¿Novato en eSports? Estos son los juegos con los que puedes empezar a competir

Los eSports no son una industria tan joven como se cree. Podríamos rastrear las competiciones profesionales de videojuegos hasta aquel torneo donde un puñado de chavales aspiraban a una suscripción anual a la revista Rolling Stone. El juego era ‘Spacewar!’ y la consola un osciloscopio. Corría el año 1972.

¿Qué decimos con esto? Que los eSports llevan fomentando las participaciones digitales y masivas, la depuración de la técnica y la exigencia por alcanzar nuevas metas desde hace más de 45 años.

Pero lo cierto es que cada día son más y más los jóvenes que dan el salto hacia la profesionalización. Y no todos los juegos cuentan con el mismo recorrido. Bien por novedad o por estar a la sombra de algún éxito masivo —como ‘Smite’ frente a ‘League of Legends’—, podemos rastrear ejemplos ideales para lanzarse a competir. Juegos en los que meter el pie ataviado con un portátil potente para viajar —como este Predator Helios 300— y no parar de jugar.

Clash Royale

Clash Royale‘ es un juego de cartas que ofrece cierta ventaja de partida: no necesitas a nadie para medrar. Mientras el propio ‘League of Legends’ exige a otros cuatro usuarios para construir una partida coherente —sí, también puedes jugar contra la máquina, pero no desarrollarás las sinergias adecuadas—, ‘Clash Royale’ es una batalla contra el crono y otro jugador.

Porque las partidas no duran más de tres minutos, una restricción que impone depurar técnica y que nos da la facilidad de jugar a cualquier hora, en cualquier ratito libre. En cambio, casi cualquier MOBA exige partidas de 30-40 minutos y un largo proceso de aprendizaje de materias, clases y demás.

Hearthstone

Nos encontramos con otro ejemplo similar. El afamado juego de cartas de Blizzard nos permite ascender hasta el The Hearthstone World Championship sin necesidad de grandes patrocinios, solo un buen convertible y la capacidad de dedicarle unas horas horas todas las semanas.

Con casi 600 cartas para coleccionar, este juego cuenta con cuatro regiones (Américas, Europa, Asia y China) para optimizar las comunicación entre las distintas competiciones online. Cada región mantiene un perfil independiente, de modo que si queremos probar suerte en una región distinta tendremos que empezar de cero.

Overwatch

‘Overwatch’ es uno de esos shooters ideales para empezar. El considerado ‘Mejor Juego del Año’ en los Game Awards —y también obra de Blizzard— es ideal para empezar en el ecosistema online. Su comunidad es mucho más plural e integrista que otros espacios similares —como la de CSGO, una comunidad más conservadora y llena de aimbots—.

Además, hablamos de un juego con 27 héroes, cada uno con su propia idiosincrasia de juego, tus técnicas especiales y su forma de manejarse. Así que es difícil que no encuentres a tu modelo ideal. Y su propia liga oficial más las distintas Open Cups que podemos disfrutar cada semana lo convierten en un eSport lo suficientemente amplio para crecer pero acotado para no enfrentarse ante una competencia desmesurada.

Forza Motorsport 7

Frente a otros juegos de conducción más exigentes como ‘Assetto Corsa’, ‘rFactor 2’ o ‘iRacing’, este sim racing ha sido diseñado para usar con mando. Quizá por esto lo tildan de arcade, por no enfrentarse a la simulación pura y ofrecer una pizca de espectáculo menos realista pero enormemente adictivo.

Además, estamos ante uno de los juegos de conducción con mayor cantidad de posibilidades y menor competencia. Cientos de vehículos y pistas nos brindan una de las alternativas más atractivas para debutar en el competitivo.

Su torneo oficial de eSports, el ‘Forza Racing Championship 2018′ (ForzaRC para los amigos) dio comienzo el pasado 2 de abril y cuenta con 250.000 dólares en premios. A través de un registro público, cualquier jugador puede optar por el galardón.

Call of Duty WWII

A diferencia del citado ‘League of Legends’ o ‘DOTA2’ —incluso un simple ‘FIFA’— ‘Call of Duty’ no requiere de una empinada curva de aprendizaje. Su último “Call of Duty XP” presente en su entrega sobre la Segunda Guerra Mundial nos ha enseñado una pauta básica: para ser mejor jugador sólo hay que practicar, practicar y seguir practicando.

Sí, tal vez podríamos decir lo mismo de cualquier eSports. Pero ‘Call of Duty’ no cuenta con un lore, un entramado sistema de clases que aprenderse al dedillo para lograr unas mínimas garantías. Tan sólo se trata de apuntar, disparar y disparar cada vez mejor.

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Israel Fernández