Todo lo que no sabías que querías saber sobre Baldur’s Gate 3

Todo el mundo se quedó de piedra cuando lo vio anunciado en el Stadia Connect de Google. ¿Espada y brujería desde los Reinos Olvidados? Ponme dos tazas. Baldur’s Gate 3 iba a ser una realidad. Veinte años después de su segunda entrega.

Y es que, aunque hablamos de planteamientos completamente distintos, con permiso de Cyberpunk 2077 este es el juego de rol más esperado de toda una generación. Esto es todo lo que no sabías (o sí, si estás tan expectante como nosotros) ante la nueva entrega del rey de los RPG.

100 años después

Aunque Baldur’s Gate 3 es, obviamente, la tercera entrega de una longeva saga, en cierta medida supone un reseteo a lo vivido en los otros juegos. Nuevo estudio —adiós Bioware, bienvenidos, Larian Studios, padres de la saga Divinity— y nuevas mecánicas construidas a partir de las ediciones revisadas de las dos primeras entregas.

La historia tiene lugar 100 años después de los acontecimientos vividos en la anterior entrega, pero el equipo utiliza un motor nuevo gráfico, herramientas nuevas, se basa en la quinta edición de D&D y aspira a estar listo, como ellos mismos dicen, cuando esté. Como si no llega hasta finales de 2021. Aunque parece que no tendremos que esperar tanto. En el PAX East 2020 se jugó en riguroso directo:

Primeras imágenes

Todo comenzó con un vuelo. Swen Vincke, fundador de Larian Studios viajó hasta Seattle para obtener la licencia de manos de Wizards of the Coast. Una pugna por la que compitieron otras dos empresas, Obsidian Entertainment e InXile Entertainment. El jefazo de Dungeons & Dragons, Nathan Stewart, les garantizó la licencia a cambio de una serie de requisitos que nunca trascendieron.

Pero durante el proceso el proyecto se quedó en standby. Dos años después fue Stewart quien se acercó Larian. Tras una cena de empresa le enseñó un PowerPoint y le lanzó la pregunta «¿todavía quieres hacerlo?». El resto, como se dice, es historia. Firmaron el acuerdo y comenzaron a hacer realidad su gran sueño.

No fue hasta poco antes del citado Stadia Connect cuando supimos de su existencia. La maquinaria comenzó en el E3 de 2019, cuando la web de Lorian mostró un III bien grande. Desde entonces, el goteo de imágenes ha sido constante. Imágenes tan gloriosas como la de la cabecera. O esta:

Baldur's Gate

Potencia a raudales

Eso sí, el coste gráfico tiene un precio. Y no todos podrán pagarlo. En una entrevista para Eurogamer, las declaraciones del productor ejecutivo David Walgrave apuntaban a la máxima potencia: «No creo que las consolas de la generación actual sean capaces de ejecutarlo», sentenció. Esto es debido a las constantes mejoras gráficas que han ido implantando desde que el juego fue presentado.

Si queremos disfrutarlo en todo su esplendor, tal  como ha sido concebido a nivel de texturas, sombreado y demás, tendremos que hacernos con un buen equipo.

Desde luego, con un Predator Helios 300 iríamos servidos, uno de los pesos pesados de Acer. Ya analizamos este monstruo del gaming que cuenta con 16Gb de RAM DDR4 y una gráfica NVIDIA GeForce RTX 2060 GDDR6 de 6GB, con tecnología Max-Q Design. Una bestia parda que nos permitirá el lujo de marcar todas las casillas de Ultra y jugar al máximo de la resolución permitida.

Baldur's Gate gameplay

Como fuere, estamos deseando descubrir los entresijos de esta nueva entrega. Su modelo de combate basado en turnos retorna a los orígenes, pero mientras que otros como Diablo fundamentan su estructura en avanzar, machacar e investigar, los Baldur’s cuentan con un rico cosmos narrativo donde un planteamiento táctico puede hacer morder el polvo del enemigo más imposible. Y la nueva entrega parece venir atiborrada de eso que los expertos denominan environmental storytelling.

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Israel Fernández