Un PC gaming no se compone solo de RAM y CPU: este es el valor de los periféricos

En el mundo del gaming, jugar con un mal ratón o teclado es lo más parecido a correr con unas malas zapatillas, como ir a practicar cualquier deporte en condiciones deficientes. ¿Jugarías al tenis con una raqueta rota, con un mango que llenase de callosidades tus manos?

No es un ejemplo baladí: creemos por error que un PC se compone de su músculo central, RAM, CPU y GPU. Y esto es sólo la parte central del hardware, pero aún queda una gran cadena de procesos, de necesidades que abastecer. Veamos cuáles son.

Teclas y teclados

Los teclados suponen la primera toma de contacto con nuestro hardware. Esto es literal tanto si estamos ante un modelo de membrana, con un recorrido más o menos alto, como si tenemos un teclado mecánico. Los primeros son bastante silenciosos, sus teclas son más parecidas a botones —tipo chiclet, las llaman— y su resistencia es algo inferior a la de los teclados mecánicos: de 1 a 10-12 millones de pulsaciones.

Pero esta menor vida útil no significa que estemos ante un producto de calidad inferior. Algunos teclados de membrana funcionan de maravilla. Son ideales para escribir con prisa, son económicos, cuentan con espacio reducido -ideal para entornos ofimáticos- y se limpian con facilidad.

Los teclados mecánicos son un mundo aparte. Podemos encontrar algunos increíblemente baratos, pero incómodos y otros que cuentan con piezas intercambiables, iluminación independiente, recorrido ajustado y distintos grados de dureza.

Esto suele definirse según una taxonomía de colores. Si has oído hablar de los interruptores Cherry es porque la ZF Electronics GmbH, más conocida como Cherry Corp., es una de las empresas más populares en la fabricación de teclados. Y existen muchas alternativas, incluso combinaciones como MX o double:

  • Cherry Black: tacto lineal y fuerza constante desde el comienzo de la pulsación hasta el final, perfecta para muchos gamers por su robustez.
  • Cherry Brown y Clear: elegido por muchos jugadores de MOBAs como ‘DOTA’ o ‘League of Legends’, algo más silencioso y de rendimiento medio.
  • Cherry Blue y Red: con un tacto similar a los teclados de membrana, recomendados para expertos, aunque más ruidosos.
  • Cherry White: tanto la edición normal, la MX o la vintage, estas teclas se asemejan a los Brown pero cuentan con un clic más apagado, un sonido que puede casi anularse pulsando la tecla en su centro de presión.

La virtud de un buen diseño

Entonces, ¿qué necesita un buen teclado? Varios elementos:

  • Un buen recorrido y reposamuñecas para largas maratones. Nosotros nos decantamos por 5 mm y un perfil de 20 mm.
  • Una durabilidad amplia: algunos teclados mecánicos pueden soportar hasta 50-70 millones de pulsaciones. Lo barato acaba saliendo caro.
  • Macros, teclas programables en forma de atajos para ejecutar combinaciones, muy importantes en los videojuegos de corte rolero. Aunque también las podemos usar para algo más que lanzar hechizos, como dar órdenes a nuestros compañeros y ejecutar comandos en un FPS, ajustar el volumen del chat online, etc.
  • Y teclas retroiluminadas para partidas nocturnas y tener conocimiento visual de los límites de cada sección. Hablando de sección, teclado numérico compacto. Parece una bobada, pero al final siempre lo acabaremos echando en falta.

Con este conocimiento, cabe destacar algunos periféricos. Como el teclado  Acer Predator Aethon 500, de reposamuñecas magnético extraíble y una sobria estética de aluminio anodizado. En la parte visual, es un prodigio gracias a su función NKRO. Es decir, podemos pulsar tantas teclas como queramos de forma simultánea y no se producirá ningún tipo de efecto ghosting.

El RGB de 16,8 millones de colores da la oportunidad de que cada tecla puede ser combinada de un distinto tono e intensidad. Hablamos no solo de color, sino de niveles lumínicos. Y su tacto es muy agradable, mediante unas teclas mecánicas Blue Switch que soportan hasta 70 millones de pulsaciones. Una ventaja táctica frente a cualquier competidor de membrana.

¿Y qué hay del ratón?

Es evidente que el ratón parece un elemento secundario. Queda relegado a plano aparte y entendemos que solo es una traducción entre el cursor y nuestro dedo índice, que limitará su función a hacer clic, scroll por la pantalla y algún que otro menú abierto con botón derecho. Por ello, cuando nos encontramos ante un mouse con ocho botones nos preguntamos qué posibilidades ofrece y si tienen sentido tantas opciones para un gadget tan rutinario.

La realidad, y cualquier atleta de eSports estará de acuerdo, es que un buen ratón evita graves lesiones como el denominado codo de tenista, tendinitis, espondilosis cervical, bursitis y otras dolencias crónicas. También reduce el estrés de la mano y espalda, por lo que es importante elegir uno de talla adecuada a nuestra mano. En suma, se convierte en un aliado imprescindible en el día a día.

Ya hicimos una amplia cobertura a la historia del ratón en su momento. Recordaréis que los tenemos mecánicos, ópticos, tipo láser, de trackball…, por oferta no será. Además, hoy día un ratón puede ser usado como mando a distancia y ser cargado mediante una estación inalámbrica, con lo que nos libramos de pilas y pesos muertos logrando precisiones de hasta 2.000 puntos por pulgada, algo que hace años resultaba impensable.

Si queremos prestar atención a modelos que valoren el bienestar frente a otros accesorios de mala calidad, debemos dirigir nuestras miradas a los productos dedicados al gaming, aquellos que han sido diseñados para entornos más profesionales. Como el ratón Acer Predator Cestus 500, de diseño ergonómico ambidiestro y 5 perfiles distintos personalizables para abarcar la máxima cantidad de potenciales usuarios. Se vale de paneles laterales adaptables para las distintas necesidades de juego y uso.

En la contrapartida de la resistencia no cabe duda: los dos interruptores OmronÆ ofrecen un total de 70M (50M + 20M) de clics y la opción de regular la fuerza del clic con un interruptor inteligente en la base. Además, a través de la app Predator Quartermaster podemos ajustar la presión, resolución y latencia a nuestro gusto, de modo que su interfaz no es solo lo que vemos, sino cómo podemos configurarlo.

Los auriculares, el corazón de la experiencia

Ahora prestemos atención a un añadido final que suele ser el centro de todo hogar en el setup de un jugador. Para elegir un buen auricular, debemos tener en cuenta una serie de elementos.

Para empezar, la calidad del pabellón, el nivel de presión sonora y la comodidad de la diadema, ya que pasaremos muchas horas con ellos encima.Asimismo, son importantes el nivel de rendimiento del micro (nivel de ruido, reconocimiento de voz, si cuenta con espuma para bloquear golpes de sílabas) y las facilidades de conexión. Aun siendo inalámbricos, es necesario considerar que puedan cablearse y usarse mientras se cargan.

En los escritorios gaming pocas veces veremos altavoces gigantes, pero sí auriculares de primera calidad, cómodos y preparados tanto para mantener una charla a varios niveles de volumen como realizar retransmisiones o simplemente disfrutar de sonido tridimensional en su sentido más majestuoso.

Si los productores miman sus bandas sonoras, si trufan de detalles cada efecto, ¿por qué perdérselos mediante speakers de plástico barato? Y, como dice la propia Acer, “en un videojuego, lo que escuchas (y lo que no) puede suponer la vida o la muerte”. Y es bien cierto. Las pisadas de un enemigo por la espalda no se aprecian en unos altavoces, pero en un paisaje sonoro tridimensional ayudan a ganar o perder partidas.

Acer cuenta con su headset Predator Galea 500, unos auriculares que hacen uso de la tecnología TrueHarmony 3D para posicionar cada fuente sonora en un completo espectro tridimensional. En cuanto a su calidad de fabricación, la membrana de biocelulosa con protector de goma protege del exceso de vibración, lo que redunda en una señal más precisa y cristalina. Se trata de unos cascos que se cargan mediante USB, que podemos usar de forma alámbrica y que poseen una ficha técnica de lo más profesional.

Los usuarios siempre tenemos en cuenta los elementos más visibles: monitor, cantidad de gigabytes de espacio, potencia bruta. Pero nunca olvidemos que la suma de este combo (teclado+ratón+auriculares) definen la verdadera experiencia de juego, la diferencia entre sentirse incómodo o convertirse en un gourmet y, de paso, el MVP (most valuable player) de tu partida.

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Israel Fernández