Análisis del Predator Helios 300: puro nervio para el mundo gaming

Hace unos días analizábamos el Predator Triton 500, un equipo Predator para los gamers más exigentes. Hoy os traemos el análisis del Predator Helios 300, otro de los portátiles gaming que la marca Predator pone en el mercado para sentar batalla en este sector tan exigente. Sus principales armas son el procesador Intel Core i7-9750H, la gráfica NVidia RTX 2060, los 16 GB de memoria RAM DDR4 y un almacenamiento ultrarrápido basado en SSD NVMe, todo en un chasis de 15 pulgadas en el que la pantalla es de 144 Hz para lograr la mejor experiencia posible.

Ficha técnica

Modelo probadoPredator Helios 300 PH315-52
Referencia NH.Q54EB.00B
PantallaLCD IPS de 15,6 pulgadas Full HD, tecnología Comfyview y 144 Hz
ProcesadorIntel Core i7-9750H ‘Coffee Lake-H’ de 14 nm, 6 núcleos (12 hilos) a 2.60-4.50 GHz
Memoria RAM16 GB DDR4 (2×8 GB) a 1333 MHz
Tarjeta gráficaNVIDIA GeForce RTX 2060 GDDR6 de 6GB, con tecnología Max-Q Design
Almacenamiento512 GB de almacenamiento vía SSD NVMe + 1 TB HDD
Batería|Alimentación4 celdas Ion Litio de 3.815 mAh – 180 W
Sistema operativoWindows 10 Home 64 bits preinstalado
AudioWaves MaxxAudio y Acer TrueHarmony, salida audio combinada 3,5mm
PuertosHDMI, DisplayPort, USB 3.1 ‘Type-C’
ConectividadTecnología Killer: Etherner Gigabyte E3000, Wireless-AC 1550, Killer Control Center 2.0
Dimensiones y peso361.4×254.2×23.15 milímetros — 2.40 kg
PrecioDesde 1799 euros

Primer contacto

Los acabados de los Predator van más allá respecto a cualquier otro equipo. Un portátil Predator sigue esa línea tan característica, marcada por materiales como aluminio y detalles iluminados en azul para destacar y diferenciarse. Nada más sacarlo de la caja se nota que Predator Helios 300 es un equipo de gama alta, dominado por los materiales de calidad.

Es un portátil de 15.6 pulgadas que aunque no es de los más finos o delgados del mercado, sí es un dispositivo esbelto que incluso muchos calificarían de delgado, con solo 2.31 centímetros de grosor y 2.40 kilogramos de peso. Nada mal para ser un equipo pensado para ofrecer el máximo rendimiento en juegos.

Abres, enciendes y al segundo ya se muestra el escritorio del sistema Windows 10. En nuestro caso, la unidad de pruebas ya venía pre-configurada y no fue necesaria hacer la instalación inicial, con lo que comenzamos a descargar y a ponerlo en marcha para unos días de pruebas.

El sistema fluye como la seda, en todos los sentidos. Se nota la velocidad del SSD de 256 GB instalado en nuestra unidad de prueba, un Western Digital PC SN720 con interfaz NVMe que proporciona más de 2.500 MB/s en lectura, y alcanza los casi 1.500 MB/s en escritura. Pero también el procesador Intel Core i7-9750H de 9ª generación y los 16 GB de memoria RAM DDR4 hacen lo suyo.

Abres, te mueves y cierras ventanas instantáneamente; instalas programas y aplicaciones en unos pocos segundos mientras haces otras muchas tareas a la vez. Predator Helios 300 es un equipo que va sobrado para el uso habitual del sistema.

Rendimiento para ser un equipo gaming

En el sistema todo se mueve de forma deliciosa, pero cuando abrimos algún juego la respuesta del equipo continúa estando muy alta.

Las características de este Helios 300 lo posicionan como un dispositivo de la parte media-alta de la clasificación. Un rendimiento que no será el mejor del mercado —ahí la gráfica GTX 2080 que probamos en el Triton 500 se lleva la palma— pero que sin duda alguna debería ofrecer algo muy bueno. Y así ha sido.

En juegos ya vimos que uno de los componentes fundamentales es la tarjeta gráfica. Este Predator Helios 300 monta una NVidia RTX 2060, considerada una gama intermedia para el mundo gaming y que, según nuestras pruebas, es capaz de proporcionar entre 70 y 100 fps en juegos como Fortnite, Overwatch o Apex Legends, en sus configuraciones gráficas máximas.

La respuesta y la experiencia es excelente, aunque nos quedamos con las ganas de alcanzar los 144 fps para así poder aprovechar al máximo la pantalla, de 144 Hz, sobre la que hablaremos más adelante.

Como referencia, estas son las puntuaciones devueltas por otros benchmarks sintéticos tanto relativos al gaming como a aplicaciones de uso general:

  • 3DMark ‘Time Spy’: 5935 puntos (Graphics 5978; CPU 5766)
  • PCMark 10: 4415 puntos (Essentials 8575, Productivity 6301, Digital Content Creation 4323).
  • Cinebench R20: 2304 puntos.
  • WebXPRT 3: 249 puntos.

Por último, el rendimiento del SSD es sublime y está entre lo mejor que se puede encontrar hoy en día. Esto repercute en una fluidez exquisita en todos los aspectos del dispositivo, incluyendo también la carga tanto de procesos como de niveles.

Las 15 pulgadas de 144 Hz para jugar

15 pulgadas y 144 Hz es una combinación de garantías para el mundo gaming: una buena diagonal y una tasa de refresco que proporciona un plus a nuestra experiencia, tanto en juegos como fuera de ellos.

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Y la realidad es que la experiencia se nota desde el movimiento y la fluidez del sistema operativo, hasta en los juegos. Sin embargo, vamos a centrarnos un poco más en estos últimos.

En las diferentes pruebas que hemos realizado, en la mayoría de los casos hemos tenido que ajustar la configuración de vídeo para conseguir alcanzar los 144 Hz y así aprovechar al máximo esta capacidad de la pantalla. De las configuraciones ‘ultra’, donde hemos obtenido alrededor de los 90 fps en los títulos probados, hemos pasado a configuraciones medias/altas para alcanzar los 144 fps. La disminución en la calidad es muy reducida, pero el impacto en la experiencia es inmenso.

La pantalla es de tipo IPS y tiene una resolución de 1920×1080 píxeles, unos 141 ppp. Predator prefiere mantener la resolución FullHD antes que subir al 4K y penalizar el rendimiento.

Conclusiones finales: equilibrado y digno del apellido ‘gaming’

Cuando nos referimos a que un equipo es gaming, es porque aporta un plus de rendimiento y experiencia sobre los modelos más tradicionales. En el Predator Helios 300 lo encontramos en el rendimiento y en la pantalla.

El sistema se mueve a las mil maravillas y la fluidez es una constante cuando abrimos programas o nos movemos entre ellos. La pantalla y sus 144 Hz destacan al ofrecer ese extra de naturalidad y rapidez que nuestros ojos son capaces de percibir.

Los juegos que hemos probado los ejecuta con gran versatilidad, por encima de los 60 fps a partir de los cuales, tradicionalmente, se suele tener una grata experiencia. Es importante mencionar, eso sí, que para sacar el máximo partido a la pantalla de 144 Hz de este equipo será necesario reducir ligeramente las configuraciones gráficas para así alcanzar al menos 144 fps en los juegos.

En definitiva, Predator Helios 300 es un equipo tremendamente solvente y que hará las delicias de todos aquellos gamers que quieran tener un portátil de importante tamaño –aunque no lo parezca por su delgadez y sus dimensiones, recuerdo que son 15.4 pulgadas de pantalla– en un chásis reducido, con buen rendimiento y grandes prestaciones.

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Pablo