Análisis del nuevo Swift 7: el portátil más delgado de su generación

Con portátiles cada vez más delgados, la carrera por alcanzar el modelo perfecto se ha recrudecido. La primera impresión que transmite este Swift 7 es que estamos ante algo distinto, un paso adelante hacia alguna dirección. Su construcción y robustez es casi futurista. Por un lado, es más pesado que modelos de 14 pulgadas con los que compite, aunque por otro sea más delgado que casi cualquier rival: menos de 1 cm.

Pero mejor vayamos paso a paso. Aquí os traemos nuestro análisis del Acer Swift 7, un equipo ultrafino para quienes la movilidad y la estéticas es lo primero.

Ficha técnica

Pantalla LCD IPS-Pro NarrowBoarder, 14” FHD (1080p)
Procesador Intel Core i7-7Y75 a 2,81 GHz
Memoria RAM 8 GB LPDDR3
Tarjeta gráfica Intel HD Graphics 615
Almacenamiento 256 GB SSD
Batería 2 celdas Li-polímero
Sistema operativo Windows 10 Pro 64 bits preinstalado
Audio Dolby Audio Premium estéreo, micrófono y salida auriculares
Puertos USB 3.1 Tipo-C x2 / HDMI x1
Otras características Cámara frontal 720p; lector de huellas digitales
Colores Negro mate metalizado
Conectividad 802.11 ac LAN inalámbrica; Bluetooth 4.1
Dimensiones y peso 328 x 237 x 8,98 mm (1.205 g)
Precio Desde 1.599 euros

Primeras impresiones y opinión

Menos de 9 milímetros de grosor y 1,2 kg de peso son las especificaciones oficiales. Todo un récord frente a casi cualquier competidor. La fuente de alimentación también apuesta por una disminución frente a los transformadores habituales: unos compactos 291 gramos extra incluyendo el cable cargador —un USB Tipo C de 45 W—.

El acabado negro mate no logra esconder las huellas tanto como sus predecesores, pero es el precio a pagar por un diseño premium que aspira a disipar el exceso de temperatura, ya que no incluye ventilador. Incluir un procesador Intel Core i7 de la serie Y en un sistema tan delgado exigía cambios.

En cuanto al resto del cuerpo, este Swift 7 puede abrirse en libro hasta los 180º y las bisagras mantienen firme el cuerpo en casi cualquier posición. La pantalla es multitáctil y en ella nos detendremos más adelante. En resumen, la toma de contacto primeriza no podría ser más positiva.

Teclado y touchpad

Metámonos en harina. Un detalle que destaca sobre el resto es su touchpad sin clic. Aún cuesta acostumbrarse a ello, pero que permite mantener más limpio el panel y evitar posibles bloqueos, ya que no cuenta con ninguna pieza mecánica. Es posible que una acción tan sencilla como agarrar y arrastrar una pestaña sea algo que acabemos haciendo con la mano antes que adaptarnos al control gestual del pad. El panel táctil mide 12,1 x 6,5 cm, 19 mm menos que su anterior iteración. Aunque en la práctica demuestra ser un sistema rápido y preciso que otros competidores.

Respecto al teclado, el formato ha sido revisado por completo. Los cambios más graves se han producido en las teclas de retroceso y bloqueo de mayúsculas. El resto se mantiene como un estándar. Las teclas de 15 × 15 mm son perfectas para su uso cotidiano gracias a un perfil muy bajo, un grabado de letras limpio y su habitual retroiluminación blanca.

Para reforzar la seguridad del equipo, Acer incluye un sensor de huellas dactilares compatible con Windows Hello a la izquierda de la tecla de tabulación. La empresa ha tenido a bien llamarlo Acer Bio-Protection. En cualquier caso, representa una ágil forma de desbloquear al vuelo y no andar escribiendo una contraseña cada vez que iniciemos sesión.

Cabe señalar que el modelo comercial también incorpora dos accesorios muy bienvenidos: un concentrador USB orientado a conectar dispositivos con salida USB Tipo-A, y una funda negra a juego con el resto del equipo, con una solapa con dos imanes y un acabado similar al cuero, fabricada en poliuretano.

Pantalla, un componente estrella

Y vamos por fin con uno de los elementos clave de este Swift 7. Las características técnicas nos dicen que se trata de un display de 14 pulgadas (35,6 cm), con tecnología IPS, resolución Full HD (1080p), un límite de brillo de 300 nits gracias a su tecnología Acer CineCrystal y, como decíamos, la compatibilidad multitouch bajo un cristal LED-backlit TFT.

En la práctica esto se comporta como una pantalla capaz de mostrar el 72% del gamut NTSC —podemos traducirlo como el 94% del sRGB—, 170º de ángulo de visión, un contraste muy firme y un ratio de aspecto de 16:9. Tal vez no ofrezca el mejor perfil posible, pero el que muestra lo hace al más alto nivel.

En nuestras pruebas, el panel se ha portado de maravilla. El nivel de brillo supera, de hecho, el límite de 300 nits, hasta los 308 cd/m² gracias a su pantalla AU Optronics. La relación de contraste arroja unos salvajes 1,169: 1 (negro al 0,26 cd/m²) y en ningún momento percibimos sangrado de luz ni artefactos de color a contraluz. Ni siquiera la imagen parece distorsionarse en el cambio de ciclo de encendido-apagado. En este punto, sí que estamos ante un momento especial en la electrónica de consumo, un pequeño hito en rendimiento visual.

Eso sí, en exteriores seguimos siendo víctimas del problema clásico: la pantalla reflectante. Con luz solar directa nos costará bastante ver lo que estamos haciendo. Es decir, este es un equipo recomendado para interiores o exteriores con sombras de protección (toldos, sombrillas, etc.), ya que aún con el brillo al máximo no se solucionan estos problemas.

Rendimiento y potencia

Teníamos ganas de poner a prueba las capacidades de este i7 Kaby Lake con tecnología de 14 nm. Si bien estamos, por un lado, ante una gráfica Intel HD Graphics 615, es en la CPU donde recae todo el peso de las tareas. Y sí, este Swift 7 es perfectamente capaz de plantar cara a la mayoría de necesidades ofimáticas y multimedia habituales.

A la hora de la verdad, la velocidad de reloj de 1,3 GHz —con posibilidad de aumentar hasta 3,6 GHz— no alcanza todo lo que podría exigirse. En términos de rendimiento bruto, sus cifras son algo escasas si las comparamos con las que ofrecen otras CPU Single 64 bit.

En la práctica, no apreciamos nada de esto: el navegador despliega pestañas sin inmutarse, las aplicaciones se disparan a la velocidad del rayo y los tiempos de espera para exportar una imagen rasterizada son equivalentes a los de sistemas con más módulos RAM. Otro factor positivo reside en su enfriamiento pasivo, que ayuda a que el sistema en ningún instante parezca sobrecargado —por debajo de los 41º en todo momento—. Sin ruido ni sobrecalentamientos, difícil será encontrar una alternativa mejor.

Es evidente que los 8 GB de memoria RAM DDR3 —con frecuencia NB a casi 700 MHz— y un SSD NVMe de 256 GB son más que suficientes cuando el resto del engranaje opera como un reloj y el OS está actualizado y optimizado. Hablando de esto mismo, en el Swift 7 venía preinstalada una versión de Windows 10 Pro, un detalle que se agradece frente a las habituales versiones domésticas.

Si de gaming hablamos, aquí ni lo encontraremos ni se le espera. Swift 7 no está diseñado para ello y, aunque puede hacer frente a ‘The Sims 4’ o ‘League of Legends’ a unos dignos 30 fps, al menos para matar el gusanillo, la gráfica está indudablemente orientada a otros fines.

La batería, por otra parte, se estructura en un pack de dos celdas Li-Ion que arrojan unos 4.580 mAh en conjunto. En nuestras pruebas, agotamos un ciclo completo al terminar el día, con uso continuado consultando correo, navegando y dedicando un ratito a varios canales de YouTube. 9,5 horas en total. Una de las sorpresas más positivas nos la llevamos en cuestión de rendimiento con y sin conexión a la toma de corriente: el equipo se comporta prácticamente igual, sin tomar atajos.

Finalmente, a los clásicos accesos directos de Windows (Netflix, Xbox, etc), debemos sumar la suite de Acer: Care Center, Collection, Control Center, Quick Access y el enlace para registrar el producto.

Conexiones (interiores y exteriores)

Como viene siendo habitual, tanto en WWAN como WLAN, las compatibilidades son enormes. El chip Dual Band Wireless-AC opera bajo 802.11a/b/g/n/ac, cuenta con tecnología 2×2 MIMO, ideal para alternar entre 2,4 GHz y 5 GHz y suma compatibilidad Bluetooth 4.2. El Bluetooth 5.0 de momento tendrá que esperar. El equipo también es compatible con ShopWiFi y Tecnología Intel My WiFi, pero habrá quien eche de menos un puerto para LAN Ethernet.

Las salidas del portátil se limitan a un USB Type-CTM, otro USB Type-A y un HDMI. El primero sirve de estación de carga para el sistema, el segundo es ideal para conectar cualquier HDD con salida USB 3.1 Gen 1, pero también permite cargar un dispositivo compatible. Atrás queda cualquier opción USB 2.0.

Junto a los puertos, al lado izquierdo, se aloja un conector para auriculares. Al lado derecho, encontraremos un diminuto botón de encendido de color plateado —nos preguntamos si no hubiese sido mejor opción habilitarlo en el frontal del sistema— y una ranura para tarjetas nano-SIM. Olvida cualquier otra forma de conexión.

Los amantes del audiovisual se llevarán una grata sorpresa: tecnología Optimized Dolby Audio Premium, virtualización surround para auriculares, mejora para conversaciones y uso de apps como Discord, maximizador de volumen y realce de graves, a lo que tendríamos que añadir el reconocimiento de voz (mediante Cortana).

Acer también pone su grano de arena gracias a la tecnología Purified.Voice que mejora el rendimiento usando micrófonos, ya estemos en modo llamada personal o conferencia, anulando el ruido de tecla, haciendo un seguimiento de nuestra dicción y corrigiendo los golpes de ‘p’ y ‘s’ como si estuviéramos ante un supresor antipop. También evita la distorsión gracias a su tecnología Acer TrueHarmony, que corrige el rango de frecuencias y arroja por ambos altavoces el resultado más óptimo posible.

La webcam cuenta con una resolución de emisión y grabación de 720p, a lo que suma una corrección de HDR y ajuste de iluminación.

Es evidente que este no es un equipo orientado a todos los mercados ni a todas las tipologías de usuario. Al contrario, ha sido optimizado para un segmento concreto de uso y potenciado para hacer lo que sabe mejor que nadie. Una ventaja que sabe aprovechar para olvidarse de ventiladores y gráficas pesadas en pos de un perfil delgadísimo y una autonomía robusta. Si buscas un equipo que te acompañe a todos lados, una especie de tableta hipervitaminada hasta lo profesional, este Swift 7 debería estar entre tus opciones finales.

En InGET by Acer | Analizamos el Acer Swift 5: un compañero versátil, potente y ultraligero para tu día a día

En InGET by Acer | Acer Swift 3, el ultradelgado más elegante con el que pasar un día entero lejos del enchufe

Israel Fernández