Qué necesito para iniciarme en el mundo del streaming

Atrás quedaron los años en los que los jóvenes querían ser futbolistas. Ahora quieren ser streamers. Personalidades como Rubius, AuronPlay o Ibai se han convertido en ídolos para millones de internautas que ya ni siquiera saben lo que es encender la televisión. Y no es una moda: puede ser una profesión muy lucrativa. Aun así, muchos otros jugadores se fijan en el streaming por su componente social, y es que permite llegar a miles de personas, hacer amigos y, simplemente, pasarlo bien, convirtiendo jornadas monojugador en algo completamente distinto al adentrarse directamente en el mundo del vlogging.

Si alguna vez has valorado adentrarte en esto del streaming, posiblemente también te habrás preguntado si tu PC está a la altura. ¿Qué clase de hardware necesitas? ¿Hay algún aspecto poco conocido que deberías tener en cuenta? Equipos como el Predator Triton 300 SE evitan cualquier posible complicación al haber sido creados desde el principio con los streamers y sus necesidades en mente. En cualquier caso, parece necesario arrojar algo de luz sobre estas cuestiones. En el siguiente vídeo, os resumimos los elementos esenciales de los que no es posible prescindir si buscamos calidad en la transmisión.

¿Qué equipo necesito para hacer streaming?

Esta es sin duda la pregunta del millón. Y no tiene fácil respuesta. No es lo mismo hacer un streaming de estilo de vida que centrarte en el gaming puro y duro, y dependiendo de nuestro presupuesto podemos querer un equipo más o menos amplio. Definir nuestros intereses y aspiraciones puede ayudarnos a dar con el equipo adecuado.

Estilo de vida

Si el streaming de estilo de vida, manualidades o producto es lo tuyo, tus requisitos serán menores que para gaming. Las necesidades de puertos etcétera serán idénticas, pero podemos relajar las exigencias a nivel de rendimiento. De hecho, ni siquiera necesitaremos un equipo secundario; bastará con conectar un micro y una cámara de calidad a nuestro portátil para echar a rodar.

Naturalmente, contar con un hardware más potente siempre hará que trabajemos más desahogados, pero la barrera de acceso es muy inferior. Un Core i5 de última generación y 16 GB de RAM nos harán la labor al no necesitar tanta calidad de vídeo, puesto que muchas veces este tipo de contenidos se consume vía redes sociales y teléfono móvil.

Juegos

El streaming de juegos ya es otro asunto. Vamos a necesitar potencia a raudales, puesto que es preciso mostrar una gran cantidad de detalle con la máxima fluidez posible. Esto implica un hardware realmente serio y, en ocasiones, dos equipos en lugar de uno. Estas son las posibles soluciones que podemos barajar:

  • Un único ordenador de gama alta: el mismo equipo deberá ejecutar el juego mientras comprime vídeo, añade la imagen de nuestra cámara y envía el conjunto a través de internet. Tan solo necesitaremos una pantalla adicional para gestionar el software de streaming. Hazte a la idea de que, con esta solución, la calidad de streaming máxima estará en torno a Full HD.
  • Un ordenador de sobremesa y un portátil: es la opción preferente si buscamos el máximo rendimiento y alcanzar 4K en nuestras transmisiones. Normalmente el equipo de sobremesa ejecuta el juego a tope, mientras que el portátil se ocupa de la compresión de vídeo, liberando al PC de juego de gran parte del trabajo. Es el setup de los pros.

La importancia de una buena pantalla

Tanto si utilizas una pantalla externa (que es altamente recomendable) como si usas la de tu portátil, es imprescindible que esté a la altura de las circunstancias. Un gran número de pulgadas siempre será deseable para disfrutar de la máxima nitidez y superficie de trabajo, pero un posible problema con los portátiles gaming de gran tamaño es que también poseen una resolución muy alta. Y eso puede lastrar drásticamente el rendimiento general.

Una pantalla de 14 pulgadas Full HD como la del Predator Triton 300 SE ofrece un buen equilibrio entre prestaciones y tamaño; no es ni muy grande ni muy pequeña, y su resolución resulta lo suficientemente alta para jugar con soltura, sin achuchar en exceso a un hardware que, en las configuraciones de un solo PC, va a estar trabajando por dos.

¿Qué procesador y tarjeta gráfica necesito para hacer streaming?

Como decíamos antes, si el streaming va a ser de lifestyle, prácticamente cualquier portátil moderno de Core i5 para arriba nos puede hacer el papel. Pero, si queremos jugar, la cosa cambia. Además de ejecutar el juego con normalidad, CPU y GPU van a estar muy atareadas creando vídeo en vivo de tu sesión de juego y superponiendo la imagen capturada por tu webcam, en caso de que no hagas únicamente comentarios de voz. Y eso supone un gran esfuerzo.

Los procesadores Intel Core Gen11 están entre los más adecuados para estas labores dada su eficacia para situaciones de multitarea. De hecho, los modelos de gama alta como el Core i7-11370H fueron diseñados para dar un buen rendimiento haciendo streaming mientras se juega, brindando una serie de optimizaciones para ello. Además, todos ellos incorporan WiFi 6 para una mejor conectividad inalámbrica.

En lo que respecta a la potencia gráfica, el software de streaming OBS, uno de los más conocidos, posee mejoras específicas para las tarjetas NVIDIA GeForce. Por supuesto, a mayor potencia, mayor rendimiento. Si nos inclinamos por una GPU de la gama GeForce RTX, tendremos la soltura suficiente para jugar y hacer streaming sin problemas. Y si solo usamos el portátil para procesar vídeo, sabemos que nunca sufriremos una interrupción o caída de fotogramas por su culpa.

¿Qué accesorios necesito para hacer streaming?

Cámara externa y micrófono son lo básico. Generalmente, vas a querer una cámara externa para tener una mayor flexibilidad que la brindada la propia integrada en el portátil, especialmente en entornos de baja luminosidad, así como un micrófono de buena calidad para que no suenes enlatado. Eso son dos puertos USB a ocupar. A esto podemos añadir mesas de control de audio y botoneras programables para acciones rápidas durante la transmisión (cortes, efectos, sonidos, interacciones con el público preprogramadas etcétera).

Cuántos accesorios terminen poblando tu mesa depende estrictamente de ti y de tus necesidades. Pero una cosa está clara: si vas a utilizar un portátil para hacer streaming, asegúrate de que tiene el número de puertos necesario. El Triton 300 SE es un buen ejemplo de portátil para streamers al ofrecer dos conectores USB convencionales y un Type-C muy aprovechable por webcams profesionales. Si usas un ultraportátil o un equipo más limitado en cuanto a puertos, pronto descubrirás que necesitas un hub ocupando espacio en mesa y llenándolo todo de cables. Algo que puede quedar bastante feo si te van a ver miles de personas. Recuerda que, si vas a ser un pro, has de lucir como un pro.

Imágenes | Acer

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