¿Qué debo buscar en una silla para ordenador?

Cada vez más personas son conscientes de la necesidad de jugar cómodos. Tal vez por eso portátiles gaming como el Predator Helios 300, que nos permiten desplazar nuestro rincón de ocio a donde queramos, ganan más y más adeptos. Pero, en ocasiones, esa búsqueda del máximo confort también implica la adecuación del espacio de juego, y no solo de la máquina. Aquí es donde debemos empezar a prestar atención a factores tan importantes como la silla.

¿Son las sillas para ordenador de oficina o gaming necesarias? ¿Qué mejoras aportan? ¿Cómo saber si una silla es realmente para juegos? Vamos a tratar de dar respuesta a estas y otras preguntas.

¿Silla para ordenador de oficina o gaming?

Comodidad y ergonomía son las claves de toda silla en la que vayamos a pasar muchas horas. Por eso, y en contra de lo que algunos creen, una buena silla de oficina también puede ser una opción muy interesante para todo jugador. Todo depende de tus preferencias estéticas y el espacio que tengas disponible, puesto que algunos modelos de oficina tienen un tamaño considerable.

Si te inclinas por una silla de oficina, te recomendamos que valores un modelo 24/7, que son adecuados para usarlo durante todo el día. Se pueden encontrar en salas de control como las de las torres de vuelo y las centralitas de emergencias. Tienen un precio elevado, pero poseen una ergonomía especialmente cuidada y están fabricados con tejidos ultrarresistentes.

¿Hay diferencias si usamos un portátil o ordenador de sobremesa?

En un principio, no. Equipos como el Predator Helios 300 poseen teclados lo bastante amplios como para favorecer un uso cómodo sin necesidad de realizar ajustes específicos, con el beneficio de que en un portátil resulta especialmente fácil modificar el ángulo de inclinación de la pantalla.

Si por un caso utilizaras un portátil muy pequeño, tan solo deberías tener en cuenta que los reposabrazos fueran regulables para poder inclinarlos ligeramente hacia dentro.

Los aspectos que debemos considerar

El reposacabezas

Normalmente no vas a jugar o escribir con la cabeza tan echada hacia atrás como para que sea necesario un reposacabezas. Sin embargo, puede ser interesante si te inclinas mucho utilizando el mecanismo de balanceo de la silla, en cuyo caso es normal dar «cabezadas».

Un reposacabezas integrado como los de un asiento gaming tipo baquet (coche de carreras) proporciona el apoyo necesario.

El respaldo

Es fundamental. La resistencia a la inclinación debe poder regularse, de forma que podamos balancearnos en ella de forma natural independientemente de nuestro peso. El material de construcción ya es opcional. Si no vamos a darle un uso intensivo, textiles convencionales y polipieles pueden servirnos. Si vamos a meter muchas horas, es recomendable usar textiles de alta resistencia a la fricción e incluso mallas.

Si una silla no tiene regulación de inclinación en el respaldo, ni la consideres.

El soporte lumbar

Nuestra espalda no es totalmente recta y una silla donde vamos a pasar muchas horas tampoco debería serlo. Para ello, es recomendable comprobar si una silla gaming se ofrece con cojines regulables en altura, que nos permitirán descansar la parte baja de nuestra espalda tanto como la sección superior.

Algunos modelos, los más avanzados, incorporan reguladores de tensión para la parte baja del respaldo. Cuestan más, pero son los más adecuados si vamos a usar la misma silla para jugar y para estudiar o trabajar.

Los reposabrazos

Una buena silla gaming debe tener reposabrazos regulables. La dureza de los mismos, curiosamente, es menos importante de lo que parece, puesto que el antebrazo debería estar horizontal con la mesa y no apoyado en el codo.

Es importante que se puedan regular en altura y en el desplazamiento horizontal (más o menos pegados al escritorio). Si vamos a usar teclados tipo tenkeyless o portátiles pequeños, tal vez pueda ser interesante que, además, se pueda modificar el ángulo de apertura.

Jugar cómodo es cuidar tu salud

Un puzle no está completo si le falta una sola pieza. El confort durante las sesiones de juego es fundamental, y especialmente si somos jugadores hardcore. Meter horas y horas en un MOBA, FPS o MMORPG (o en ‘Los Sims’, que los tópicos no son siempre justos) puede pasarnos factura si no resguardamos nuestra comodidad, así que hay que cuidar no solo el hardware, sino también el entorno de juego.

Así, si el Predator Helios 300 cuida de nuestros ojos con una pantalla a 240 Hz y hasta ofrece un teclado numérico independiente para favorecer un uso polivalente, lo lógico es que protejamos también la salud de nuestra espalda usando una silla que cumpla todos los requisitos para considerarla genuinamente gaming. Ahora que tienes las pautas, ya sabes cómo escoger la tuya.

Imágenes | Acer, Cooler Master, Steelcase

Mr Píxel