Por qué no deberías tocar la BIOS… y cuándo sí hace falta que lo hagas

La BIOS –en los últimos años también conocida como UEFI– puede ser tu gran aliada… o tu peor enemiga. En ordenadores como el Predator Orion 3000 nos puede servir para gestionar dispositivos, variar frecuencias del procesador o activar/desactivar núcleos, y mucho más.

Tradicionalmente la BIOS era el primer paso con el que nuestros padres nos podían limitar el acceso al ordenador: una contraseña, y listo. La realidad es que la BIOS es mucho más que seguridad, ya que es un componente software del ordenador que permite interactuar el hardware con el sistema operativo. Y, aunque podemos modificar muchos aspectos de ella, ¿cuándo merece la pena?

¿Qué es la BIOS?

BIOS es el acrónimo de Basic Input/Output System, o en castellano sistema básico de entrada-salida. Sus objetivos son varios, entre ellos: a) gestionar los dispositivos y aunar su funcionamiento a nivel de software; b) realizar una comprobación de que los mecanismos básicos del ordenador funcionan; y c) iniciar el sistema operativo.

BIOS screenshot

Las primeras BIOS se comenzaron a incorporar en 1975. Fue Gary Kildall, ingeniero y programador, quien desarrolló una BIOS para el sistema operativo CP/M; desde entonces, las BIOS han acompañado a cualquier PC, con notables cambios con el paso de los años.

Una de estas mejoras ha llegado hace no muchos años, con la finalidad de converger hacia un único punto y, a la vez, incorporar nuevas funcionalidades: las UEFI –Unified Extensible Firmware Interface, en castellano interfaz de firmware extensible unificada son consideradas como la evolución de la BIOS, permitiendo sus mismas funciones y otras más modernas. Llama la atención, por ejemplo, la posibilidad del uso de ratón dentro de la UEFI, y no de la BIOS. Recordemos que en los tiempos en los que esta última se desarrolló no existía el ratón, por lo que nunca ha sido necesario incorporarlo… hasta el año 2000 en el que comenzaron a introducirse las primeras UEFI.

UEFI screenshot

Tanto BIOS como UEFI tienen objetivos similares y nos permitirán gestionar varios de los recursos del ordenador. Configurar una BIOS es una tarea solo para usuarios avanzados y que es posible que pueda alterar drásticamente tu sistema. En algunos casos, incluso, modificar lo que no hay que modificar en la BIOS puede destruir físicamente tu ordenador, o al menos algunos de sus componentes.

Así pues, la BIOS es un componente crítico tanto por la importancia que tiene en nuestro ordenador, como por las repercusiones que puede tener en el sistema tanto desde el punto de vista virtual (sistema operativo, ficheros y archivos, etc.) como real (quemar un procesador o una tarjeta gráfica, emitir mayor potencia a dispositivos externos como USBs, etc.).

Las actuales BIOS/UEFI incorporan mecanismos de seguridad que, en la mayoría de los casos, suelen proteger al ordenador de problemas mayores; sin embargo, la finalidad de la BIOS es precisamente servir como un método avanzado con el que modificar todo lo modificable. Por ello, en las propias BIOS/UEFI también se pueden desactivar estos mecanismos de seguridad.

danger sign

Algunos consejos antes de ponernos manos a la obra:

  • Insistimos: la BIOS/UEFI es un sistema solo apto para usuarios avanzados. Aunque relativamente raro, una mala configuración puede destruir tu ordenador.
  • Son sistemas muy complejos compuestos por varias decenas de características que podemos modificar. Es imprescindible que leas bien antes de cambiar un parámetro.
  • La mayoría de estos parámetros son siglas técnicas que no se explican en la interfaz. Si hay algo que no sabes, lo mejor es buscar en Internet para obtener más información.
  • Todas las BIOS/UEFI tienen un configuración ‘por defecto’, que se carga habitualmente presionando la tecla F5. Si en algún momento el ordenador no carga el sistema operativo o tiene un comportamiento anormal, vuelve a esta configuración ‘por defecto’.

Mantén tu BIOS a la última versión

La BIOS, como cualquier software, puede actualizarse. En la era pre-Internet muy pocos lo hacían, pero con la red de redes ya establecida casi en el mundo entero podemos actualizar la BIOS de una forma rápida y segura. Seguramente tu fabricante te recomiende un modo de hacerlo, con lo que sigue las instrucciones que te indique.

Dado que ni la BIOS ni la UEFI tienen la capacidad de conectarse a Internet, es necesario realizar este proceso de forma ‘desconectada’. Lo más habitual es ir a la página web del fabricante de tu ordenador o de la placa base y descargarse un determinado archivo binario (es decir, no lo podrás ejecutar desde Windows) y copiarlo a una memoria USB. Una vez lo tengamos, reiniciamos el ordenador y entramos en la BIOS/UEFI. Buscamos la opción pertinente de “Actualizar BIOS” (o UEFI) y seguimos los pasos indicados.

Acer BIOS update

En ocasiones, los fabricantes han desarrollado herramientas que nos permiten actualizar la BIOS/UEFI desde el propio sistema operativo, ahorrándonos estos pasos y pudiendo hacerlo con unos pocos clics.

Sea cual sea el método que elijas, es muy recomendable que antes de hacer nada actualices la BIOS/UEFI: en ocasiones suelen incorporar algunas nuevas funcionalidades, aunque en la mayoría de casos solucionan errores y bugs que siempre es mejor preveer.

La contraseña de la BIOS

¿Qué se puede hacer con la BIOS? Muchas, muchas cosas. Una de las más habituales es añadir una pequeña capa de seguridad al ordenador, incorporando una contraseña de acceso.

Esta contraseña se pide nada más arrancar el sistema, antes de cargar el sistema operativo; si no se introduce correctamente, el ordenador no pasa de ahí. Sencillo pero efectivo. También se puede definir una contraseña de acceso a la BIOS para evitar que el usuario pueda modificarla. Esto es muy habitual, por ejemplo, en ordenadores de uso público.

BIOS password

El lado negativo de este mecanismo de contraseña en la BIOS es que no es infalible. De hecho, si reseteamos la BIOS resetearemos todos sus valores, incluyendo también la contraseña que ‘desaparecerá por arte de magia’.

Pero para resetear la BIOS, decíamos antes, era necesario meternos en ella y pulsar F5. No siempre: desconectar el ordenador de la corriente y retirar la pila de botón de la placa base también reseteará los valores de la BIOS ‘a fábrica’. Así pues la contraseña de la BIOS, aunque lejos de ser infalible, puede servir como una primera capa de seguridad.

Una CPU más rápida

Overclocking. Un término temido por muchos y que ha generado grandes quebraderos de cabeza. Básicamente, puedes modificar tu CPU para que sea más rápida. Esta modificación tradicionalmente se realiza a través de la BIOS, aunque cada vez son más las soluciones que l permiten hacer desde el escritorio de Windows.

Sin embargo, las BIOS/UEFI suelen permitir ajustes más específicos y especializados. Y aquí, cada ordenador y cada procesador es un mundo. Busca los ajustes pertinentes para la CPU en tu BIOS; por ejemplo, el primer paso suele ser subir un poquito la frecuencia de funcionamiento respecto a los valores por defecto.

Predator Orion 3000 desktop computer

Aquí, de nuevo, tenemos que lanzar un mensaje de alerta porque cambiar los ajustes de la CPU pueden dañar físicamente el procesador, inutilizándolo para siempre. Aunque los mecanismos de protección por defecto funcionan (y te impedirían quemarlo de primeras), ten cuidado. Eso sí, unos pocos hertzios de más no deberían causar ningún daño.

Si quieres saber cómo overclockear un procesador, es recomendable que antes te informes a fondo. Por ejemplo, ten en cuenta estos apuntes que dimos en su día. ¡Ah! También puedes underclockear el procesador, es decir, bajarle la frecuencia para que consuma menos y genere menos calor. Esto te será especialmente útil en los meses de verano.

Elige desde dónde arrancar el sistema

Windows es el sistema operativo más conocido, pero no el único: ahí está Ubuntu, que pasa por ser el sistema Linux más habitual. Es gratuito y cualquiera puede descargarlo y probarlo; de hecho, muchos usuarios lo prefieren a los sistemas Windows de Microsoft.

Si quieres probarlo, lo más habitual es descargar la imagen del sistema e “instalarla” en una memoria USB. Esta memoria USB la conectas al ordenador y le dices al sistema que en vez de arrancar Windows, proceda al arranque desde la memoria USB. Esta labor la realiza la BIOS/UEFI.

Linux desktop

Aunque hay un acceso directo (habitualmente pulsar la tecla F8 o F12, según modelo de ordenador), la BIOS nos da acceso a elegir qué dispositivos arrancar primero: disco duro, CD/DVD o memorias USB externas. En esta guía de Ubuntu se explica cómo hacerlo paso a paso.

Conecta y desconecta periféricos

La BIOS/UEFI es el mecanismo con el que nuestro ordenador gestiona los diferentes periféricos que podemos utilizar. Estos van desde placas específicas que podemos conectar vía PCIe, hasta los USB pasando por la tarjeta gráfica. La BIOS indica qué está conectado y qué no.

Un ejercicio interesante es descubrir qué tiene el ordenador, ya que seguro te sorprenderás al saber de lo que es capaz. Por ejemplo, desactivar algunos puertos USB que no utilicemos, o cambiar los valores de la tarjeta de red integrada.

En los ordenadores actuales que habitualmente tienen una gráfica dedicada y una integrada en el procesador, desde la BIOS también se puede ‘desconectar’ virtualmente una de ellas. No suele ser necesario, pero viene bien saber que la opción está ahí.

Las mil y una opciones de la BIOS/UEFI

Aunque reciben el nombre genérico de BIOS o UEFI, la realidad es que cada ordenador monta una versión distinta con características y funcionalidades diferentes. Cada ordenador ofrecerá opciones diversas, acordes a sus propiedades físicas.

Predator Orion desktop

Es imposible generalizar todas estas opciones, más allá de algunos conceptos básicos y esenciales. La BIOS, como un mecanismo muy avanzado, permite modificar prácticamente cualquier aspecto del hardware, por muy mínimo que este sea. Es importante tener en cuenta que en los ordenadores actuales no suele ser necesario cambiar ningún parámetro de la BIOS, y que con las configuraciones ‘por defecto’ los ordenadores están de sobra preparados para funcionar casi en su máximo esplendor.

Entonces, ¿por qué siguen existiendo las BIOS/UEFI? Porque, a pesar de ellos, siguen siendo necesarias para ciertos entornos en los que la personalización es máxima. Conviene que conozcas tu BIOS, que sepas lo que es capaz de hacer y, quién sabe, quizá en un futuro lo puedas poner en práctica.

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