Analizamos el Acer Swift 5: un compañero versátil, potente y ultraligero para tu día a día

Más delgado que un lápiz y más ligero que algunos de tus libros favoritos, en nuestro análisis del nuevo Acer Swift 5 nos hemos encontrado con uno de los portátiles de su segmento más interesantes.

Su economía en el peso no se refleja en potencia: su procesador de octava generación bajo chasis de magnesio rinde como un portátil de escala superior. Pero este es un mercado muy competitivo y voraz. Veamos con más detalle qué puede ofrecer frente a rivales semejantes.

Ficha técnica

Pantalla LED IPS-Pro multitáctil, 14” FHD (1080p)
Procesador Intel Core i5-8250U; 4 núcleos a 1,6GHz caché de 6MB
Memoria RAM 8 GB LPDDR3
Tarjeta gráfica Intel UHD Graphics 620
Almacenamiento 256 GB SSD M.2
Batería 2 celdas Li-poímero 4.670 mAh
Sistema operativo Windows 10 Home 64 bits preinstalado
Audio Intel Display Audio estéreo, micrófono y salida auriculares
Puertos USB 3.1 Tipo-C x1 / USB 3.0 x2 / HDMI x1
Otras características Cámara frontal 720p; lector de huellas digitales
Colores Turquesa metalizado
Conectividad 802.11 ac LAN inalámbrica; Bluetooth 4.0
Dimensiones y peso 329 x 228 x 149 mm (971 gr)
Precio Desde 980 euros

Primer contacto

Siguiendo la línea marcada por sus últimos convertibles y laptops, el Acer Swift 5 2018 es uno de los púgiles más ligeros que podemos encontrar en el mercado. Un auténtico peso pluma prometiendo usabilidad en cualquier escenario por menos de 1.000 gramos —200 gramos menos que muchos de sus rivales directos y 400 gramos menos que el modelo anterior—.

Esto se nota nada más cogerlo. Cualquier chaval podría tenerlo sobre las piernas durante horas sin incomodarse. Un universitario podría llevarlo al fondo de la mochila durante todo el día sin problema. Durante nuestras pruebas nos ha acompañado en todo momento y, créenos, un tomo de Economía Española es bastante más incómodo.

Los acabados de magnesio cromado, la apertura de 181 grados y la resolución de pantalla —que valoraremos más adelante— otorgan esa sensación de estabilidad y firmeza ideal. Eso sí, el home viene algo cargado de “publicidad” y accesos directos a juegos ya clásicos de King, ‘March of Empires’, ‘Minecraft’, las apps de Booking, eBay, Netflix y Spotify, más una versión gratuita del antivirus Norton. Un peaje habitual que no cuesta nada borrar o reclasificar.

Diseñando en magnesio

Decíamos que este Acer Swift 5 utiliza una carcasa de aleación de magnesio. Gran parte de los laptops de este segmento se fabrican en aluminio y, aunque el resultado parece en apariencia más estilizado gracias al brillo del cepillado, la realidad arroja distintos resultados. El magnesio no es tan frío al tacto ni imprime tanto las huellas. Los “dedazos” quedan ocultos ante una especie de plástico ultrafino.

Y sí, es extremadamente delgado: en su punto más grueso apenas alcanza los 15mm, la media se mantiene en 8,98mm. No hay mucho más donde adelgazar, acaso en esa bisagra dorada sobre la que destaca el nombre del modelo y que sirve para esconder el mecanismo interno. Un compacto teclado retroiluminado mediante LED blanco complementa el resto.

Cámara y conectividades

Es evidente que este Acer Swift 5 ha nacido para ser el complemento ofimático ideal y un aliado en los ratos de ocio en particular. Su perfil bajo propone muchísimas posibilidades. El teclado de membrana nos hará escribir a toda velocidad y el suave trackpad responde con la agilidad exigible.

También debemos destacar que, aunque Acer no incluye un lápiz electrónico dentro del pack, el modelo también es compatible con un Active Pen y todas las funciones de Windows Hello. Con los dedos solo tendremos cierto control gestual: ampliar, expandir pantalla, subrayar, borrar, hacer click, pero no podremos, por ejemplo, escribir notas a mano.

En cuanto a conectividad, contamos con dos resolutivos puertos USB 3.0 y un puerto USB 3.0. Las conexiones inalámbricas se saldan con un chip inalámbrico Wifi AC Dual-Band, Bluetooth 4.1 y tecnología MIMO. Para quienes no conozcan sus funciones, esta tecnología aprovecha las reflexiones y rebotes para que, en vez de ser destructivas, sirvan de puente para evitar la pérdida de datos, focalizando la señal gracias a lo que conocemos como Three-Stream. Es decir, un triple flujo espacial para optimizar (y acelerar) la velocidad inalámbrica.

La velocidad en la transferencia de datos cumple con los estándares habituales. Y para los devotos de la fotografía, tampoco contamos con lector de tarjetas 3 en 1 —ideal para inyectar un poco más de espacio extra a nuestro SSD—.

La webcam HD, situada en la franja superior cuenta con una resolución 1280×720 píxeles. También captura a esta modalidad y cuenta con reconocimiento preciso de rostro y un regulador de compensación de exposición.

Una pantalla cálida en un día frío

Si hay un apartado donde este Acer Swift 5 aprueba con sobresaliente es en su pantalla. Con unos delgados marcos verticales, su panel LCD IPS retroiluminada de 14 pulgadas y resolución 1080p puede incluso hacérsenos demasiado si somos de tomar cierta distancia con la pantalla.

El brillo está limitado a 255 candelas/m, más que suficiente para cualquier escenario. En días soleados, los reflejos pueden jugar alguna mala pasada —en parques públicos, terrazas al aire libre— pero nunca será un impedimento que anule la visibilidad, en parte por su reso FHD y su contraste 1467:1, un verdadero récord dentro de un LDC.

La cobertura de color es muy amplia, se aprecia ese “calor” propio del OLED —sin darse el caso—, gracias a un gamut que cubre el 90.8% del estándar sRGB. ¿Qué datos poseemos para establecer una comparación? Dentro de la propia Acer, los modelos de apenas un año atrás no cubrían más del 84% de espacio sRGB.

Si buscamos un gamut más profundo, podemos decir que este Swift 5 cubre el 66,5% del estándar Adobe RGB o hasta el 71,4% de DCI P3. Cifras bastante altas que redundan en un aspecto muy HDR (sin serlo), algo que agradeceremos cuando estemos viendo una serie a baja luminosidad o incluso escribiendo a altas horas de la noche.

Rendimiento para el día a día

Si hablamos de potencia en términos frívolos, antes deberíamos definir el tipo de potencia. ¿Tiene este Swift 5 músculo para ver vídeo a FullHD o editar fotos en múltiples ventanas? Sí, mientras navegas, consultas un Word y dejas en segundo plano Skype y tu última sesión de HBO.

¿Podemos jugar a videojuegos con él? Durante los tests de rendimiento comprobamos que el laptop no se “fuerza” hasta su límite teórico y mucho nos tenemos que suspende esa asignatura. Tampoco es su meta: la gráfica Intel UHD Graphics 620 es una gráfica pensada para consumir poco y dar un servicio plural.

Hubiésemos obtenido un mayor desempeño con una GeForce MX 150, pero eso dispararía el peso y el consumo del portátil. Dando nombres propios, jugamos sin miedo a ‘League of Legends’, pero obtuvimos algo de latencia jugando a ‘The Sims 4’ o ‘Civilization VI’.

PCMark nos arroja unos 3.278 puntos que es la nota que consiguen algunos de los smartphones topes de gama. Una segunda pasada nos arrojó datos ligeramente superiores, 3.370 puntos. Desconocemos a qué se debe este desfase pero el desempeño sigue siendo estable. Incluso pudimos jugar a ‘Alien: Isolation’, en detalles bajos, directamente desde Steam, con una resolución a 72p y mantenernos de forma estable por encima de los 30fps.

El procesador Intel Core i5-8250U cumple su función holgadamente y, lo que es mejor, revisa el gasto constantemente, gracias a la arquitectura de los Intel Kaby Lake Refresh —manteniéndonos en un TDP (thermal design power) de 7,5 a 25 W—. Este procesador cuenta con 4 núcleos y 8 hilos lógicos (HyperThreading), que arrojan una frecuencia de reloj de 1,6 GHz, hasta un tope de 3,4 GHz por núcleo mediante Trust Booster. En turbo podríamos alcanzar un límite teórico de 4GHz.

Batería y ventilación

Cuando un equipo pesa menos de 1kg, el analista veterano puede tener dos certezas: se ha sacrificado en componentes mecánicos y en batería. Ya que estos dos son los elementos más pesados de los equipos portátiles.

El anterior modelo contaba con unas 10 horas de operatividad mientras que este apuesta por 8 horas, casi 54Wh frente a 36Wh. Estas dos celdas han sido instaladas acorte al uso poco exigente del equipo. Si intentamos exprimir la potencia, en apenas 3 horas habremos agotado una carga entera. Si apenas estamos escribiendo y escuchando música, es posible subir hasta las 6 horas ininterrumpidas.

El ventilador es quizá uno de los actores principales de esta obra. Se activa con (demasiada) facilidad. Podemos estar tranquilamente editando un documento en Word cuando, a poco que transfiramos unos archivos a un HDD externo, comiencen a girar las pequeñas aspas y arrojen un vendaval.

La meta del fabricante parece ser clara: un poco de ruido a cambio de no comprometer nunca el rendimiento, ya que garantiza una buena operatividad sin sobrecalentamientos. Parece que este tono de volumen alto se debe a esa función. Y, por supuesto, el equipo no mitiga acústicamente el ruido porque eso comprometería el grosor de la carcasa. Es una decisión de estilo.

Y un sonido HD

La asignatura siempre descuidada es aquí una de las más sobresalientes. El sonido Dolby Audio Premium se nota. Combinado con la tecnología True Harmony, las listas de Spotify escalan sin sobrecargarse. La imagen estéreo y el rendimiento de los graves nos ha dejado bastante pasmados —para tratarse de un equipo tan liviano y de escala tan reducida—. Una escena envolvente que agradecemos cuando explotamos la faceta audiovisual.

Y es que, como decíamos, la meta de Acer para con este portátil es evidente: servir a la máxima cantidad de escenarios posibles a cambio de un bajo precio y un peso pluma. No imaginamos un equipo mejor para estos menesteres.

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Israel Fernández