La importancia del calibrado de tu monitor: cómo verlo todo sin que aparezcan los temidos píxeles

El tercer episodio de la octava temporada de Juego de Tronos (tranquilos, no habrá spoilers) ha generado un nivel de polémica sin precedentes. Esta vez no ha sido por motivos argumentales, sino por la calidad de la imagen. Un gran número de espectadores no pudieron disfrutar de la serie en condiciones.

Las redes sociales pronto se llenaron de usuarios que se quejaban de que la pantalla de su televisión estaba demasiado negra. Subir el brillo no ayudaba, y había escenas en las que resultaba prácticamente imposible distinguir a los personajes. ¿Por qué las pantallas se quedaron oscuras? ¿Es algo que podemos corregir? ¿Qué tiene que ver el 4K, la compresión o el HDR en esto?

El cine de oscuridad, enemigo del móvil en la playa

Seguramente nos ha pasado que un día de mucho sol tratamos mirar la pantalla del móvil y nos cuesta bastante determinar qué pasa ahí dentro. Si vamos a la playa o a la nieve encontramos una dificultad añadida debido al brillo externo. Y llega un momento en que el brillo del móvil simplemente no da más. El brillo IPS, por contra, es capaz de ganarle unas décimas.

Pero al igual que ocurre cuando tratamos de ver el interior de un garaje o túnel desde el exterior, las partes poco iluminadas entran en conflicto con la luz que tenemos cerca. Hay “contraluz”, y por eso el cine de oscuridad, ese creado en principio para la pantalla grande, no se lleva demasiado bien con espacios como la playa, el transporte público y, a veces, ni siquiera con nuestros hogares.

HBO emitió un capítulo tan oscuro que buena parte de los usuarios no tenían las condiciones necesarias para verlo con calidad. Raro, teniendo en cuenta que películas como ‘El Señor de los Anillos: las dos torres’ (2002) contaba con escenas nocturnas “bien” iluminadas para la pequeña pantalla.

De aquello hace 17 años, y si ponemos a Aragorn y compañía como ejemplo es porque Miguel Sapochnik, el director de este capítulo de Juego de Tronos, tenía como referente la batalla de Peter Jackson. Sin embargo quiso ir al límite de la oscuridad, y este riesgo le está costando caro.

El riesgo de emitir ‘streaming’ en 4K

Dicho esto, Sapochnik tampoco tiene toda la culpa. Dentro de unos años su capítulo se verá muchísimo mejor sin necesidad de que cambiemos de dispositivo. Y es que el factor relevante aquí es la compresión de la señal en streaming, algo ajeno completamente a la dirección. Nos ponemos técnicos.

Las pantallas 4K se están popularizando gracias a la emisión de contenido en este formato. Ahí tenemos grandes pantallas como la Nitro XV3 (arriba), que cuenta con 27” IPS 4K UHD y ángulos de visualización de hasta 178º. Hablaremos más adelante de este modelo, pero de entrada nos quedamos con el 4K.

XV3 (arriba), que cuenta con 27” IPS 4K UHD y ángulos de visualización de hasta 178º. Hablaremos más adelante de este modelo, pero de entrada nos quedamos con el 4K.

El 4K UHD es un formato de resolución de pantalla (cómo de pequeño es el píxel) que nos indica que se puede reproducir contenido de alta fidelidad a 3840×2160 píxeles. Esto, por supuesto, dependerá de cómo de rápido o comprimida llegue la señal de red. Con un Blu-ray, por ejemplo, alcanzaremos la máxima calidad.

Una mala compresión puede arruinarte una escena oscura

También alcanzaremos calidades muy elevadas si la conexión es rápida, si la tasa de refresco no demanda muchos recursos o si la compresión está bien hecha. Y aquí es donde Juego de Tronos ha “pinchado”. Las plataformas de streaming usan una compresión muy mala para su 4K. Esta es la clave.

Pol Turrets, director de fotografía, explica lo que pasa con la compresión diciendo que “cuando una imagen es oscura, se necesita mucha información en detalles oscuros”. Sin embargo, cuando HBO, Netflix, Prime Video o el streaming de turno envía esta información, el sistema de compresión borra buena parte de la misma para que nos llegue a una cierta velocidad.

Como es lógico nuestro dispositivo, sea el que sea, descomprime la señal según las instrucciones de la plataforma, y el resultado es una emisión de baja calidad (aunque se emita en 4K y nuestra pantalla sea la mejor del mercado). Y es que el problema no lo tenemos en el dispositivo, sino en cómo se envía la señal.

Un buen monitor puede mejorar mucho la emisión

Nitro XV3 vesa hdr

Dicho esto, contar con un buen monitor con HDR puede amortiguar los defectos de una mala compresión en streaming. En su hilo, Turrets menciona el High Dynamic Range, y aquí es donde volvemos a mirar al monitor Nitro XV3, que cuenta con la certificación VESA DisplayHDR™ 400. Arriba un ejemplo de sus resultados.

A la derecha observamos una imagen muy poco definida. Al igual que pasaba en el 8×03 de Juego de Tronos, subir el brillo de la pantalla no ayuda a ver mejor quién está matando a quién en la batalla. Necesitamos algún tipo de corrector en tiempo real que nos ayude a minimizar el efecto de la compresión.

A la izquierda observamos una imagen mucho más nítida y con colores ajustados a lo que buscan los directores. Resulta obvio que la corrección de rango dinámico de luminancias es capaz de aportar un plus en las emisiones 4K, y estas mejorarán mucho cuando las compresiones desde las plataformas de streaming aprovechen el creciente ancho de banda.

Cortinas, como elemento de cine

Muchos espectadores no tienen en cuenta que las condiciones en las que se ve una película o serie son relevantes. También en videojuegos. Así, aquellos que bajaron las persianas para disfrutar de Juego de Tronos lo tuvieron mucho más fácil. Cierto, la compresión no ayudaba, pero es que la luz exterior tampoco.

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Incluso una escena totalmente oscura puede aportar calidad cuando el audio es bueno y aporta matices. La película ‘Sanctum’ (2011, arriba) es un buen ejemplo de ello. Buena parte de las escenas son casi totalmente oscuras, y el gran protagonista es el sonido del agua y los rumores, cuidados al detalle.

Pero si buscamos optimizar la calidad del vídeo en streaming hay tres puntos clave:

  • Buscar un monitor con una resolución elevada, como es el 4K UHD. Esto ampliará el tope de calidad con la que el contenido se podrá emitir. Con un monitor 2K, por ejemplo, la resolución máxima será de 2048×1080.
  • Contar con alguna de las variaciones de tecnología HDR. Tocar en tiempo real el rango dinámico puede cambiar por completo el visionado, y si además el estándar cuenta con certificación, mejor.
  • La luz exterior y/o directa. En el caso del monitor Nitro XV3 observamos unas aletas laterales que actúan a modo de visera o parasol. Resultan particularmente útiles para evitar reflejos.

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Imágenes | HBO, Acer, Sanctum

Alma Landri