Más que luces de colores: estos son los factores que definen a los auténticos auriculares gaming

Los más viejos del lugar posiblemente recordarán cómo la cueva gaming perfecta ha pasado de ser un cine en casa en miniatura a un espacio más íntimo y con el sonido canalizado no a través de una selva de altavoces, sino de auriculares de alto rendimiento. Más y más jugadores se decantan por disfrutar en privado del audio de sus títulos favoritos, y eso ha dado pie al lanzamiento de un gran número de modelos que no siempre se ajustan a las expectativas del consumidor.

Más allá de las posibilidades de iluminación o el uso de diseños agresivos, unos auténticos auriculares gaming deben cumplir una serie de requisitos específicos. Aislamiento y comodidad para pasar largas sesiones de juego son las principales, pero no las únicas. Y es que le estarás haciendo un flaco favor a tu nuevo Predator Helios 300 si le conectas el primer aparato con micrófono que ves por Internet.

Aislamiento e inmersión: mejor que sean de copa

Uno de los fallos más comunes a la hora de jugar con auriculares es confiar en los clásicos modelos de botón, también conocidos como intrauriculares. Este tipo de auriculares no permite propagar el sonido con la amplitud que requieren muchos juegos. Además, tampoco son nada agradables si vas a pasarte horas y horas haciendo frags en CS:GO o grindeando en LoL. Al final tus oídos se resentirán.

Es por ello que modelos especializados como el Nitro Headset o el Predator Gaming Headset apuestan por un diseño de copa. Este tipo de auriculares envuelve todo el pabellón auditivo para proporcionar un sonido redondo, pero también despejan el oído para que «respire». El uso de espumas de alta densidad, asimismo, evita que se introduzca el ruido del exterior.

Otro aspecto a tener en cuenta es la diadema. Búscala acolchada o con una banda de torsión. Las diademas rígidas terminan molestando en la cabeza y se adaptan peor a las formas de cada usuario.

Posibilidades de conexión: busca siempre la máxima comodidad

¿Bluetooth o cable? No es una pregunta fácil de responder. Aunque muchos jugadores apuestan por la conectividad inalámbrica por su obvia comodidad, no se puede ignorar que los auriculares Bluetooth presentan un problema imposible de resolver: se pueden quedar sin batería en el peor de los momentos. Guste o no, a día de hoy los cables siguen siendo imprescindibles.

La clave para que no molesten es que el cable tenga una buena longitud, de forma que nunca nos encontremos dando tirones cuando movamos la cabeza. Te recomendamos que busques cables de 1,5 metros o más como ofrecen los modelos de Acer.

Además, micro y auriculares deberán ir por el mismo cable, aunque luego el ramal se separe en conexiones independientes para cada componente. En el caso del Predator Gaming Headset, es posible utilizar un único conector para todos los elementos, haciendo posible su uso con móviles y tabletas.

El micrófono debe ser una ayuda, no un estorbo

Por último, podemos hablar del micrófono. Muchos auriculares que se describen como gaming lo hacen por incorporar un «palitroque» de dudosa utilidad. No por tener un micrófono un auricular se puede considerar gaming, y la mejor prueba la tienes en que nadie en su sano juicio quiere jugar con los intrauriculares con manos libres que vienen de regalo al comprar un móvil.

A grandes rasgos podemos diferenciar la tecnología de micrófonos en dos tipos: omnidireccionales y unidireccionales. Los omnidireccionales, como indica su nombre, capturan el sonido en todas las direcciones. Suelen estar en los modelos más asequibles.

Los unidireccionales, por contra, solo capturan el sonido que les llega desde un punto concreto, que en este caso son nuestros labios. Se encuentran en modelos más «pro» como el Predator Gaming Headset. Son ideales si queremos susurrar en lugar de hablar, pero también si no nos interesa que los ruidos del resto de la casa lleguen a nuestros compañeros de partida.

Escojas el que escojas, debes asegurarte de que cuenten con un interruptor de desconexión. De esta forma podremos mutear el sonido del micro rápidamente.

Por último, el micrófono debe ser retráctil o poder colocarse pegado a la diadema. Los auriculares con micrófonos rígidos o de plegado incompleto no solo son muy incómodos; también se transportan mucho peor. Y eso es algo muy importante si queremos utilizarlos con un ordenador portátil. Cada centímetro cuenta cuando el equipo entero se viene con nosotros en la mochila.

Portátiles y auriculares, una combinación inmejorable

Por su pequeño tamaño y facilidad de transporte, usar un buen par de auriculares para jugar con un ordenador portátil tiene todo el sentido del mundo. Equipos gaming como es el caso del Predator Helios 300 hacen que tengan incluso aún más sentido, puesto que a través de la tecnología Waves NX 3D es capaz de transformar el sonido estéreo convencional en audio envolvente para proporcionar un entorno acústico más inmersivo y al mismo tiempo amplio.

Además, hemos de tener en cuenta que si juegas con un portátil gaming posiblemente no lo estarás usando en el mismo contexto que un equipo de sobremesa, sino en un espacio común o incluso la habitación de un hotel.

En esos momentos es doblemente importante que la experiencia de juego sea no solo lo más inmersiva posible, sino que dicho aislamiento también se traduzca en una mayor comodidad para todos.

En suma, los auténticos auriculares gaming deben seguir los mismos preceptos de comodidad y rendimiento que buscamos en un portátil para juegos. Así que olvídate de esos altavoces USB o el boombox USB que te regalaron las Navidades pasadas y aléjalos lo más posible de tu Helios 300. Unos buenos auriculares serán tu mejor compañero de juego.