Acer Swift 3, el ultradelgado más elegante con el que pasar un día entero lejos del enchufe

Cuando el mundo de las tablets irrumpió en la industria, estaba claro que afectarían a todo el parque de portátiles. Y fruto de ese impacto nacieron los convertibles 2 en 1, que devoraron cuota de mercado comportándose como híbridos. El nuevo Acer Swift 3 es un portátil con vocación de tablet, bisagra con apertura de 180 grados y un formato que no que se conforma con las típicas 10,1 pulgadas pero tampoco se eleva hasta las 15,6, el estándar más vendido en laptops.

¿Qué significa todo esto? Que estamos ante un portátil ultradelgado, ligero y con una batería muy bien aprovechada para aguantar un día completo de exigencias. Hasta 12 horas de autonomía según el fabricante. Un equipo que merece la pena estudiar con detenimiento y que, por su movilidad, podría convertirse en un candidato perfecto para el próximo curso.

Ficha técnica

Pantalla Pantalla IPS de 14″ con resolución Full HD
Procesador Intel Core i5-8250U – CPU de 4 núcleos a 1,60 GHz
Memoria RAM 12 GB DDR4
Tarjeta gráfica Intel UHD Graphics 620
Almacenamiento 475 GB
Batería 4 celdas Li-Ion (3.220 mAh)
Sistema operativo Windows 10 Home 64 bits preinstalado
Audio Realtek HDA, micrófono digital + 2 altavoces
Puertos USB 3.1 Tipo-C x1 / USB 3.1 Tipo-A x2 / USB 2.0 x1 / HDMI x1 / Lector 3×1
Otras características Cámara frontal 720p
Colores Gris plateado (disponible también en cobalto)
Conectividad 802.11 ac LAN inalámbrica / Tecnología MIMO 2×2 / Bluetooth 4.0
Dimensiones y peso 323 mm x 228 mm x 18.70 mm (1,59 kg)
Precio Desde 699 euros

Primer contacto

El Acer Swift 3 es robusto. Tras su bisagra aparecen las mayúsculas serigrafiadas de SWIFT sobre un marco delgado. En este espacio, también se ubica la rejilla de ventilación. Una decisión estratégica para minimizar el ruido. Como apuntábamos, la apertura es de 180º completos. El cuerpo está construido en aluminio cepillado y el marco exterior es de plástico, unido por un bisel gomoso.

En general, se aprecia una relación generosa entre tamaño y pantalla, con una buena disposición del trackpad y un sensor de huellas en el margen derecho, bajo la parte inferior del teclado.

Nada más arrancar la máquina, nos pide que asociemos una cuenta de Outlook para vincular nuestras contraseñas, nuestros archivos en OneDrive y demás utilidades. Si no tenemos, podemos crearnos una y, si queremos evitar este paso, tampoco será imprescindible. Nuestro equipo puede mantenerse anonimizado, pero perderá algunas funcionalidades como la sincronización de archivos.

Como buen ordenador multimedia, la oferta de software se mantiene dentro de los márgenes habituales. En este sentido, incluye 30 días de Norton Security, que añade protección básica contra antivirus, recomposición de la base de datos, vigilancia contra usurpación de identidad, mejoras en la performance del sistema y actualización de algunas aplicaciones.

Entre otras aplicaciones instaladas se encuentran las siguientes: Acer Care Center, Acer Collection, Acer Configuration Manager, Booking, eBay, Evernote, Dashlane Upgrade Service, el launcher Get Office, Groove Music, LinkedIn, Microsoft Edge, Mozilla Firefox, Microsoft OneDrive, Microsoft Solitaire Collection, el launcher de Netflix, PhotoDirector, Simple Mahjong, Paint 3D, Skype, View 3D WildTangent Games, Spades y Xbox Live launcher junto a la app para controlar el muro social de Xbox.

Batería y conexiones

En la faceta de las comunicaciones, el Acer Swift 3 está preparado para 2018.

Con lo que eso conlleva: 2 puertos USB 3.0, un puerto USB 3.1 Gen 1 Tipo-C y otro inexplicable puerto USB 2.0. Un total de dos a cada flanco que vienen a complementar el lector de tarjetas SD, el sensor de huellas dactilares, una salida de auriculares que también podemos usar para conectar un altavoz —su par de speakers no destacan como lo más sobresaliente, pudiendo distorsionar entre las frecuencias más graves— o sistema de audio externo, conector de seguridad Kensington y una salida HDMI 2.0 que probamos con un monitor externo.

La salida a 1080p se comportó genial, sin saltos entre transiciones en las aplicaciones. En cuanto a la batería, nos encontramos con distintos escenarios. En un uso intensivo, navegando, con varias apps abiertas y viendo 3 capítulos seguidos en HBO, la batería soportó 4 horas y media de carga. Tanto el WiFi 802.11 ac como la conexión Bluetooth 4.0 se mantuvieron activas todo el tiempo y el brillo a un 80-82% del total.

Sin un escenario tan exigente, realizando tareas ofimáticas y prescindiendo de algunas aplicaciones, el rango de uso puede prolongarse fácilmente hasta las 8 horas y media, algo que nos sorprende gratamente. A costa, por supuesto, de no tener una gráfica dedicada o recursos suficientes para jugar cualquier videojuego que pase del clásico MOBA o juego de cartas sencillo.

En cualquier caso, este es uno de esos productos que opta por la durabilidad frente al músculo puro. El Acer Swift 3 no es un equipo enfocado al gaming ni a la producción de vídeo. Seamos realistas: este es un laptop diseñado para escenarios ligeros, incluso como equipo de apoyo en viajes de negocios o estudios.

14 pulgadas de rendimiento FHD

En cuanto a la pantalla, descubrimos dos configuraciones: un modelo sencillo con resolución HD Ready (1.366 x 768 pí­xeles) y otro Full HD. En 14 pulgadas se puede llegar a apreciar la diferencia, aunque no es muy notoria.

La faceta más sobresaliente, en cualquier caso, es su tratamiento del color, cercano al OLED aun tratándose de un LCD IPS. La pantalla muestra un color profundo y un brillo ideal. Avancemos en esto: su nivel máximo no alcanza el estándar de los 300 nits, aunque se acerca a 242 nits, pero la relación de contraste se eleva hasta los 530:1 obteniendo un resultado más que suficiente.

Algunas críticas al panel han destacado que apenas es capaz de mostrar el 67 por ciento del espacio de color sRGB y el 50 por ciento de AdobeRGB. Pero esto no se traduce en los resultados. Pareciera que de alguna forma hubiesen hipervitaminado la respuesta de color final. El valor gamma, por su parte, se queda en unos 2.2, el ideal para estos casos, un valor que demarca que una escena se vea demasiado brillante u oscura.

Teclado y velocidades

Las 14 pulgadas no tienen por qué ser indicativo de un laptop con alma de tablet. Al contrario, el espacio inferior está aprovechado de manera inteligente: las teclas de membrana redondeadas —y retroiluminadas en blanco, en dos niveles de intensidad— son amplias y cuentan con un espacio generoso entre cada una de ellas y el resto de funciones especiales. La respuesta es óptima para su recorrido y altura y, aunque no estamos ante ninguna proeza tecnológica, la comodidad escribiendo se aprecia al primer contacto.

Pero el gato al agua se lo lleva el panel táctil. Es compatible con todas las funciones de Windows Precision Touchpad y tanto espacio nos deja jugar con los comandos gestuales sin problema. Una vez nos acostumbramos, el flujo de trabajo se optimiza un montón. La textura es agradable, suave al tacto y creemos que ofrecerá una buena sensación a largo plazo.

Volviendo sobre nuestras pruebas, el equipo usa gráficos integrados Intel UHD 620, una solución incluida con la mayoría de los procesadores Intel Core enfocados a ofimática. Este no es una configuración para ejecutar juegos actuales a una tasa de fotogramas por segundo razonable; pero, a cambio, nos encontramos con un SSD rapidísimo de casi 500 GB.

Y cuando hablamos de rápido no bromeamos. Las pruebas de rendimiento de CrystalDiskMark han arrojado 1.169 puntos en lectura y 512 en escritura, un ratio bastante elevado que supera en unos 35-40 MB/s a muchos de sus rivales directos. Esto lo consigue mediante una configuración de disco conectado a través del bus PCI Express y no mediante las antiguas conexiones SATA.

Conclusiones generales

Buena RAM —12 GB en nuestro modelo de pruebas—, disco rápido y una pantalla capaz. Este es un portátil listo para aguantar el envite diario, olvidarnos de un enchufe si no vamos a abusar de él y disfrutar de un rendimiento algunos puntos por encima de la media.

Como decíamos a propósito de las aplicaciones, Acer vitamina sus portátiles con una completa suite de utilidades. Algunas son más útiles y otras menos. Desde Acer Care Plus podemos expandir nuestra garantía y desde la suite de control de gráficos ajustamos brillo y contraste diario, importante para raspar una hora extra de batería.

Aun con algunos puntos débiles relacionados con el rendimiento —PCMark 8 Home arrojó 2,867 puntos—, los 4 puertos, el magno teclado y el rendimiento de la pantalla son más que suficientes para nuestro uso cotidiano. Los benchmarks no siempre tienen la respuesta. Y este Acer Swift 3 es un claro candidato para vencer a los números por medio de usabilidad y personalidad.

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Israel Fernández