Análisis del Acer Aspire 5: la revisión de un clásico para conformar el perfecto laptop de negocios

Piensa en un laptop económico, incluso bajo la franja intermedia de precios. Un equipo multiescenario para cualquier tipo de usuario: desde el universitario que necesita un portátil en la cafetería para avanzar con las exposiciones, el creativo itinerante, el chaval que acaba de mudarse y busca su primer PC para trabajar hasta aquella persona que solo busca buena pantalla para sus documentos, ofimática, ver Netflix y navegar por la bandeja de correo. Lo que entendemos por “equipo de negocios”.

Todos ellos tendrán en común objetivos y presupuesto. Este Acer Aspire 5, A515-54G según su ficha técnica —una G que significa tarjeta gráfica dedicada—, cumple uno por uno los requisitos y se transforma en un perfecto exponente por debajo de los 900 euros aunque sin renunciar a buenos acabados, diseño robusto y rendimiento por encima de la media.

Pero antes de emitir juicios apresurados, aquí traemos su review en profundidad. Ya sabes: si tienes alguna duda, lee hasta el final.

Ficha técnica

PantallaLCD IPS de 15,6 pulgadas Full HD con tecnología ComfyView. 
ProcesadoriCore i5-8265U (Whiskey Lake – 14 nm), 8 núcleos a 1.80GHz. 
Memoria RAM8 GB DDR4 a 2666 MHz 
Tarjeta gráficaNvidia GeForce MX250 GDDR5 de 2GB + Intel UHD Graphics 620 
AlmacenamientoSSD Micron de 256GB + HDD Western Digital de 1TB. 
Batería|Alimentación4 celdas Ion Litio de 3.220 mAh. (11h) — 65W 
Sistema operativoWindows 10 Home 64 bits preinstalado 
AudioWaves MaxxAudio y Acer TrueHarmony, salida audio combinada 3,5mm 
PuertosHDMI x1, USB 3.1 Gen 1 x2, USB tipo C x1, USB 2.0 x1 + salida minijack 3,5 mm 
Otras característicasCámara frontal 720p 
ColoresNegro en plástico y aluminio pulido con arena, bisagra metalizada blanca 
ConectividadIEEE 802.11 a/b/g/n/ac/ax, Gigabit Ethernet + Bluetooth 5.0 
Dimensiones y peso363,4 x 250,5 x 18 mm — 1,905 gr 
PrecioDesde 899 euros 

Primer contacto

La primera impresión no es la que cuenta. Porque en un primer vistazo el equipo no ofrece nada llamativo. Es tan sobrio que nos resulta soso, con esos remaches en las esquinas para reforzar algún posible golpe. Pero una vez lo sacamos de la caja y desenfundamos su bolsa protectora nos encontramos con un portátil de casi 2kg, muy robusto en construcción y de acabados muy bien definidos.

Merece la pena detenernos en la bisagra con el serigrafiado del Acer Aspire 5. Una bisagra que permite una apertura de 180º y que oculta dos rejillas de ventilación, una de 9 puntos y otra de 15, más estrechos. Gracias a su limpio perfil, el equipo casi recuerda a los portátiles militares con revestimiento metálico. En la trasera, el simple logotipo de la marca impreso en el punto central. Nada más.

En el perfil derecho nos encontramos con un conector de auriculares mixto, para el clásico minijack de 3,5 milímetros, dos leds informativos en azul y rojo —para carga y encendido, respectivamente— y la ranura de bloqueo estilo Kensington.

El lado izquierdoestá mejor surtido: además del puerto para el conector de alimentación, nos topamos con un puerto Gigabit Ethernet con mecanismo «dropjaw» —es decir, expandible por debajo, para acomodar mejor el cable—, una salida de HDMI que hubiésemos deseado en la parte trasera, dos puertos USB 3.1 Gen 1 y un USB de tipo C. No olvidemos que este último es perfectamente compatible con Thunderbolt de tercera generación.

Si volteamos el equipo, además de 11 tornillos de cabeza Philips, al fondo nos encontraremos tres hileras de respiración extra y en la esquina inferior derecha nos encontraremos con dos rejillas adicionales. Bajo ellas se esconden los altavoces. La disposición es muy correcta y gracias al perfil elevado y al situarse en el extremo más próximo al vértice ayuda a no tapar el audio, evitando así las típicas obstrucciones de graves que harán retumbar todo el equipo.

Pantalla

Con marcos laterales de 1.3 centímetros y marco superior e inferior de 1.6 cm y 2.5 cm respectivamente, la primera evidencia es que este equipo aprovecha el espacio del que dispone.

Habrá quien eche en falta un extra de arrojo, una resolución 2K y un perfil de imagen mayor, pero cabe apuntar la meta máxima de este equipo: poder ser usado durante largos periodos de tiempo. En este aspecto cumple con nota, evitando cualquier parpadeo de pantalla, logrando una respuesta de gris a gris más que decente y una luminancia muy estable, sin fluctuaciones en ninguno de sus cuatro ejes.

Como decíamos, este es un panel LCD con retroiluminación LED. La talla es la más frecuente: 39,6 cm o 15,6 pulgadas, con una resolución FullHD y tecnología ComfyView. Esta tecnología está diseñada para quienes pasamos muchas horas frente a la pantalla: mediante un filtro reduce la emisión de luz azul para reducir la fatiga visual. Es una tecnología con la que la marca lleva trabajando desde 2014, desde los primeros TFT mate.

En cuanto a la webcam, pese a no contar con sensores de reconocimiento para un posible desbloqueo facial, funciona a 720p, con la que podemos grabar vídeo también a 720p-16:9 y 30 frames por segundo. Tras varias pruebas mediante Skype podemos sentenciar que nos ha gustado, ofrece una calidad de imagen bastante nítida, absorbe la suficiente luz para evitar las clásicas videoconferencias “apagadas” y cumple con lo justo para tomarnos alguna foto de urgencia.

La densidad de píxeles de 142 ppi sorprende en cuanto a lavado de color: observando a ángulos de 40-55º no percibimos cambios en la saturación y, gracias a un brillo máximo de 278 nits en el centro de la pantalla y 263 nits de media en el área central, los valores son bastante positivos. Ángulos de visión muy sólidos, mínimo deslumbramiento y perfil de color escaso.

Por desgracia, sí hemos percibimos algo de sangrado de color en las esquinas inferiores derecha e izquierda, lo que también afecta a la relación de contraste. No es, por tanto, el equipo ideal para labores que impliquen pruebas de color como retoque fotográfico. Sí es idóneo para nuestro día a día, gracias a esa sólida frecuencia de actualización de 60 Hz.

Los test analógicos determinaron que el equipo cubre el 55% del sRGB en CIE1976. Nuestro modelo de pruebas llegó sin Panel Nvidia preinstalado. Tras la instalación y configuración de perfiles —con énfasis en “diseño y juegos”— notamos una mejora sustancial en la temperatura de color. Todo el resto de test —rendimiento, batería, etc— se llevaron a cabo con una luminancia media de 140 candelas por metro cuadrado.

Teclado y trackpad

Como reviewer de tecnología estaba deseando llegar a este momento: el teclado del Acer Aspire 5 es una maravilla. Fíjense si estoy satisfecho con el rendimiento que este análisis está siendo redactado a través de su teclado. ¿Cómo explicarlo? Ha mejorado mis typing speed test en un 11% y ha bajado la media de errores de mecanografía en otro 9%.

En cristiano: este teclado ofrece teclas lo suficientemente espaciadas y un perfil bajo pero de respuesta ágil ideal para mi forma de escribir. Algo corta para usuarios de teclado mecánico, todos aquellos adeptos del chiclet y la tecla de membrana silenciosa adorarán su rendimiento. Ah, y no lo olvidemos: cuenta con un teclado numérico completo. Eso sí, echamos en falta retroiluminación blanca. Mucho.

En cuanto al touchpad, configurado como siempre en deslizamiento antinatural y clic derecho en el margen inferior izquierda, hay puntos a mejorar. Las pulsaciones son algo inexactas debido a la falta de botones de acción y el tacto es algo plano, un tanto artificial. Este policarbonato evita la transmisión de temperatura, lo cual es de agradecer, aunque se echa en falta algo más de suavidad en el tacto. En cuanto al tamaño, cumple sobradamente. Una de cal y una de arena.

Rendimiento (CPU, GPU y discos)

4 núcleos y 8 hilos con una velocidad de entre 1.6 y 3.9 GHz. Con un i5 Whiskey Lake —evolución basada en Kaby Lake pero con mejoras en la eficiencia energética— de aspiraciones modestas, la prueba Handbrake, aquella que exige el máximo rendimiento al procesador a alcanzar durante el menor tiempo posible, concede un puntaje de 4.973. Estamos ante uno de los mejores sino el mejor Aspire: el i3-8145U ascendía hasta los 7.673 segundos.

El Cinebench, una de las clásicas pruebas multinúcleo, presenta números de 146/493 hilos, unos datos muy respetables para un portátil de estas características, en todo momento sin elevar la temperatura. De hecho, sentimos que a este Acer Aspire 5 le ha sido limitada su fuerza por términos de estricta seguridad en cuanto a subida térmica.

Con una puntuación total de 3553 en PC Mark 10, instalada en versión DEMO a través de Steam, estos son los datos que obtenemos de los test de rendimiento:

  • Essentials: 7.548 puntos.
  • Productivity: 5.647 puntos.
  • Digital Content Creation: 2.857 puntos.

Otros benchmarks llevados a cabo vía online no resultan tan optimistas, como podemos ver. No podemos pedir peras al olmo: como decíamos al comienzo este es un equipo perfecto para nuestro uso diario, para tareas esenciales y productivas. No podemos convertirlo en un laptop gaming pese a su gráfica dedicada.

Hablando de su gráfica, laNvidia GeForce MX250 de 2 GB, arroja 1.187 puntos en TimeSpy. Según TechPower trabaja con un reloj a 1519 MHz de forma estable. Unos datos suficientes para jugar a 30fps en Fortnite, Minecraft, DIRT 3, el primer Tomb Raider de nueva generación, League of Legends, GTA V con configuraciones en medium y juegos de índole similar. Más info en la siguiente captura:

La velocidad del SSD del Acer Aspire 5 es, obviamente, mucho más rápida que la del HDD, pero sus cifras no abruman: 516.55 MB/s de lectura y 394.89 de escritura en sus mejores resultados, mientras que el disco físico de 1TB de almacenamiento presenta conclusiones de 141.1 MB/s de lectura y 125.2 MB/s de lectura.

Cifras en la media, nada espectaculares, pero suficientes para nuestro ejercicio, sin latencia en el intercambio de archivos, ni dentro de las carpetas entre discos ni usando un pendrive o disco externo —un HDD de 4TB conectado al puerto USB 3.1, en nuestro particular—.

Por su parte, el sistema operativo va muy fluido. Actualizamos a su última versión de 18 de noviembre de 2019, y trabajamos en el Windows 10 instalado durante toda una semana. Fue un placer ejecutar aplicaciones —tanto algunas de las que ya venían preinstaladas como las que necesitamos para ejecutar ciertos tests de rendimiento o simplemente jugar—.

El ya conocido Acer Collection S cuenta con cuatro secciones —selección, estilo de vida, juegos y entretenimiento, además del habitual bloatware con accesos directos para Booking, eBay, Netflix y Candy Crush Saga. Fuera de este software innecesario celebramos el magnífico Acer Care Center, una suite donde centralizar test de estado, actualizar aplicaciones, obtener asistencia, desinstalar aplicaciones y comprobar los distintos componentes del equipo.

Batería y ventilación

Silencioso es la palabra. En este apartado califica de forma sobresaliente y podemos garantizar que pocos portátiles en esta jerarquía de precios pueden combatir con él. Ni durante las cargas de imágenes/juegos/aplicaciones notamos un ascenso de decibelios ni tampoco cuando forzamos la máquina tapando algunas de las ranuras de ventilación inferior. En cuanto a la temperatura, los test marcaron un pico máximo de 71º, algo por debajo de nuestros números de referencia.

¿Qué podemos decir de la duración de batería? Desde Acer se aseguran 11 horas de autonomía gracias a sus cuatro módulos que suman 3.220 mAh de batería. Nuestros resultados no son tan optimistas, pero se quedan cerca, con buenas cifras tanto en reproducción, uso como reposo.

Las pruebas de autonomía del Acer Aspire 5 determinaron 6,5 horas en uso continuado siguiendo este escenario: iluminación al 51%, audio activo al 50%, WiFi encendido —conectados, de hecho, a una red 5G—, navegando en Chrome y descargando algunos archivos puntuales. Reproduciendo vídeo sin parar logramos un rendimiento de 9,1 horas, siguiendo el mismo escenario de iluminación, audio y conexiones.

Conclusiones finales

Dejamos para el final una pequeña decepción: pese a estar equipado con el sistema de sonido TrueHarmony de Acer, sus altavoces por su escaso límite de volumen máximo, algo apagado cuando forzamos su límite en reproducción multimedia.

Coqueteamos durante una hora con dos series, The Mandalorian (Disney+) y Watchmen (HBO), ambas con una cuidada banda sonora con cierto énfasis en graves, y la respuesta quedó algo por debajo de lo que Acer nos tiene acostumbrados. Nada que no solventamos conectando auriculares o incluso vinculando algún speaker Bluetooth.

Aspire 5

El Acer Aspire 5 es un portátil que puntúa con nota. Cuatro núcleos con desempeño respetable, sin impresionar en pero sin decepcionar, con una pantalla de calidad, respondiendo a las exigencias diarias y un teclado que celebramos desde la primera toma de contacto.

En general, un laptop de buena relación calidad-precio, de acabados sobrios al que tal vez le echamos en falta un lector de huellas digitales, un extra de productividad con algún GB extra de RAM y un perfil de color más profundo. Por lo demás, el equipo de uso diario más recomendable del momento, una apuesta segura para multitud de usuarios. Sin lugar a dudas.

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Israel Fernández