La ciencia como factor unificador

Sin ciencia, nuestras viviendas estarían literalmente a oscuras, no habría agua en el grifo e Internet sería una creencia sin fundamento. El conocimiento sostiene y conforma nuestra sociedad de manera maravillosa. La ciencia está presente a nuestro alrededor en formas que probablemente se nos escapen.

Nuestros PCs, entre los que podemos destacar el portátil ultraligero Acer Swift 5, hacen uso de las últimas novedades científicas comercializadas. Esto se traduce en baterías de menor impacto, pantalla con más calidad, alta eficiencia, materiales más durables y un largo etcétera.

La ciencia es un factor unificador a nivel planetario. En este artículo, repasaremos brevemente cuatro proyectos en los que la humanidad se ha metido de lleno gracias a la ciencia y que han ayudado a unir naciones y resolver conflictos. Si la ciencia es algo es espíritu colaborador y capacidad de aprender.

La Estación Espacial Internacional (ISS)

El centro de investigación más lejano lo tenemos a 400 km de la superficie terrestre. La ISS o Estación Espacial Internacional es nuestro laboratorio en órbita, un concepto que parece de ciencia ficción. Sin la ayuda de decenas de países habría sido imposible empezar a construirla en 1998. Y mantenerla.

Aún sigue en construcción, y cada pocos años se añade algún que otro módulo. Su habitabilidad permite a seis personas de todo el planeta colaborar y hacer nuevos descubrimientos en el espacio. Hasta la fecha, 16 países han enviado a sus astronautas y cosmonautas.

Square Kilometre Array (SKA)

Hace tiempo que los científicos se dieron cuenta de que usando muchos radiotelescopios pequeños podían simular el efecto de uno muy grande. Algo así como usar muchos ordenadores personales para hacer los cálculos de un superordenador. De este modo, empezaron a construir en Australia 3.000 telescopios de 15 metros de diámetro cada uno, el SKA. Se espera que observe el cielo en 2020.

Ya queda poco, y entonces podremos mirar “hacia arriba” con una precisión 50 veces mayor. Este proyecto internacional incorpora la ayuda directa de 20 países, pero su envergadura es tal que la fabricación de radiotelescopios abarca todo el planeta. Los descubrimientos serán compartidos con todo el mundo.

El gran colisionador de hadrones (LHC)

ciencia-gran-colisionador-hadrones

El CERN es, probablemente, uno de los paraísos de la colaboración mundial en materia científica. De allí ha salido un invalorable conocimiento sobre el universo, y los científicos siguen haciendo chocar partículas para desentrañar los misterios de la existencia. Para ello, usan el Gran colisionador de hadrones.

Un hadrón es una partícula subatómica. Por ejemplo, un protón es un tipo de hadrón, y el LHC se usa para lanzar un haz de ellos al 99,99% de la velocidad de la luz, dejar que choquen y ver qué ocurre después. Recibe ayuda directa de más de una treintena de países, casi todos europeos.

Agua Negra Deep Experiment Site (ANDES)

Bajo la cordillera de los Andes hay una serie de cavernas que servirán de túnel de paso para el comercio. Pero el aumento de exportaciones del cono sur palidece cuando observamos los planos del proyecto y descubrimos un laboratorio de astrofísica bajo la cordillera andina.

ciencia-agua-negra-deep-experiment-site

Este laboratorio, como el Super-Kamiokande en Japón, servirá para detectar cómo distintas partículas atraviesan nuestro planeta a todas horas. Buena parte de Sudamérica participa de forma directa e indirecta en este proyecto para aprender sobre el universo.

El conocimiento científico y los planes para lograrlo crean lazos entre países y construyen un clima de paz como ningún otro proyecto. La ciencia es la que te permite leer este artículo y compartirlo, aprender de él e incluso corregirlo o ampliarlo mediante un comentario. Por qué no.

Imágenes | NASA, NASA/ISSLucas Taylor/CERN, Andeslab

Alma Landri