‘Flight Simulator’: el regreso de un clásico que exprimirá tu gráfica como nunca

Han pasado casi 15 años desde que Microsoft quiso alegrar la vida de los amantes de los simuladores de aviación con un ‘Flight Simulator’ hecho y derecho. Desde entonces, los fans del género han tenido que conformarse con aperitivos como la edición especial para Steam de ‘Flight Simulator X’ y el simplificado ‘Microsoft Flight’, pero por fin hay un nuevo episodio de la saga en camino. Y va a ser monumental.

Aunque no es ‘Cyberpunk 2077‘ o ‘Baldur’s Gate 3‘, ‘Flight Simulator 2020’ ya se anticipa como uno de los lanzamientos más potentes de este año. Su increíble profundidad técnica, la calidad y la extensión del terreno representado apuntan a todo un clásico en ciernes. Un bombazo que además exprimirá como pocos el hardware disponible, sacando partido a técnicas como el ray tracing para que los propietarios de un Predator Helios 300 rentabilicen aún más su inversión.

¿Pero qué tiene ‘Flight Simulator 2020’ para que haya millones de fans esperándolo como agua de mayo?

Escenarios, ciudades y aviones

En ‘Flight Simulator 2020’ no encontrarás vectores de ataque, posquemadores ni pilones de armas. No es esa clase de simulador. ‘Flight Simulator 2020’, como sus antecesores, es un profundísimo juego que intenta imitar con pelos y señales el funcionamiento de aviones civiles de todo tamaño y configuración posible. Abarca desde avionetas Cessna y jets ejecutivos como los de Textron a auténticos colosos desarrollados por Boeing y Airbus.

Aunque todavía no hay una lista completa de aparatos, sabemos que todos ellos tendrán su aviónica minuciosamente recreada, así como un comportamiento aerodinámico que variará en función de la climatología y la carga del avión.

Cada interruptor visible en el panel de instrumentos tiene una función real y, aunque el juego nos guiará por ellas, con el tiempo sabremos perfectamente cuándo no hemos recogido el tren de aterrizaje o si es necesario modificar nuestro plan de viaje por razones técnicas.

Más allá de la recreación de cada avión, el terreno será también extraordinario. Microsoft ha sabido sacar buen partido a Bing Maps, facilitando el acceso a más de dos petabytes de datos desde la nube para crear modelos 3D realistas mediante fotogrametría.

Entre ellos, los correspondientes a más de 40.000 aeropuertos reales, desde pistas austeras en mitad del Amazonas, más dignas de un juego de rallies que de un simulador de vuelo, a Barajas o el JFK de Nueva York.

El trabajo que están haciendo los franceses de Asobo Studio bajo la tutela de Microsoft está siendo extraordinario. Y a juzgar por todo lo que se ha visto, más de un jugador terminará haciéndose con un joystick, unos pedales y un HOTAS por más que también se pueda jugar con teclado y ratón. Es un juego que lo pide.

Hasta tiene modo multijugador.

Los gráficos más bestias de 2020: el procesamiento en la nube

Aunque la profundidad de la experiencia de control y vuelo es sin duda su mayor reclamo, no cabe duda de que ‘Flight Simulator’ es un juego que entra por los ojos. Asobo Studio está creando un entorno fotorrealista en 3D como ningún otro juego de aviones hasta la fecha. Para ello se ha valido no solo de los datos proporcionados por Bing, sino también por un modelo de superficies único, capaz de reflejar con precisión pasmosa hasta las gotitas de la condensación en la cabina.

Visualmente nos encontramos ante una experiencia única. El trazado de rayos será explotado al máximo para mostrar una iluminación increíble. En escenas como salidas y puestas de sol se exprimen a tope los gráficos GeForce RTX del Helios 300, mientras que las nubes, tan detalladas que se dirían de verdad, evolucionan con las condiciones del viento e incluso afectan al manejo del aparato.

El mimo por el detalle supera ampliamente al de cualquier otro simulador visto hasta la fecha. El agua de ríos, mares y embalses se mueve siguiendo la dirección del viento, carreteras y autopistas tienen su propio tráfico rodado e incluso las pistas de despegue cuentan con vegetación. Pero no cualquier matorral; briznas de hierba modeladas individualmente e incluso árboles con hojas diferenciadas.

Representar todos estos gráficos en un PC moderno desafía los límites técnicos. Será imprescindible contar con las CPU y GPU más avanzadas, pero también recurrir a la potencia de la nube para procesar en los servidores de Microsoft información que de otra forma requeriría teras y teras en nuestro disco duro. El futuro de los videojuegos pasa por la nube, y despegará con ‘Flight Simulator 2020’.

Ahora sí, necesitas un PC que vuele de verdad

Aunque ‘Flight Simulator 2020’ aún no tiene una fecha de lanzamiento concreta, sus requisitos técnicos ya han sido desvelados. Y no son pequeños. El mínimo absoluto para empezar a jugarlo involucra un Intel Core i5 4460, 8 GB de RAM y una tarjeta gráfica GeForce GTX 770 con 2 GB de memoria de vídeo. Un hardware con el que comenzarás a disfrutarlo.

Un Intel Core i5 8400, 16 GB de RAM y gráficos con 4 GB de memoria propia son los requisitos recomendados; una ficha que lo sitúa en la órbita de los portátiles gaming de gama alta. El Predator Helios 300, de hecho, cumple estos requisitos sobradamente gracias al uso de procesadores Intel de novena generación y gráficos GeForce GTX con 4 GB o incluso RTX con 6 GB, gracias a los cuales podrás surcar los cielos como un profesional. Y por mucho menos de lo que te costaría la licencia de piloto comercial.

Imágenes | Flight Simulator

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Alberto Ballestín