AMD responde a Nvidia: las Radeon RX 6000 plantan cara a las nuevas GeForce RTX 3000

Nunca ha sido mejor momento para ser un pc gamer. La rivalidad entre Intel y AMD nos está deparando nuevas generaciones de procesadores con un rendimiento que hasta hace poco parecía impensable, y ahora esta competición continúa en el ámbito de las tarjetas gráficas. Si Nvidia presentaba hace poco sus GeForce RTX 3000, ahora AMD devuelve el golpe con las Radeon RX 6000, de prestaciones equiparables o incluso superiores.

Aunque por ahora esta nueva familia de unidades gráficas solo ha sido anunciada en formato de tarjeta para equipos de sobremesa, próximamente también llegará a laptops punteros, asentando las bases de un segmento (el de los portátiles gaming) con ordenadores tan potentes como el Acer Nitro 5, que demuestran que es posible disfrutar del mejor rendimiento sin necesidad de atarse a un escritorio. Pero antes de nada, conozcamos las novedades que propone AMD.

AMD Radeon RX 6000: modelos y características

Como decíamos, la gama RX 6000 se compone inicialmente de tarjetas para ordenadores de sobremesa. Hay tres modelos de lanzamiento: la Radeon RX 6900 XT, la RX 6800 XT y la RX 6800, ordenándolas de más a menos potencia. Un detalle interesante es que todas cuentan con 16 GB de memoria GDDR6, por lo que solo varían en cuanto a velocidad de reloj y unidades de cómputo o compute units.

En cuanto al diseño de la GPU, se basa en la arquitectura que AMD ha bautizado como RDNA2. No se trata de una simple evolución de la pasada generación, y esto es lo importante: toda la electrónica ha sido rediseñada a su nivel más bajo, utilizando un nuevo nodo de 7 nm y un hardware ampliamente revisado para reducir principalmente la latencia interna en la transmisión de la información gráfica.

  • Radeon RX 6900 XT: 80 unidades de cómputo, 80 ray accelerators, hasta 2.015 MHz, 128 MB de Infinity Cache, 16 GB de GDDR6.
  • Radeon RX 6800 XT: 72 unidades de cómputo, 72 ray accelerators, hasta 2.015 MHz, 128 MB de Infinity Cache, 16 GB de GDDR6.
  • Radeon RX 6800: 60 unidades de cómputo, 60 ray accelerators, hasta 1.815 MHz, 128 MB de Infinity Cache, 16 GB de GDDR6.

Se trata de un enfoque interesante. Así como Nvidia parece abogar por la potencia bruta para obtener el máximo rendimiento, AMD ha querido «engrasar» sus tarjetas para que vayan más rápidas sin tener en apariencia un hardware tan musculoso.

Como puedes ver, en las fichas técnicas aparecen conceptos novedosos como la memoria Infinity Cache (de la que hablaremos más adelante) y los ray accelerators. Estos últimos son unos núcleos especiales que se asemejan a los RT de Nvidia. Gracias a ellos, las Radeon RX 6000 también podrán utilizar ray tracing mediante DirectX 12 Ultimate.

En lo que respecta al rendimiento, toda la gama ha sido diseñada para poder proporcionar tasas de fotogramas por segundo plenamente jugables incluso a 4K. Ahí es nada.

AMD vs. Nvidia

A nivel de prestaciones, todo apunta a que las nuevas tarjetas de AMD compiten de frente con los últimos lanzamientos de Nvidia. Y por menos dinero, lo cual resulta doblemente sorprendente. Todo un salto si se compara con las GPU que ofrecía hasta ahora, también de calibre gaming, pero orientadas a equipos de acceso o menos punteros.

Eso sí, las comparativas oficiales con las tarjetas de Nvidia se hacen sin ray tracing ni DLSS; con estos parámetros activados, todo apunta a que las nuevas GeForce podrían tener aún una ligera ventaja.

La equivalencia entre tarjetas es simple: la RX 6900 XT compite con la RTX 3090, la RX 6800 XT con la RTX 3080 y la RX 6800 con la RTX 3070.

Infinity Cache: la próxima revolución para AMD Radeon

La clave de este rendimiento reside en gran medida en algo que AMD llama Infinity Cache. Se trata de un banco de memoria ultrarrápida que se integra como complemento para la VRAM, permitiendo almacenar información gráfica crítica en un paso intermedio. De esta forma, se evita el cuello de botella de la memoria de vídeo y se reduce la latencia en el movimiento de datos.

La Infinity Cache también contribuye a mejorar la eficiencia del conjunto de forma muy notable. Las tarjetas consumen mucha menos energía (y, por tanto, se calientan menos) para obtener el mismo rendimiento, así que AMD ha podido pisar el acelerador. Es en gran medida gracias a esta memoria que las nuevas Radeon pueden medirse de tú a tú con las últimas GeForce.

Como detalle interesante, el uso de una memoria ultrarrápida intermedia es algo muy novedoso en PC, pero lleva años utilizándose en las videoconsolas. Y puesto que AMD ha diseñado el hardware de la nueva generación, parece que las lecciones aprendidas en su desarrollo las ha traspasado directamente a sus GPU para PC, impulsándolo a nuevas cotas de rendimiento y eficiencia.

La competencia beneficia a todos (pero especialmente a los jugadores)

Lo más interesante de que AMD y Nvidia estén tan igualadas es la guerra de precios que ya está teniendo lugar. Equipos como el Nitro 5, dotados con gráficos RTX modernos, se pueden encontrar a tarifas que hasta hace poco no se hubieran podido imaginar para un portátil gaming de su calibre. Estamos hablando de un hardware que comprende un procesador Intel de décima generación y alto rendimiento (nada de versiones de bajo consumo), una GPU que puede alcanzar hasta una RTX 2060 y una pantalla IPS de 15,6 pulgadas por lo mismo que cuesta un equipo de sobremesa potente.

Además, el lanzamiento de las tarjetas Radeon RX 6000 también traerá beneficios a los propietarios de un equipo con gráficos Nvidia como el Nitro 5. Al ser por fin compatibles con ray tracing, más y más desarrolladores apostarán por sacarle partido vía DirectX 12 Ultimate, por lo que su uso se estandarizará y podremos disfrutar de los mejores gráficos en todo tipo de títulos y no solo con las superproducciones más costosas. Todo el mundo gana. Pero especialmente los jugadores.

Imágenes | AMD, Acer

Mr Píxel