Siete cosas que no sabías que podías hacer con tu convertible

Seguramente ya conozcas las posibilidades de un convertible, esa especie de portátil estilizado para los amantes del diseño. Más ligero, más versátil e igual de potente. Si no te ha acompañado durante los días de sol y playa ni en los lanzamientos videolúdicos del primer tercio de año, tal vez lo haga a comienzos del nuevo curso.

Porque no podemos obviar la usabilidad y comodidad que ofrece este gadget. No en vano se espera que las ventas de convertibles crezcan a un ritmo superior al 20 % durante los próximos años. Ya seas estudiante o no, aquí te descubrimos las verdaderas claves por las que un convertible puede ayudarte en tu trasiego diario, los argumentos para analizar si realmente merece la pena vestir tu hogar tecnológico con esta nueva herramienta.

1. Movilidad ante todo

convertible

Los convertibles son llamados equipos dos (o incluso tres) en-uno. Y esto es por una sencilla razón: son una tablet, con sus respectivas funciones; un ordenador portátil; y, sin son táctiles como en el caso del Acer Spin 5, un teléfono móvil gigantesco. Nos permiten el control gestual sin dejar de lado las funciones más comunes: consultar correo, navegar por redes sociales, realizar compras, etcétera.

Si somos un estudiante, necesitaremos derivar nuestro equipo del instituto o facultad al piso compartido, después a la biblioteca y, finalmente, a las zonas comunes con WiFi como la cafetería. Si ya estamos inmersos activamente en el mercado laboral, de casa irá al trabajo, pero también a las zonas de descanso, y nos servirá en nuestros viajes de negocios. Por tanto, la máquina que usemos debe ser ligera y contar con la suficiente potencia.

Gracias a sus bisagras con giro de 360°, un convertible permite cuatro modos distintos de uso: portátil, con apertura frontal de unos 90º; tablet, con el teclado oculto tras la pantalla; escaparate, apoyado con el propio teclado; y tent, en forma de uve invertida, como las tiendas de campaña. Es decir, actúa como un cuaderno, de uno o dos pliegues, como pantalla de cine y como escritorio ofimático.

convertible

2. Un viaje transcontinental

¿Has oído hablar del vuelo sin escalas más largo del mundo? El vuelo sin paradas más largo disponible en la actualidad es el que presta la aerolínea Qatar Airways. 17,5 horas desde Auckland (Nueva Zelanda), hasta Doha (Catar). Tal vez 17,5 horas sean un exceso megalómano, pero debes saber que, después del peso, la autonomía es uno de los factores determinantes para decantarse por un convertible.

El citado Acer Spin 5, modelo ágil con apenas 1,5 kg de peso —y 15,9 mm de grosor— cuenta con 4 celdas ion-litio y una capacidad total de 3.220 mAh. Se trata de una batería de carga fácil que nos permitirá pasarnos la mitad de nuestro viaje prendado de nuestra serie favorita, ya seas más de Netflix, HBO o Amazon Prime Video.

3. Activando el modo tableta

convertible

Windows 10 nació con vocación interdisciplinar. Cuando conectamos o desconectamos el teclado —o incluso cuando simplemente lo abatimos—, el sistema operativo reconoce la modalidad de nuestro sistema y nos da la posibilidad de activar el modo tableta.

En este modo, cambia la interfaz y la adapta para el control táctil. También elimina los iconos de la barra de tareas, despejando el área de trabajo para realizar clips o recortes al vuelo, sin necesidad de usar un teclado externo —aunque siempre podemos adquirir uno y conectarlo, ya sea mediante USB o vía Bluetooth—.

4. Un lápiz con stylus

Dependiendo del modelo, gran parte de los convertibles cuentan con un stylus, un lápiz inteligente que recoge nuestros movimientos y clics como si de un ratón se tratase. Además, su botón secundario nos da la opción de realizar capturas de pantalla.

El menú del lápiz lo encontraremos, desde Windows 10, en Configuración > Dispositivos > Lápiz y Windows Ink. Desde aquí recomendamos ajustar la sensibilidad del movimiento. Si usamos un active pen de marca genérica, no olvidemos tampoco proteger nuestra pantalla con un vidrio templado para evitar cualquier tipo de arañazo.

5. Como un móvil, pero mejor

convertible

Y como una tablet, pero mejor. Gracias a la incorporación de la última generación de procesadores Intel Core i5 e i7, los convertibles no son precisamente juguetes. Son ligeros gracias a sus discos duros en formato SSD —el Acer Spin 5 cuenta con 256 GB SSD— e integran gráficas de serie sencillas, pero preparadas para las tareas clave: trabajar a pantalla partida con distintos procesadores de texto, editar fotos o ver una peli en HD.

Además, disponen de todo lo mejor de un móvil: lector de huellas (no siempre), paneles de alta calidad —IPS, OLED o incluso AMOLED— y un peso notablemente más ligero que el de un portátil común de 15,4 pulgadas. El citado Acer Spin 5, con gráfica Intel Graphics 620, incorpora una pantalla Full HD con formato 16:9 y tecnología IPS, suficiente para cualquier contenido en streaming.

Tampoco hemos de pasar por alto el teclado. Podemos usarlo para seguir una receta mientras cocinamos, para ver un tutorial, grabar el nuestro propio e incluso ir redactando una receta que nos inventemos. No olvidemos que el modelo de Acer cuenta con teclado retroiluminado. Y aún debemos sumar el touchpad, amplio y compatible con el control gestual.

6. El corazón de un gran escritorio

¿Es que nadie piensa en las conexiones? Usamos los convertibles como sistemas independientes del resto de equipaje informático. Y no debería ser así. Muchas de estas tabletas-con-teclado cuentan con entrada HDMI para conectar un monitor auxiliar y entrada de auriculares que podemos usar para añadir un sistema de altavoces.

Igualmente, encontramos entradas USB ultrarrápidas para añadir servidores, cargar otras tablets, etc. Más allá de los citados 45, 180 o 360º, un convertible puede ser el núcleo de un sistema ofimático. Sí, tendremos más cables, pero no perderemos la itinerancia y la capacidad de movernos a cualquier parte en cuanto lo desconectemos.

7. Estarás ahorrando. Siempre

convertible

En dinero, ya que un convertible es más barato que una torre común —a la que debemos sumar teclado, ratón y monitor—. Pero también en consumo. En vez de mantener una conexión permanente, alimentamos 13 pulgadas con el mínimo de iluminación y gasto energético. Las líneas estéticas se cuidan para establecer un margen coherente entre el calentamiento y la disipación de temperatura.

Es un ahorro que también trasladamos al espacio, por supuesto. Plegado, en una funda, un convertible puede transportarse incluso en un bolso de mano, al hombro o dentro de una cómoda mochila. Esto es algo que agradecerá cualquier estudiante tras años de cargar con maletones llenos de libros, la flauta, el estuche con los rotuladores y otros materiales de rigor. ¿Y qué tipo de convertible necesita? En el siguiente vídeo, están todas las respuestas:

Cabecera | Pexels

En InGET by Acer | Los últimos videojuegos del mercado para aprovechar al máximo tu convertible

En InGET by Acer | Tal vez tu videojuego favorito lo creó una sola persona con un portátil

Israel Fernández