sensaciones finales

Predator Triton 700 es un portátil glotón. Somos conscientes que una apuesta por las 17 pulgadas y una resolución 4K hubiese fulminado la batería en minutos. Acer, por tanto, opta por la solución más equilibrada e inteligente.

Este es un verdadero caramelo para el más jugón, una apuesta segura que no defraudará en términos de potencia —que a nadie le temblará la mano al tildarlo de “profesional”— al que podría exigírsele un bocado más de batería.

Aunque, bueno, quienes estamos constantemente actualizando nuestra librería de Steam sabemos que jugar lejos de una toma de corriente no suele ser compatible con disfrutar de nuestros juegos a unos mínimos de resolución. En algún momento del camino había que tomar una decisión. Y esta es la más celebrable.

En InGET by Acer | Experiencia Gaming: 24 horas con el Predator Helios 300

En InGET by Acer | Probamos el Acer Aspire 7: un portátil todoterreno para el día a día

Israel Fernández