Breve historia del USB: hacia el primer conector genuinamente universal

¿Tu móvil se ha quedado sin batería? Simplemente conéctalo a tu PC y déjalo repostar unos minutos. ¿Necesitas transferir datos a alta velocidad a un disco duro externo? ¿Tal vez conectar un monitor externo a tu Acer Swift 5? De nuevo, tan solo necesitas un cable USB. Incluso puedes utilizar el mismo para todo.

Hoy en día la simplicidad del Bus Universal en Serie es algo en lo que ni siquiera reparamos, pero hasta no hace tanto tiempo, cada periférico e incluso cada marca de teléfono móvil utilizaban su propio conector. No solo era un lío de cables; también se añadía un grosor nada despreciable a unos ordenadores portátiles que nunca han dejado de aspirar a ser más finos y ligeros.

Este totum revolutum comienza a llegar a su fin con la especificación Type-C, que define un conector USB reversible y de pequeño tamaño con características de transferencia avanzadas. ¿Pero cómo hemos llegado hasta aquí? Todo comenzó en 1994, cuando un empleado de Intel se volcó en la creación de un nuevo estándar de conectividad diseñado para simplificar nuestras vidas. El resto, como se suele decir, es historia. Y te la vamos a contar.

Un estándar para gobernarlos a todos

puerto paralelo

«Sabía que los ordenadores podían ser más fáciles de usar». Con estas palabras Ajay Bhatt resume sucintamente la motivación detrás de este estándar de conectividad, y es que hace más de 30 años hasta el ordenador más compacto tenía una cantidad increíble de puertos. Dos PS/2 para ratón y teclado, puerto y paralelo (¡en cualquier número posible!) para impresoras y otros periféricos, VGA para el monitor, MIDI para equipos de composición de audio… Y eso sin entrar al hecho de que algunos de ellos podían estar disponibles en macho o hembra de forma casi indistinta.

Muchos de estos conectores, además, eran incapaces de proporcionar energía suficiente y conexiones de datos lo bastante rápidas como para ser integrados en dispositivos de almacenamiento externo como discos duros.

El trabajo de Bhatt en Intel fue apoyado por numerosos fabricantes de hardware y resultó en la creación en 1995 del USB Implementers Forum (USB-IF), una asociación formada por decenas de empresas que, como Acer, buscan promover la implementación y el avance de esta tecnología. Los primeros frutos llegaban un año después con el lanzamiento de la especificación USB 1.0.

Este estándar proporcionaba una velocidad de 12 Mbps con soporte inicial para conectores Type-A (rectangulares), Type-B (sexagonales), Mini A (miniUSB) y Micro B (microUSB). Supuso un enorme avance. De repente, todos los joysticks y la inmensa mayoría de periféricos como teclados y ratones abandonaron sus antiguos conectores mediante pines y se pasaban al USB. Ya no había marcha atrás.

La revisión 2.0 del estándar en 2001 terminó de asentar las bases de una revolución imparable. El USB 2.0 mantenía los conectores base y mejoraba la velocidad hasta los 480 Mbps, todo ello al tiempo que brindaba una corriente de hasta 0,5 amperios. De repente, ahora era posible conectar discos duros externos con un buen rendimiento.

Llega el USB Type-C: un conector para atraerlos a todos

El estándar USB 2.0 fue tan popular que se mantuvo nada menos que hasta 2011, momento en el que llegó la segunda revolución. La spec USB 3.0 fue publicada en 2011 con una velocidad base de 5 Gbps, y con la revisión 3.1 apareció un nuevo tipo de conector que sustituía a los mini y micro: el Type-C. Esta interfaz es totalmente reversible, por lo que evita la frustración al no saber si estamos metiendo correctamente el conector de un cable.

La última revisión del estándar soporta velocidades de hasta 20 Gbps. También posee la capacidad para enviar una corriente de hasta 5 amperios, por lo que en equipos de sobremesa hasta es capaz de alimentar monitores. Su altísima velocidad, asimismo, hace posible el uso de tarjetas gráficas externas o eGPU, que confieren a Ultraportátiles como el Acer Swift 5 la potencia de auténticas bestias gaming.

Además, y como detalle crítico, con la llegada del USB 3.2 se reduce el número de conectores a uno. A partir de ahora el USB-IF solo desarrollará nuevas versiones para la interfaz reversible Type-C, por lo que progresivamente irán desapareciendo el resto de conectores.

Si tienes un Acer Swift 5, no necesitas más puertos

Las capacidades de la especificación USB 3.2 son explosivas. La tecnología Power Delivery permite utilizar el mismo cable para cargar tu móvil o el portátil, mientras que su ancho de banda hace posible la transmisión de vídeo a monitores externos. Y naturalmente, cualquier medio externo vuela.

Esto hace que el Acer Swift 5 solo requiera un único conector para poder brindar todo su potencial, aunque también se incluyan puertos USB Type-A y HDMI para garantizar la compatibilidad con periféricos y monitores antiguos.

La evolución del formato USB hacia un futuro totalmente reversible nos conduce hacia un futuro de ordenadores cada vez más finos y ligeros, pero que no prescinden de las prestaciones más avanzadas. Un claro ejemplo de lo que sucede cuando la industria se vuelva en simplificar la vida de los usuarios.

Imágenes | Acer, Denvit, Raimond Spekking, Marcelo Alves, tomekwalecki