Full HD, 4K, UHD… Esto es todo lo que necesitas saber sobre resoluciones

Tienes frente a ti varios millones de píxeles, englobados bajo un término: la resolución de tu monitor. Ahora, además de los 144 Hz se lleva el 4K y las grandes dimensiones, al menos 27 pulgadas como con el Acer Nitro XV3 pensado para los que busquen lo mejor. ¿Qué implicaciones tiene esto? ¿Por qué la resolución es una característica importante para tu nuevo monitor?

¿Qué es la resolución?

Al referirnos a un monitor muchas veces nos fijamos en dos aspectos esenciales: el tamaño de la diagonal y la resolución. Ambos están directamente relacionados, ya que el primero es una medida de la longitud de la diagonal del panel… mientras que el segundo es la cantidad de píxeles que el monitor utiliza.

El píxel es la unidad mínima de imagen digital. Un monitor moderno está compuesto por varios millones de ellos, y cada uno se encarga de reproducir un determinado color para, en su conjunto, formar la imagen completa. Si te acercas mucho a la pantalla lo más posible es que puedas verlos en detalle.

La resolución se define con dos cifras separadas generalmente por una ‘x’, y que se refieren al número de filas y columnas que el monitor tiene. Por ejemplo, una resolución de 1920×1080 píxeles indica que habrá 1920 columnas y 1080 filas. El total de píxeles es el producto de ambas, en este caso 2073600 píxeles.

Las resoluciones más utilizadas suelen conocerse también con ciertos nombres más, digamos, comerciales. Así por ejemplo HD Ready son 1366×768 píxeles, FullHD alcanza los 1920×1080 y la actualmente más conocida 4K sube la apuesta hasta los 3840×2160 píxeles. No obstante, resoluciones hay muchas más de las que podríamos recitar de seguido y es un sector que está en continua evolución.

Otro concepto muy íntimamente relacionado es el de la densidad de píxeles, habitualmente medida como dpi o dots per inch, en español puntos por pulgada. Los dpi se calculan como una relación entre tamaño y resolución, de forma que nos permiten conocer de forma rápida tanto el tamaño como la cantidad de detalle que podemos encontrar en el panel.

Lo que implica tener una buena resolución

A priori, cuanta mayor sea la resolución de nuestro monitor, mejor será para aspectos como el detalle, la definición, la calidad o la experiencia de usuario. Cuanto más pequeños sean los píxeles y más haya en un espacio pequeño, mejor.

El concepto de dpi al que aludíamos antes comenzó a sobresalir con el mundo de los smartphones, generándose una meteórica carrera por ver qué fabricante es capaz de proporcionar la mayor resolución de pantalla en el mínimo espacio.

En otros sectores como el de los monitores de PC hay mucho debate al respecto ya que son muchos otros factores, y no solo la densidad de píxeles, los que influyen en la calidad percibida del monitor. En general, conseguir unos 150 dpi es un buen objetivo. ¿Sabes qué dpi tiene la pantalla desde la que lees estas líneas? Hay calculadoras que te ayudarán a conocer este dato.

De la resolución del monitor dependen múltiples factores, tales como la calidad de imagen o el detalle percibido. Para muchos se trata de la primera característica a tener en mente, y por tanto una de las más importantes en un monitor.

El manejar altas resoluciones conseguiremos imágenes más detalle o vídeos con mayor definición, y en general todo se traduce en una mayor calidad percibida por el usuario. Incluso cuando leemos texto, las letras están mucho más redondeadas si utilizamos una pantalla de alta definición.

En videojuegos sucede algo parecido: cuanto mayor sea la resolución, mayor será el detalle que el ordenador es capaz de proporcionar. Por otro lado, el aspecto más negativo es que una mayor resolución implica gestionar un mayor número de píxeles y en ocasiones el hardware puede quedarse corto a la hora de mostrar tanta definición, sobre todo en ciertos juegos AAA de los más modernos.

Cómo elegir la mejor resolución para tu nuevo monitor

La resolución es un aspecto muy importante cuya existencia en el mercado sigue ciertas modas que, a su vez, son motivadas por la pura evolución tecnológica. Los primeros monitores apenas tenían unas pocas decenas de píxeles para mostrar la información, y al poco tiempo ya fueron cientos… y luego miles, y más tarde varios millones. Ahora nos encontramos en ese preciso instante en el que un monitor corriente tiene varios millones de píxeles que gestiona varias veces por segundo.

Pero no solo de resolución viven los monitores; de hecho, se han convertido en un elemento tremendamente tecnologizado. Tamaño, funcionalidades adicionales —como NVidia G-Sync, una tasa de refresco de 144 Hz para poder conseguir mayor fluidez—. o diseño. son otros de los aspectos esenciales que debemos tener en mente cuando vamos a comprar una nueva pantalla.

El tamaño, por ejemplo, marca en buena medida la resolución que podrás utilizar. Actualmente una resolución 4K es ideal, pero en monitores pequeños FullHD puede servir con suficiencia. Si eres un usuario avanzado también tendrás en cuenta las posibilidades que brindan las configuraciones multimonitor, y con las que ampliar todavía más la superficie de trabajo en el ordenador.

El futuro está marcado por factores como la propia resolución: cada vez iremos a mayor detalle y mejor calidad. Por ejemplo, ya existen ciertos modelos de televisores 8K, y la expectativa es que termine convirtiéndose en el nuevo estándar dentro de unos cuantos años.

También el tamaño cambiará notablemente. En los últimos años los monitores han ido ganando en la longitud del panel hasta el punto en el que tienen tamaños similares a los de que tenían los televisores hace no mucho. Tendencias más sociales que tecnológicas, pues es la sociedad en general, y los usuarios en particular, los que prefieren pantallas grandes frente a la miniaturización. Algo similar a lo que está sucediendo con smartphones ya ocurrió hace unos cuantos años en el mundo de los monitores.

Cuando vayas a comprar tu nuevo monitor, fíjate bien en su listado de características y especificaciones. Una alta resolución, tecnologías como G-Sync o gama de colores DCI-P3 te serán especialmente útiles para lograr una experiencia como nunca antes la habías vivido.

Imágenes | Unsplash

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Pablo