Comparativa de procesadores Intel de 8ª generación

Para la mayoría de los lectores el microprocesador es el elemento hardware que trata la información dentro del ordenador. Y poco más. Esto es cierto, el procesador es el elemento electrónico donde se realizan los procesos lógicos, pero también una de las piezas más importantes del PC. El cuello de botella de su razonamiento.

Los procesadores son chips, circuitos integrados que simulan transistores diminutos. Como cualquier otro componente, su diseño y fabricación evoluciona y, a finales de 2017, llegamos a la 8ª generación de micros Intel Core. En este artículo, comparamos desde el i3 al i9, y sus aplicaciones.

Procesadores Intel Core i3, ¿para qué se usan?

Intel ha bautizado sus chips con nombre que van del i3 al i9, saltándose los números pares. Esto significa que existen cuatro grandes familias de prestaciones más o menos crecientes (aunque hay excepciones). A nivel usuario se encuentran los i3.

Son asequibles y dan una muy buena respuesta en portátiles o con sistemas operativos livianos, como Windows 10. También en ChromeBooks o tablets.

Dentro de la familia i3, que ya tiene mucho recorrido, también hallamos divisiones, y esto aplica igualmente a los i5, i7 e i9. Por ejemplo, estos son los últimos i3 en ser lanzados:

  • i3-8350K
  • i3-8100
  • i3-8130U
  • i3-8100T
  • i3-8300
  • i3-8300T
  • i3-8109U

Aunque visualmente son casi idénticos y su mecánica es prácticamente similar, hay sutiles diferencias. Entre ellas, el segmento al que van orientados. El i3-8100T trabaja muy bien en portátiles, mientras que el i3-8109U está optimizado para teléfonos móviles. En función del uso que demos al PC, elegiremos uno u otro.

Podemos encontrar el procesador i3 de última generación en portátiles de la serie Swift (Swift 3), la serie Spin (Spin 3, Spin 5) y Aspire (Aspire 3). Eso sí, también dentro de las distintas series de Acer es posible encontrar diferentes procesadores de “i” creciente en base a las características finales del producto. Es decir, tendremos i5 o i7 según el rendimiento que se exija a la máquina.

A medida que nuevos modelos llegan al mercado, estos aumentan sus prestaciones en un segmento específico. Algunos son muy buenos orientados a videojuegos, otros a multitarea, otros a procesamiento en la nube, etc. Pero la octava generación, incluso en la gama baja de los i3, nos ha deparado algunas sorpresas.

¿Interesado en reproducción a 4K? Cuenta con ella en los “ix”

Hasta ahora, no todos los procesadores i3 o i5 contaban con la posibilidad de reproducir 4K, o lo que es lo mismo, 3.840 x 2.160 píxeles. Esto hacía que conectar vía HDMI el portátil o el sobremesa a la televisión diese como resultado una pantalla algo pixelada. Eso es cosa del pasado.

Todos los procesadores de octava generación admiten 4K a 60 Hz y 3.840 x 2.160 puntos (4K 3840×2160 @60Hz). Esto significa que Netflix, HBO, YouTube, Amazon Prime, Play Google o cualquier otro reproductor de alta calidad será compatible con ellos a la máxima resolución. Es una buena noticia que evita discriminar un procesador por su baja capacidad y nos abre un mundo de ocio.

procesadores-comparativa-octava-generacion

¿Para qué sirve tener más núcleos? ¿Y los hilos?

En la tabla de arriba hemos mostrado los procesadores que comentamos en este artículo, del i3 al i9. Pero fuera del mundo de la informática y el desarrollo, conceptos como los núcleos son muy difíciles de visualizar. ¿Es mejor tener más o menos? ¿Para qué sirve un núcleo?

Hace muchos años, cuando los procesadores eran muy simples y solo tenían unos pocos transistores, el procesador y el núcleo eran lo mismo. Pero, ahora, que un mismo procesador tiene millones de transistores en su interior (diminutos, claro), los subdividimos en núcleos. Esto los hace más rápidos.

Es algo así como que una animal tenga más de una boca en relación a su capacidad de comer. Un animal con dos bocas podrá comer el doble de rápido que uno con una. Y uno de cuatro, cuatro veces más rápido. Una CPU con cuatro núcleos, como la del i3-8100T, tendrá la posibilidad de realizar cuatro tareas al mismo tiempo. Esto significa que será factible tener abiertos más programas o ejecutar programas que demanden más recursos, como pestañas en Chrome.

De este modo, nos interesa tener un número mayor de núcleos, pero también de subprocesos o hilos. El mejor método para visualizar esto son trenes y vías. Imagina ocho trenes en vías paralelas de una estación, esperando salir, pero solo cuatro vías saliendo de ella. Es algo que suele ocurrir en las estaciones. Y es evidente que no pueden salir todos a la vez, y que necesitan pedir prioridad o permiso:

nucleos-hilos-procesador

Algo similar es lo que ocurre dentro en tu ordenador de cuatro núcleos. Para poder computar todas las tareas sin que se pare ninguna, se divide a los “trenes” en “vagones” y se les va dando prioridad: tren 1, vagón 1; tren 2, vagón 1; tren 3, vagón 1… cuando se termina con los primeros vagones de cada tren, se llama al segundo de cada tren.

Así hasta que todos han pasado por el cuello de botella. A esta ordenación se le llama hilos, y también nos interesa tener bastantes. A más hilos, más multitarea puede procesar el PC.

Procesadores i5 e i7 y sus novedades

Si aglutinamos i5 e i7 es porque ambos se encuentran en el llamado “segmento medio” del mercado. Rara vez se usan a nivel profesional, pero tampoco en gamas muy bajas. Son un tipo de procesador equilibrado para el uso que damos a los ordenadores a nivel usuario, gaming incluido.

Con respecto a la octava generación que nos ocupa, hay novedades: llegan a portátiles y convertibles, un tipo de dispositivo que antes no usaba micros tan potentes. El motivo es la bajada drástica de consumo que registran frente a la generación anterior ofreciendo hasta un 40% más de rendimiento.

También aumenta la frecuencia de trabajo de estos procesadores y baja bastante su coste. El procesador es uno de los componentes de mayor importe en los ordenadores, con lo que el precio final de estos se adapta mejor a la mayoría de los bolsillos. Son los chips más extendidos y los encontramos en segmentos variados:

procesador-swift

Por ejemplo las gamas Acer Swift,  Spin y Aspire comprenden procesadores del i3 al i7, y el Switch (5) existe tanto en i5 como en i7. De esto podemos sacar algunas conclusiones que quizá no sean intuitivas: un i7 no tiene por qué ser mejor que un i5, o este mejor que un i3. Hay otros factores a tener en cuenta, como el número de núcleos.

Por ejemplo, el i3-8109U trabaja a 3,10 GHz, que son más que los 1,60 GHz del i5-8250U. Sin embargo, este último tiene 2 MB más de caché, el doble de núcleos y el doble de hilos. En función de para qué queramos el ordenador y el número de tareas que tendremos abiertas, deberíamos elegir entre uno u otro.

Los 14 nm, ¿límite tecnológico?

Hay algo que no ha cambiado con la octava generación y es el tamaño de los “cables” o pasillos internos de los procesadores. Se pensaba que tras los Intel Kaby Lake de séptima generación vendrían chips con 10 nm (nanómetros). Esto es, componentes con cables extraordinariamente pequeños.

La octava generación se ha quedado trabajando en los 14 nm, aunque no está nada mal para la tecnología actual. Para comparar y tener referencias, la barba crece a 5 nanómetros por segundo y una célula cualquiera de tu piel mide 40.000 nm.  Por tanto, 14 nm es una distancia extraordinariamente pequeña. Un récord.

i7-8700K y Predator Orion 5000

Los amantes del gaming, en busca de nuevas experiencia, también acuden a la caza de los procesadores más potentes del mercado. En el segmento superior de los i7 de los lanzados en la octava generación, tenemos el i7-8700K, con una frecuencia de 3,7 GHz.

Pero lo llamativo para este i7 son sus seis núcleos, 12 hilos y 12 MB de caché que harán las delicias de los que se pasan horas dándole al mando. Debido precisamente a sus núcleos, hasta el juego demandante de más recursos correrá fluido. Con los hilos, no tendremos lag en ningún ángulo. Y gracias a la caché todo el sistema estará estabilizado. Nada de interrupciones.

acer-predator-orion-5000

Este procesador lo encontramos en ordenadores de sobremesa gaming como el Predator Orion 5000, de Acer, que con su tarjeta gráfica NVIDIA  GeForce  GTX 1080 puede responder sin despeinarse a los picos de potencia.

La capacidad de procesamiento es tal que el Orion 5000 tiene su propio sistema de refrigeración líquida (Ice Tunnel 2.0) para los momentos de mayor consumo. Y este es bajo comparado con la potencia suministrada.

Es perfecto para una resolución 4K, pero también para la inmersión VR, sin retraso en los giros rápidos. A menudo, cuando usamos unas gafas de realidad virtual, nos mareamos. Esto se debe a la latencia entre nuestro movimiento y el procesado de la imagen. Algo que no nos ocurrirá con el Predator Orion 5000.

La potencia de los i9

Intel-Core-i9-procesador

A la vanguardia del diseño y del poder de cálculo y la potencia se encuentran los Intel  Core i9. Son de los chips de procesamiento de datos más rápidos del mercado y su coste es bastante elevado. Constituyen la punta de flecha de la tecnología actual en computación, exceptuando soluciones no comerciales, como la cuántica.

Eso hace que sean muy demandados en el mundo gaming o en sectores industriales en los que se necesita trabajar con una gran cantidad de recursos. Empresas de ingeniería que necesiten hacer muchos cálculos o jugadores de todo el mundo son los más interesados en este tipo de chips.

Por ejemplo, el Intel Core i9-8950HK tiene una caché de 12 MB. Esto es un salto enorme desde los 8 MB del tope de la gama i7, o los 6 MB de las series i5 e i3. ¿Por qué es importante? Porque es la solución al problema de rendimiento del sistema de memoria. A más memoria caché, menos cuellos de botella. Por eso es importante que núcleos y caché vayan en consonancia.

El i9 Extreme Edition y el Predator Orion 9000

Como hemos dicho al empezar el artículo, i9 es toda una gama. En el segmento superior de esta colección de procesadores se localizan productos como el i9 Extreme Edition o i9+, auténticas joyas de la tecnología. Por mencionar algunos parámetros importantes, tiene una caché de 24,75 MB, 18 núcleos y 36 hilos.

Es decir, no es un procesador convencional, y su precio en el mercado ronda los 1.857 euros. Se trata de un tipo de chip muy específico orientado al gaming y podemos verlo en la serie Predator Orion 9000 de Acer.

Con el i9+ y el Predator Orion 9000 hablamos de otro nivel de procesamiento. De un tipo de velocidad que evitará el lag (retraso o interrupción) mientras jugamos y pondrá al juego en primer plano. Por ejemplo, este tipo de chips permite la emisión y renderizado en 4K en tiempo real. Nada de videojuegos pixelados, interrupciones, parpadeos o baja jugabilidad.

Con 18 núcleos, el número de cálculos simultáneos es abrumador, pero con 36 hilos tendremos la seguridad de que ninguno de los procesos saturará el micro.

No olvidamos a los “pequeños” Celeron

Fuera de la gama i3 a i9 también hay vida. Ordenadores extraordinariamente livianos tanto en sistema operativo como en peso, como la gama Swift 1, hacen uso de los Celeron de Intel. Estos procesadores, los más asequibles del mercado, están muy orientados a web y a trabajar en remoto.

Son soluciones que ofrecen flexibilidad en movilidad, aunque no tanto en capacidad de procesamiento. Ideales para abrir y editar documentos sencillos, navegar, enviar correos electrónicos o ver una película en el PC. Para tareas más complejas, mejor un i3 en adelante.

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Alma Landri