La realidad aumentada se juega su futuro: esto es lo que nos queda por ver

La realidad aumentada consiste en añadir capas de imágenes, vídeo o información adicional sobre un vídeo. Y cuanto mejor sea el dispositivo que la controle, mejores serán los gráficos y la calidad de estas imágenes sobreimpresionadas, así como la información mostrada. Equipos como el Predator Orion 3000 nos garantizan obtener la mejor experiencia en la realidad aumentada. Pero ¿qué es capaz de ofrecernos esta tecnología?

Realidad aumentada: ¿qué es?

Mucho se ha hablado en los últimos años de la realidad virtual, pero no tanto de su hermanastra: la realidad aumentada es una tecnología al alza que ha ganado gran notoriedad en el siglo XXI.

Las diferencias entre realidad virtual y realidad aumentada son muchas. Ambas se suelen utilizar con gafas o accesorios similares, como visores especiales; sin embargo, la principal diferencia está en que la primera muestra al usuario un mundo completamente ficticio, generado a través de diferentes herramientas digitales, mientras que la realidad aumentada superpone capas de información a una imagen real.

Sus orígenes se remontan a principios del siglo XX, si bien no fue hasta los años 60 y 70 cuando algunos inventores comenzaron a idear las bases de la tecnología que conocemos hoy en día. Existe cierto consenso de que fue Ivan Sutherland, profesor de Harvard, el que ideó el primer sistema compuesto por unas gafas que mostraban al usuario información sobre su entorno. Era el año 1968 y a su invento lo llamó «The Sword of Damocles».

Por entonces ni siquiera era una tecnología con un nombre específico. De hecho, el término realidad aumentada no comenzó a utilizarse hasta los años 90, veinte años más tarde de los prototipos de Sutherland. Y, entonces sí, la industria comenzó a mostrar un cierto interés por una tecnología que salió de los laboratorios y abandonó la investigación para optar por una finalidad más comercial.

Primero fueron grandes compañías como Boeing, NASA o la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) las que se interesaron, principalmente con fines de entrenamiento y formación. Más tarde fue el marketing, la publicidad y el entretenimiento quienes comenzaron a sacarle partido.

Todos estos usos primigenios fueron los precursores de la tecnología que tenemos hoy en día. Es la realidad aumentada del siglo XXI.

Lo que la realidad aumentada puede aportar hoy

Y es que las cosas han cambiado mucho en unos pocos años. Hace no más de diez o quince años la realidad aumentada era una gran desconocida entre el gran público; ahora, muchos la usan o la disfrutan a diario.

La línea imaginaria del fuera de juego, Pokemon Go o Ikea Place son solo algunos ejemplos cotidianos que son muchos más si nos adentramos en casos, usos y tipologías más específicas.

En marketing se suele utilizar para mostrar elementos y productos al consumidor. El ya mencionado ejemplo de Ikea Places para enseñar cómo quedarían los muebles en una casa, o también muestras de vehículos o cualquier tipo de producto. También las marcas de moda se han unido a esta tendencia, que la utilizan por ejemplo para mostrarte cómo te quedaría cierta prenda.

Una de las claves es que todo lo que muestra la realidad aumentada es personalizable, con lo que podemos elegir el color, ángulo de la cámara, o incluso añadir o quitar capas. Esto es especialmente interesante ya que es el consumidor quien elige qué quiere ver, según sus gustos o necesidades en cada momento.

Por último, en educación también existen muchos ejemplos tanto para escolares como para profesionales. Por ejemplo MARTA, un invento de Volkswagen que a través de la realidad aumentada es capaz de indicar al técnico cómo ha de realizarse una reparación y qué pasos debe seguir, piezas compatibles, etc., a modo de manual técnico:

En los colegios de ahora los niños ya no aprenden con libros y pizarra: pueden aprender a través de realidad aumentada, siendo la educación escolar uno de los sectores que más están innovando.

Imagina, por ejemplo, que toca lección de anatomía humana. Antaño se enseñaba conde forma teórica, con libros o dibujos en la pizarra; en los mejores casos existían modelos o maquetas que mostraban las diferentes partes del cuerpo. Ahora todo esto es mucho más fácil gracias a la realidad aumentada.

A través de un dispositivo (smartphone, tablet o un portátil con cámara) se puede ‘recrear’ la realidad para hacerla aumentada y añadir esta nueva información digital. El modelo puede modificarse a nuestro antojo, por ejemplo cambiando el ángulo de visión, haciendo o quitando zoom, o incluso quitar capas hasta llegar a las que necesitemos: músculos, órganos, sistema óseo…

La lección no necesariamente tiene que ser anatomía humana, y de hecho puede ser casi cualquier cosa que imaginemos. Podemos recrear mapas, objetos o monumentos, convirtiendo algo abstracto en algo que está frente a nuestros ojos y es casi tangible. Esta charla TED define muy bien las posibilidades de la realidad aumentada en la educación:

La realidad aumentada como tecnología de futuro

Hemos repasado su historia y su presente, y la verdad es que la realidad aumentada también tiene mucho futuro.

Una de las claves está en esas otras tecnologías hermanas a las que nos referíamos antes. La realidad virtual continúa abriéndose camino a pasos agigantados, sobre todo en el mundo de los videojuegos; por su parte, la realidad aumentada tiene un enfoque mucho más versatil y trasversal, capaz de afectar a diferentes áreas.

En los últimos años se ha creado una tendencia que mezcla ambas vertientes, la virtual y la aumentada: se llama realidad mixta, y hace que, basándose en una imagen o vídeo real, general un mundo virtual que es lo que se muestra al usuario que puede hacer interactuar a objetos digitales con los reales. El gran exponente de esta realidad mixta son las Microsoft HoloLens, unas potentes gafas que ofrecen esta experiencia pero que aún están en desarrollo, siendo un producto más de investigación que realmente comercial.

Algo parecido sucede con las Spectacles, unas gafas creadas por Snap Inc. –la empresa detrás de Snapchat– y que ofrecen una visión mucho más comercial. Estos productos pueden ser vistos como los precursores de la tecnología de realidad aumentada que está por llegar.

El primer paso que debe llegar es la miniaturización. Alejarse de grandes dispositivos o accesorios con productos más reducidos y pequeños; algo parecido a las Google Glass, incluso todavía más pequeño. Esto hará que podamos llevar la realidad aumentada a cualquier parte.

El software, es decir las aplicaciones, continuarán evolucionando y mejorando. El ejemplo que veíamos anteriormente de Volkswagen permitía ayudar a los técnicos que reparan vehículos; esto puede ser llevado a médicos, profesores o tenderos. Incluso a los consumidores finales en nuestro día a día, por ejemplo a la hora de ir a comprar al supermercado.

Cuestión de tiempo y espera. La evolución en los últimos diez años ha sido inmersa y ahora puede decirse que la realidad aumentada está presente entre la sociedad. ¿Qué nos espera en los próximos diez?

Imágenes | G2, Spectacles

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Pablo