Minar bitcoins no es rentable, pero siempre puedes intentarlo

El mercado de las criptomonedas está convulso. La popular Coincheck, primera en la lista por número de usuarios y de tráfico de transacciones, fue hackeada y bitcoins por valor de 400 millones de dólares fueron sustraídas de sus bases —aunque el Departamento de Policía del Área Metropolitana de Tokio ya ha dado con el paradero de las direcciones digitales—. A esto hay que sumar los habituales problemas de inflación y deflación que han distorsionado la perspectiva de futuro de este mercado.

Además, en la minería doméstica existe mucho relato. Algunos son falsos y otros hablan de fortunas logradas en pasados remotos. Con la minería de bitcoins es complicado ganar dinero, pero si tienes un segundo sistema bastante potente y poco utilizado, tal vez merezca la pena.

Entretanto, el creador de coinmarketcap.com Brandon Chez hizo temblar los cimientos del bitcoin al introducir cambios en su algoritmo para estimar su valor independiente de la creciente inflación del mercado chino. ¿Viven las criptomonedas su peor momento? En absoluto. Siguen siendo una firme apuesta de futuro. Porque existen más alternativas que nunca.

Más allá del bitcoin

Mientras algunos usuarios piensan que el bitcoin es algo absolutamente marciano, la realidad es que existen hasta modelos de phising y anuncios en forma de correo electrónico que utilizan bots para minar bitcoins. Sin que nos enteremos, claro.

Con este escenario sobre la mesa, nada mejor que reforzar la seguridad, revisar a fondo nuestro propio hardware y buscar un mercado donde indagar. Porque no todo son bitcoins: tenemos el mercado del Litecoin (LTC), el ethereum (ETH), el económico “bitcoin cash” (BCH), y los actores más sugerentes: Zcash y Monero, dos criptodivisas de crecimiento más controlado que están empezando a encontrar cierta estabilidad.

Solo hay que tener dos factores en cuenta: necesitas un software para minar; el software conecta las labores del hardware con la red de trabajo y desencriptación. Existen muchos programas, como bien podría ser BFGMiner en Windows 10, BTCMiner o CGMiner. Y dos: necesitas un monedero desde el que controlar lo que gastas y lo que ganas, un lugar desde el que obtener los pagos y recompensas por minería. Las alternativas también son amplias: MyceliumBreadwalletElectrum

Aunque cabe destacar una tercera vía: si minas en la nube, no necesitas un software que consuma recursos. Genesis Mining o Hashing24, con distintos planes mensuales y un ratio de beneficio superior a la minería independiente, también son una alternativa jugosa si cuentas con más fondos que red eléctrica.

Lánzate a la piscina

Antes de seguir, un pequeño apunte: las mining pools son “clubes” de minería, una red compartida que se sirve de la suma de varios equipos para aumentar poder de procesamiento, basado a su vez en el modelo de computación distribuida, descentralizada, aprovechando dicho músculo redundante para resolver todas esas cadenas de bloques criptográficos.

Claro, cualquier usuario podría intentar descubrir el siguiente bloque de la cadena, pero con la agresiva competencia actual, con granjas enteras gastando kilowatios de electricidad a toda mecha, minar bitcoins desde un sistema doméstico y de manera independiente es como querer competir en la F1 con un triciclo —y, de hecho, no sería en absoluto rentable—.

Por supuesto, quien en grupo apuesta en grupo gana. Como en las peñas amigas, compartiendo durante años el mismo número de lotería, las ganancias han de distribuirse en proporción del hashrate, es decir, el poder que aporta cada máquina. No va a recibir la misma cantidad el chaval que está probando suerte desde un laptop de ofimática sencillo que aquel que vuelque toda la capacidad de su Triton 700.

De esta forma se establecen ratios de rentabilidad en cuanto a vatio gastado. En cualquier caso, no es indispensable un RIG de minería —es decir, un equipo pensado únicamente en este fin—, mientras ejecute el OS, cuente con una tarjeta GPU de la actual generación (VRAM GDDR5), y disponga de suficiente capacidad de memoria, entre 4 y 8GB, estaremos preparados para ello. Debemos, eso sí, prestar atención a ciertos componentes como la fuente de alimentación. La refrigeración debe ser correcta, de ahí que las granjas de minería montan las tarjetas GPU en racks independientes, ligeramente alejadas de la placa madre.

Las piscinas más populares

Como estarás intuyendo, estas piscinas no están compuestas precisamente por grupos de cuatro o cinco amigos. Algunas plataformas actúan como verdaderos fondos de inversión, donde el usuario desembolsa una cuota mensual y obtiene rédito a medio plazo.

¿Y qué plataformas son esas? AntPool, el pool de minería china más popular en la actualidad. Mina aproximadamente el 15% del mercado global, ahí es nada. Con una estructura similar se mantiene DiscusFish, también desde China, minando aproximadamente el 12% de todos los bloques. Y aún habríamos de sumar ViaBTCBTCC o BW Pool, todas ellas en el top10, minando entre las 3 aproximadamente el 20% del cómputo global. El mercado chino es tan amplio mina tres cuartas partes de los bitcoins mundiales, hasta el punto de consumir, sólo en esta actividad, el 0,17% del gasto en electricidad de todo el planeta.

Pero también existen otras comunidades de pool privado, donde no puedes sumarte a ella si no es mediante un plan de membresía previo. Tal es el caso de Bitfury, la compañía georgiana operando en San Francisco, Washington, Londres, Irlanda, Amsterdam y Hong Kong, y produciendo hardware para todo el mundo. La ventaja de Bitfury es su tarifa: al 0%. O Slush Pool, otros especialistas en hardware que sólo dan soporte a quien “eligen”.

Con esta ingente oferta sobre la mesa, está en manos del usuario posicionarse hacia uno u otro mercado.

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Israel Fernández