Guía de compra de portátil gaming: el portátil que necesitas para jugar a lo que quieras

¿Qué características necesitamos para dar con el portátil gaming ideal? Debemos poner el ojo en una serie de features y especificaciones técnicas que nos garanticen unos mínimos. No todos los portátiles son iguales: unos apuestan por potencia desmesurada pero devorarán la batería en un par de horas. Otros buscarán un equilibrio entre usabilidad y consumo.

Lo que sigue a continuación es un riguroso paso a paso distribuido por segmentos. Encontrar nuestro portátil adecuado no debería ser tan difícil.

Procesador (CPU)

El procesador es el corazón del sistema. Esa válvula que inyecta la energía sobre cada ventrículo. Una potencia que medimos en gigahercios y sobre la que debemos tener en cuenta dos factores: su generación y su cantidad de núcleos.

¿Algún equipo como referencia? Si nos fijamos en un ejemplo como el Predator Triton 700, este cuenta con un procesador Intel Core i7 de séptima generación, con 4 núcleos y 8 hilos de procesado. Según su ficha de producto estamos ante un sistema con 2.80 GHz de velocidad, más que suficiente para hacer frente a la mayoría de juegos presentes en Steam.

En cuanto a la memoria RAMnunca podemos reclamar menos de 4GB. Y 8GB si se tratan de sistemas enfocados al gaming, ya que requieren más recursos debido a la cantidad de datos que manejan en streaming. Tampoco olvidemos que equipos como el Acer Aspire Nitro 5 pueden montar hasta 32 GB de RAM DDR4. A más GB más capacidad multitarea.

Chip gráfico

En los equipos gaming, la GPU es el segundo elemento más importante del sistema. Todas esas sombras y texturas que procesa el sistema las lleva a cabo a través de este segundo motor.

Si queremos hablar de gráficas orientadas al gaming, no podemos aspirar a algo inferior a una GeForce GTX 1050 o una AMD Radeon RX 460, sencillamente porque querremos jugar a 1080p con una buena tasa de refresco.

En esta ocasión volvemos al Predator Triton 700, ya que cuenta con una tarjeta gráfica de Nvidia GTX 1080 de última generación. Además de su chipset Pascal de 16 nanómetros y memoria GDDR5X, esta gráfica aprovecha la arquitectura Max-Q, que presenta mayor potencia y refrigeración en un sistema más delgado y optimizado —también incluye la tecnología WhisperMode, que concede al sistema la posibilidad de ser aún más silencioso—.

Espacio de almacenamiento

Atrás quedan los viejos discos mecánicos, de lectura ruidosa y escritura cauta. Para instalar los juegos más actuales, aquellos que devoran hasta 50 o 60 GB de nuestro HD, debemos pensar en una memoria sólida. El citado Triton 700 asciende de los clásicos 256 GB en SSD y es capaz de montar dos SSD PCIe con tecnología NVMe en RAID 0.

Algunos de los discos actuales cuentan con tasas de lectura de hasta 3.500mb/s, cuando un HDD apenas puede aspirar a esa velocidad con dos ceros menos. Desafortunadamente, los SSD de gran capacidad cuestan una verdadera fortuna. Un punto negativo para evitar toda forma de latencia.

La mejor combinación en estos casos pasa por instalar sistema operativo y aplicaciones en un SSD de 128 o 256GB y el resto de datos en un disco mecánico de gran espacio, incluso uno externo conectado por USB 3.1 type C, para evitar un exceso de temperatura en el chasis central del portátil. Y un exceso de peso, por supuesto: los discos mecánicos, junto a la batería, son el componente que más incrementa el peso total del equipo.

Refrigeración eficiente

Controlar la temperatura del equipo es imprescindible. Sencillamente, si el equipo se sobrecalienta, como medida de seguridad pondrá en suspenso algunas funciones y ralentizará el rendimiento general. Un portátil cuenta con menos espacio para respirar, así que ha de primar la eficiencia y distribución de elementos para no afectar a los componentes principales.

En Acer son verdaderos expertos en materia de refrigeración. Equipos como el Acer Aspire Nitro 5 cuentan con tecnologías como la exclusiva Dust Defender.

El citado Triton 700 cuenta con toda una cadena de herramientas para disipar completamente el calor: dos ventiladores AeroBlade 3D de tercera generación que multiplican en el mismo tiempo y menos ciclos de giro el caudal de aire que fluye sobre el chasis. Por otro lado cuenta con 5 tubos de refrigeración —3 de ellos visibles tras la placa de cristal translúcido— que distribuyen alrededor de un chasis compacto cualquier exceso de calor.

Pantalla y resolución

Las resoluciones más bajas (1280×720 o 1366×768) son cosa del pasado. Sí, aún puedes encontrar en tu tienda de confianza muchos equipos con estas densidades de píxeles por pulgada, pero en el mundo del gaming esto no es siquiera contemplable.

Olvídate de las 11 o 13 pulgadas de algunos convertibles. En tus exigencias debes buscar un tamaño en torno a 15-17 pulgadas —15,6 pulgadas es un estándar habitual— y una resolución FullHD. Es decir, 1920x1080p.

A esto hay que sumar una serie de elementos extraordinarios: refresco de pantalla, ratio de color y frames por segundo. Cuanto mayor es el espacio de color (o gamut) mayor abanico de gamas verás, más viva y profunda será la imagen. Y esto afectará incluso al ángulo de visualización. En cuanto al refresco, lo mínimo exigible son 60Hz.

Sonido

El sonido es el otro factor determinante para nuestra experiencia de juego. Con una salvedad: es fácil encontrar sistemas que priorizan aquello que vemos sobre aquello que escuchamos. Dicho de otra forma: sonido de lata sobre gráficos a 4K no son la solución ideal, por más que hagamos la vista gorda —el oído grueso, en este caso—.

Casi cualquier portátil apuesta por dos altavoces en su marco central, en el punto de corte entre pantalla y teclado, pero no todos son capaces de recrear una atmósfera profunda en graves y absorbente en medios y agudos. Pero cuando jugamos a un FPS queremos rastrear los pasos que nos persiguen, queremos sentir el realismo de samples de explosiones y metralla grabada por estudios de éxito. Necesitamos sentir la batalla en primera persona.

El Predator Triton 700 se apoya en dos tecnologías líderes, comunes en los equipos de alto nivel: Dolby Atmos para construir un sonido envolvente y omnidireccional. Y la tecnología TrueHarmony para lograr mayor precisión de escena, un espectro más completo con y sin auriculares, con mayor riqueza de tonos y mayor profundidad, lo que deriva en mayor realismo en nuestros juegos.

Teclado optimizado

Seguramente hayas oído hablar de teclas WASD macro, retroiluminación regulable —no solo en tono blanco— y otras bondades propias del mundo del gaming. Los portátiles de ofimática suelen montar un teclado gomoso, con muy poco recorrido, ya que prefieren dar prioridad a una membrana silenciosa.

Los jugadores necesitamos un teclado con otras condiciones, tanto una mayor precisión en el touchpad como teclas configurables para distintos juegos —MOBAs como ‘League of Legends’, juegos de rol con sistemas de magias o atajos para shooters—-

Dicho esto, los teclados retroiluminados ayudan en las partidas nocturnas. Se trata de una ayuda para diferenciar en todo momento y de un vistazo rápido dónde está cada tecla y su función. El sistema Predator Triton 700 cuenta con iluminación regulable gracias a la herramienta propietaria PredatorSense.

Batería

Cuando hablamos de ordenadores portátiles lo hacemos de sistemas que conceden una gran movilidad. Pero de nada sirve echarse a la espalda un equipo ligero si a cambio apenas tenemos una hora de autonomía. El portátil que necesitamos para jugar con unas mínimas garantías debe aspirar a unas 6 horas de autonomía.

El concepto de portabilidad dependerá de las dimensiones y el peso, por supuesto. Una pantalla de 15,6 pulgadas consumirá bastante menos que una de 17. Jugar con auriculares conectados por cable puede concedernos unos minutos extra de juego respecto a usar los altavoces al máximo volumen. El consumo energético también se verá afectado por la cantidad de dispositivos adicionales que conectemos.

Conexiones (para el futuro)

La conexión a redes WiFi es genial para estar conectados en cualquier parte, pero no deberíamos conformarnos sólo con las opciones inalámbricas —las bandas inalámbricas 802.11ac o las posibilidades del Bluetooth—.

Un buen portátil gaming apuesta por un puerto Ethernet Gigabit, a lo que debemos sumar una salida HDMI para un segundo monitor —o un puerto DisplayPort—. Tampoco olvidemos las nuevas conexiones Thunderbolt y USB 3.1 (de tipo C) que permite alimentar cualquier equipo y conectar un proyector o pantalla externa para organizar un escritorio multimonitor.

Estas salidas nos ayudarán a capturar y grabar nuestros gameplays mientras jugamos. El apartado de conexiones se cierra con una salida para auriculares, una conexión para micrófono y, aunque esto es cada vez más accesorio, un lector de tarjetas SD. Ya lo sabes: cuando busques un equipo preparado para jugar sin taras, no olvides revisar todas sus conexiones.

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Israel Fernández