Gráfica y procesador: cómo encontrar el equilibrio perfecto en prestaciones

Cuando hablamos de ordenadores para jugar, hay dos componentes que suelen destacar sobre los demás: son la gráfica y el procesador. En equipos gaming como el Acer Nitro 50, con procesadores Intel Core de octava generación, gráficos NVidia y 8 GB de memoria DDR4, es habitual ver hardware del más alto nivel. Pero… ¿cómo encontrar el equilibrio que nos permita sacar el mayor rendimiento de estos componentes?

Se trata de una labor compleja, ya que existen decenas y decenas de diferentes variables que afectan al rendimiento que los usuarios observamos: el número de imágenes por segundo y la calidad de los gráficos. ¿Cómo encontrar este equilibrio perfecto en prestaciones?

Gráfica o procesador, ¿qué afecta más?

Todos los componentes de un ordenador están interconectados entre sí a través de la placa base y cada uno de ellos afecta, en mayor o menor medida, al rendimiento que podemos obtener. Según el uso que vayamos a hacer del ordenador, ciertos componentes pueden tener una importancia mayor que otros.

eSports Acer Predator Gaming

Si hablamos de videojuegos, la tarjeta gráfica es la que mayor impacto suele tener. Es la encargada de generar el ‘mundo’ tridimensional de un videojuego, de calcular texturas, colores, posiciones, y un largo etcétera. Tener una buena tarjeta gráfica es sinónimo de un mayor rendimiento gráfico, refiriéndonos tanto a la calidad de la imagen que genera como a la frecuencia con la que lo hace (los tan conocidos frames por segundo, o fps).

Hay otros usos en los que otros componentes tienen un mayor peso. Por ejemplo, para el procesamiento de imágenes o para la ejecución de algoritmos en grandes cantidades de datos, suele ser más importante tener un buen procesador (CPU) y un buen sistema de almacenamiento (tanto volátil como la RAM, como no volátil como sería los discos duros o los SSDs).

No obstante, para las tareas habituales de un usuario corriente prácticamente cualquier procesador y almacenamiento cumple con su función y ofrece un rendimiento más que aceptable. Es en videojuegos donde existen mayores diferencias, pues los juegos son cada vez más exigentes y los fabricantes de tarjetas gráficas tratan de elevar el rendimiento todavía más con cada nueva generación.

Cuenta con la experiencia de otros

Una de las grandes dificultades está en esquivar los cuellos de botella que pueden darse en un ordenador. Dado que todos los componentes están interconectados, un cuello de botella se da cuando uno de ellos funciona tan rápido que otro no es capaz de ‘seguir su ritmo’, ocasionando ralentizaciones y desaprovechando las capacidades del primero.

No existe ninguna fórmula mágica que solucione este problema, que se complica aún más teniendo si tenemos en cuenta que cada juego es un mundo: algunos hacen un mayor uso de la gráfica, y otros del procesador. Aquí tampoco hay consenso por parte de los desarrolladores.

Teniendo esto en cuenta, es muy recomendable contar con la experiencia de otros: busca comparativas, benchmarks y análisis de la configuración en la que estás interesado, y también —si es posible— del juego o juegos específicos que tienes en mente. De esta forma podrás hacerte una idea bastante aproximada a lo que obtendrás.

acer monitor

Aunque una búsqueda en Google arrojará decenas de interesantes enlaces para saber más, hay algunas comunidades y páginas online en las que acertarás seguro. Toma nota de algunas de ellas:

¿Cómo equilibrar la gráfica y el procesador?

A la hora de comprar un nuevo ordenador debemos tener en cuenta muchos factores. Uno de ellos es encontrar este equilibrio entre todos sus componentes, de forma que todos ellos trabajen de forma armoniosa, distribuyendo la carga de forma homogenea.

Algo extremadamente importante es saber que cada juego es completamente diferente, y algunos les afecta más la CPU, y otros la GPU. Esto está dictado por su desarrollo, lo cual es información habitualmente opaca al usuario. Por ejemplo, en la documentación de Unity, uno de los motores más utilizados en el desarrollo de videojuegos, explican cómo optimizar el uso de CPU o GPU y cómo eliminar cuellos de botella.

Acer Nitro 50

Dado que no podemos generalizar ni extraer normas universales definidas sobre qué es mejor, lo ideal es buscar la experiencia de otros para conocer usos reales, y basarse en ella para extraer nuestras propias conclusiones. Una regla muy sencilla que suele funcionar es pensar en gamas: si eliges un procesador de gama alta, elige una gráfica de gama alta. El equilibrio se pierde cuando rompes las gamas de tus componentes (por ejemplo, un procesador de gama baja con una gráfica de gama alta), generando los cuellos de botella a los que nos referíamos anteriormente.

Afortunadamente, los fabricantes de ordenadores suelen ahorrarnos una parte del trabajo y las configuraciones que ofrecen suelen estar bastante equilibradas, con lo que este problema no suele estar presente en gamas como los Acer Predator Orion, que montan procesadores y tarjetas gráficas capaces de ir mano a mano incluso en los videojuegos más exigentes.

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Pablo