La refrigeración importa: analizamos AeroBlade y IceTunnel

Los graficazos tienen un precio: un mayor gasto energético. Y a mayor consumo, mayor calor generado y acumulado. En los ordenadores de gaming, uno de los aspectos clave se llama refrigeración. Sin un sistema apropiado puedes ver como tu portátil se queda colgado, se apaga de forma repentina o empieza a emitir ruidos raros.

Para solucionar estos problemas se han creado distintos modelos y patentes, innovaciones en el campo de la disipación que apuestan por ventiladores más pequeños, depósitos de agua o pequeñas optimizaciones en el diseño para reducir el nivel de ruido. Estas son las tres propuestas que ofrece Acer para solucionar las distintas cuestiones que plantean los sistemas gaming.

¿Por qué es tan importante la refrigeración?

Antes de continuar, es necesario tener esta premisa en cuenta: sin la refrigeración —ya sea mediante un ventilador o heatsink—, la temperatura se acumularía y terminaría por destruir los propios componentes del sistema, provocaría comportamientos erráticos y limitaría su uso a unas condiciones ambientales muy escasas —en invierno o en zonas geográficas específicas—.

La refrigeración logra un descenso o disipación del nivel de calor. Refrigerar es un proceso termodinámico que tiene como meta mantener el buen funcionamiento de un dispositivo. El método más común es el sistema de refrigeración termoeléctrica por proximidad. Es decir: se usa una pasta o metal conductor para conducir ese calor excedente hacia otra parte. Está presente en neveras, vehículos o incluso videoconsolas.

Este “modelo” suele estar apoyado por la refrigeración mediante turbina de aire: sale aire caliente, entra aire frío. En este intercambio se genera una corriente por convección: cuanto mayor es el área de transferencia, más ágil el enfriamiento. Por último tendríamos los sistemas de refrigeración líquido (watercooling), ya sea mediante inmersión en un líquido o gas refrigerante, o indirecto, usando un circuito aislado que se mantenga en contacto por proximidad con el resto de componentes.

En cualquier caso, el esquema en gran parte del hardware es muy similar: el panel termoeléctrico (TEC) conecta con los TTB o caloductos, y estos se conectan hacia el núcleo del ventilador. El ventilador cuenta con un chip (un thermal throttling) que acelera o ralentiza las revoluciones según la necesidad de disipación. El resto depende del diseño y la tecnología.

Aeroblade: más heavy que un tifón de cuchillas

Cabe destacar que Acer lleva años depurando y trabajando su línea Aeroblade. AeroBlade 3D Technology no tiene nada que ver con su primera generación (de 2014). Por ejemplo, las actuales aspas del ventilador son las más delgadas del mundo, de apenas 0.1 mm, un 87.5% más delgado que los ventiladores de plástico genéricos que vemos en muchos equipos.

Este diseño permite, por un lado, añadir mayor cantidad de cuchillas (hasta 59), cortadas con láser para evitar protuberancias propias de la soldadura. Por otro, potencia la corriente aerodinámica (un 35% superior a las turbinas convencionales). También, al apostar por un diseño más fino y metálico —aluminio, para ser exactos—, el modelo produce un 26% menos de ruido en comparación con ventiladores de plástico genéricos. Todo depende del índice de fricción: a menor superficie, menor roce.

Este tipo de ventiladores disponibles en la línea portátiles gaming Acer Predator nacieron como necesidad a las exigencias tecnológicas de sus componentes: un videojuego devora muchos más recursos que un simple procesador de texto. Otro pequeño matiz del diseño redunda en las aletas axiales de cada aspa. Parecen un detalle sin importancia pero logran atrapar mayor cantidad de aire con menor cantidad de giros, lo que favorece en el consumo energético y el ruido resultante.

El rendimiento de los ventiladores se mide en CFM (pies cúbicos por minuto). Viene a definir el volumen de caudal, ya sea gas o líquido, que conduce de un punto a otro. Durante la segunda generación de AeroBlade se logró un hito de 2,6 CFM, casi 74 litros por minuto. El actual sistema alcanza los 3,5 CFM (99 litros cúbicos por minuto).

 

IceTunnel: tan importante es la meta como el camino

Creado para los equipos de sobremesa Predator G6, G3 y G1, IceTunnel nació para resolver otro problema: una sola entrada y salida para refrigerar no es suficiente. IceTunnel absorbe aire de la zona frontal y crea corrientes laterales para expulsar mayor cantidad de calor en menos tiempo.

Y así fue durante la primera generación. Modelos como el reciente Acer Predator Orion 9000 han pasado a ofrecer refrigeración líquida mediante una segunda generación de IceTunnel. Su diseño separa en varias zonas térmicas los distintos componentes del PC, cada una con un túnel de flujo de aire individual, gestionando de forma más eficiente y focalizado el calor redundante. La CPU obtiene así hasta un enfriamiento cinco veces superior, ya que IceTunnel 2.0 circula inmediatamente detrás del chasis.

En definitiva: crear un equipo de altas prestaciones no es difícil, tan solo has de apostar por las últimas generaciones de procesadores. El problema surge cuando necesitas que esos componentes convivan en el tiempo sin estropearse, cuando sabes que el usuario pasará muchas horas delante. Y sin innovaciones como las citadas, la potencia sería solo un elemento anecdótico, no funcional.

Israel Fernández

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