Tal vez tu videojuego favorito lo creó una sola persona con un portátil

Cada día leemos un nuevo debate sobre cómo elegir procesador para gaming, qué tarjeta gráfica comprar y las configuraciones de procesador más punteras. Pero en los videojuegos no todo es una carrera por el músculo técnico, necesitamos buenas ideas y trabajo esforzado.

En InGET te hemos contado algunas de estas historias. Sabemos que la potencia ha propiciado videojuegos flipantes en lo visual, pero el juego que más lo está petando no es precisamente un portento gráfico. O puede que un juegazo cuente con todas las papeletas para ganar y al final se la acabe pegando.

Hoy hablamos de héroes solitarios, de autores únicos, con un talento sobresaliente y una capacidad de trabajo febril. Estos nombres han creado verdaderas maravillas con pocas herramientas, con tablets y portátiles, tras miles de horas y compilando y reduciendo cargas para ocupar el mínimo espacio en sus equipos. Porque no todo el mundo puede permitirse el enésimo pelotazo tecnológico.

Toby Fox (Undertale)

Cuando todo el mundo se había olvidado de ella, llegó esta oda de amor a la saga Mother, de Shigesato Itoi. Undertale comenzó con una campaña de crowdfunding. Pedía 5.000 dólares, ninguna maravilla. Recaudó 51.124. Sin prisa pero sin pausa, Toby siguió desarrollando su RPG sencillo y cuando se publicó toda la crítica especializada se deshizo en elogios.

Undertale es un juego creado con mucho amor, y eso se transmite. Un juego que podría haber sido publicado en SNES y marcar nuestras infancias para siempre. Ah sí, puedes pasarte el juego sin matar a ningún enemigo, porque la vía diplomática siempre es una opción.

Tom Happ (Axiom Verge)

Un demencial curro de cinco años. Cinco añazos en los que arte, código, música, diseño del juego o guión han corrido por cuenta de Tom Happ. Y todo para crear un run and gun (avanzar y disparar) que respeta las influencias y las hace suyas. Este Axiom Verge es tan Super Metroid que casi podría encajar dentro del juego original.

Pero la obra va más allá del regusto nostálgico y desarrolla sus propios afluentes estilísticos, en parte gracias a una banda sonora ochentera donde las haya. Las críticas se postraron ante esta pequeña pieza —de hecho, un buen puñado de premios lo avalan—, considerada el mejor indie del año.

Terry Cavanagh (VVVVVV y Super Hexagon)

Terry Cavanagh es un habitual en estos lares. VVVVVV fue creado en Adobe Flash en apenas unos días y está basado en otro diseño anterior, Sine Wave Ninja. Super Hexagon también parte de una versión anterior editada para navegadores—aunque Jenn Frank pone la voz del videojuego y la compositora Chipzel hace lo propio con la música, este desarrollo fue cosa únicamente de Terry—. Super Hexagon fue, de hecho, creado en apenas 12 horas.

En cualquier caso, este irlandés viviendo en Londres es un anatema del videojuego moderno, una de esas firmas capaces de coger por el cuello uan idea sencilla y convertirla en una fórmula increíblemente adictiva.

Nguyen Hà Đông (Flappy Bird)

Flappy Bird nació en 2013, desarrollado en Hanói por el vietnamita Nguyen Hà Đông (Dong Nguyen). La de Nguyen era una vocación independiente, no se trataba de un desarrollo profesional. A finales de enero de 2014, Flappy Bird era el juego gratuito más descargado en la App Store. Por aquel entonces ganaba 50.000 dólares cada día sólo a través de anuncios en la app y ventas.

Tal fue la adición que Nguyen comenzó a recibir mensajes en los que algunos autores alegaban que Flappy Bird «era tan adictivo como el crack». Hastiado, el autor retiró el juego. Entonces empezaron a venderse móviles con el juego instalado a precios estratosféricos, mientras los más avispados creaban clones en apenas unas horas. Si alguien ha revolucionado el juego móvil sin apenas herramientas es él.

Scott Cawthon (Five Nights at Freddy’s)

La historia de un golpe de suerte… y de un gran talento. Scott Cawthon estaba harto de malas críticas por culpa de su juego Chipper & Sons Lumber Co. Así que, no corto ni perezoso, cogió esta mala baba y la convirtió en el motor de su siguiente juego. La saga Five Nights desembocó a caballo entre el terror y las mecánicas de un point and click de corte clásico.

Y la acogida no pudo ser más cálida. Su estética caló en Youtube y la fenomenología viral hizo el resto. Con seis entregas a sus espaldas, Cawthon está un poco agotado de sus animatrónicos y sus personajes asustados. Pero no puede dejar de revisitarlo, aunque sea en forma de pequeño juguete gratuito.

Nifflas (Knytt Underground)

Nicklas “Nifflas” Nygren llevó la filosofía de ICO y Shadow of the Colossus (Fumito Ueda) a un nuevo horizonte minimal. Tras tres años de constante pelea, nació Knytt Underground, tercer juego de la saga. Todos los proyectos de este chico sueco —y lleva una decena a las espaldas— han sido íntegramente dibujados, animados y programados por él mismo.

Si has seguido alguno de estos desarrollos te habrás percatado: gran parte de sus proyectos los llevan a cabo a partir de sistemas portátiles. Comodidad, inmediatez para apuntar ideas: los ordenadores convertibles han logrado ejercitar nuestra creatividad.

Porque escribir a mano excita la creatividad y estos convertibles traducen la practicidad del papel y el boli a una pantalla digitalizada. Sistemas como el Acer Spin 5 capturan la sensibilidad de nuestros movimientos. Primero porque son completamente itinerantes, segundo por su compatibilidad total con Windows Ink y el lápiz digital Acer Active Stylus.

Lucas Pope (Papers, Please)

Imagina que un día acabas cansado de trabajar en un horario fijo, en una empresa muy valorada y querida en el sector (Naughty Dog) pero que no te aporta lo que anhelas a nivel creativo. Ese es Lucas Pope, quien se marchó para trabajar en un indie. A pachas con su novia.

Sin mirar atrás, dos años después de trabajo constante llegó Papers, Please, una joya absoluta que nació como idea mientras esperaba en un control de pasajeros en mitad del aeropuerto. Pocos juegos han sabido trasladar la ansiedad de tomar decisiones, las implicaciones morales que estas conllevan, y escribir un guión tan mordaz con tan pocos elementos.

Jasper Byrne (Lone Survivor)

Aunque su trabajo como desarrollador es absolutamente diligente y cuidadoso, Jasper Byrne es más conocido por su faceta como músico y productor de drum and bass, bajo el alias ‘Sonic’. En cualquier caso, Lone Survivor podría considerarse nuestro mejor ejemplo, un verdadero relato de superación y mimo.

Porque Lone Survivor son ocho años de trabajo constante para seis intensas horas de juego. Seis horas donde puedes pensar en Silent Hill, en Twin Peaks, en juegos como Amnesia o The Lone Dark. Para el juego utilizó la decisión estética del pixel art bajo una capa de oscuridad. Nunca vemos realmente bien lo que tenemos delante, la puntería es torpe y temblorosa, la munición escasa.

Con estas herramientas se compone un enervante survival donde los zombis dan más miedo cuando se sugieren que cuando se revelan. Porque en la industria del videojuego no tiene por qué ser músculo gráfico y potencia sin ton ni son: a veces un puñado de píxeles imitando una bruma son más que suficientes para hacerte temblar tras la pantalla. Y tampoco se trata de obviar dicha potencia: el citado Acer Spin 5 cuenta con procesador Intel Core de octava generación y hasta 16 GB de RAM. Una garantía de rendimiento afilado en un equipo más ligero y un verdadero portátil todoterreno.

Imagen de cabecera | Undertale

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Israel Fernández

Gaming

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