Qué es una VPN y cómo configurarla para protegerte

¿Qué es una VPN? ¿Debería instalar una en mi smartphone o en el ordenador? Las herramientas y aplicaciones VPN han adquirido mayor relevancia y popularidad tras el auge del teletrabajo. Para trabajar desde casa, debemos acceder a ficheros y librerías de archivos. Y, en este particular, es vital cifrar nuestras conexiones de ojos intrusos. No en vano, los ataques de phishing y ciberestafas se han disparado a raíz del confinamiento.

Es por ello que, además de tener un backup, conviene buscar alternativas para protegernos de modo que podamos teletrabajar con la suficiente confianza y tranquilidad. Por supuesto, la conexión a internet no es el único elemento a tener en cuenta. El equipo desde el cual nos conectamos también es fundamental. 

Toda seguridad y blindaje en tu navegación parte de esta máxima. Y es algo que nos garantiza el Acer Swift 5, un portátil de conectividad muy avanzada (WiFi 6 de doble banda y Bluetooth 5.1) y equipado con lector de huellas digitales, verificación de identidad mediante contraseña o reconocimiento facial a través de Windows Hello. Además cuenta con modo reposo y activación por voz (WoV). Con un aliado semejante evitaremos problemas mayores.

Qué es una VPN

Comenzamos con la respuesta corta: “VPN” son las siglas de Virtual Private Network, en castellano, red privada virtual. Es decir, hablamos de un tipo de conexión privada de internet. ¿Privada? ¿Pero no son todas las conexiones privadas? En absoluto.

A grandes rasgos, podemos decir que esta tecnología asegura nuestra forma de navegar desde la red de área local (LAN). Y lo hace mediante sistemas de cifrado que borran nuestra huella: en vez de realizar una llamada directa al servidor, cambian la ruta conectando nuestra conexión a otras “sucursales”. Un sistema de “desenrutamiento” mediante vínculos de internet.

Las VPN proponen navegar mediante un sistema de cifrado, un túnel desde el cual conectarnos de forma remota a redes privadas, pero usando una conexión pública (IP). Este recurso no es en absoluto nuevo, ya que la familia de protocolos de internet se remonta hasta 1982, cuando se convirtió en un estándar militar antes de comercializarse en 1985.

Para qué sirve (y cómo funciona)

Como es evidente, esta protección extra posee varias funciones. Por un lado, y si viajamos con mucha frecuencia, a través de una VPN podremos conectarnos a redes WiFi públicas, como las del tren, avión o metro.

Por otro, al utilizar una VPN podemos poner la ubicación del servidor desde el cual nos conectamos, y algunas también permiten elegir el tipo de cifrado. Esta función es especialmente útil si queremos acceder a contenido multimedia que cuenta con bloqueo regional. Los contenidos de la versión de Netflix EE UU difieren de los contenidos en Netflix España, de manera que, si viajamos por vacaciones o simplemente nos apetece acceder a estos servicios concretos, podremos hacerlo mediante VPN.

Ahora bien, no todas las VPN son iguales. Existen tres tipologías clave: IPSec (Internet Protocol Security), SSL (Secure Socket Layer) y móvil. Las primeras son un estándar que proporcionan seguridad de extremo a extremo. Son baratas de implementar, cifran el tráfico de entrada y salida y no generan demasiada latencia. Las SSL son llaves de seguridad que encriptan también la posible pérdida de datos; resultan algo menos prácticas, pero más seguras para usos como pasarelas de pago.

También existen varios tipos de cifrado. Los protocolos más conocidos son SSPT, PPTP, L2TP/IPSEC y OPENVPN, entre otros. Este último es popular por su robustez, por cifrar todos los datos con una llave AES-256 bit y disponer de autenticación 2048-bit RSA. Se puede considerar, por tanto, el más seguro actualmente, y es el más habitual entre las VPN de pago. Lo que nos lleva al siguiente punto: dependiendo del uso y nivel de cifrado necesario, podrás optar por VPN gratuitas o de pago.

Mejores VPN gratuitas

Las VPN gratuitas son nuestra recomendación para aquellos usuarios que hagan un uso puntual. Aquí tenéis una pequeña selección entre las mejores:

  1. Hotspot Shield: podemos navegar hasta un total de 15 GB cada mes, cuenta con encriptación de grado militar y solo permite acceso a un único servidor. A cambio, su interfaz es muy intuitiva y fácil de usar.
  2. ProtonVPN: muy popular por su rendimiento, esta es la versión gratuita de uno de los servicios más conocidos. No cuenta con límite de tráfico diario, pero el uso estará restringido a un solo dispositivo, tres ubicaciones a elegir y un rendimiento de red no preferente.
  3. UltraVNP: un competidor reciente, compatible con todos los navegadores actuales. Cuenta con 6 meses de acceso gratuito, suma un cortafuegos, encriptado AES de 256 bits y es quizá uno de los más rápidos. Por supuesto, no registra nuestra actividad y cuenta con más de 120 ubicaciones disponibles.

Mejores VPN de pago

  1. ExpressVPN: sin duda, un peso pesado en el que confían algunas de las empresas más populares del mundo. Sus claves son las habituales: cifrado fuerte, más de 3000 servidores que optimizan el rendimiento y cero limitaciones en cuanto a ancho de banda o dispositivos vinculados. Cuenta con una prueba de 30 días.
  2. Cyberghost: casi 100 países para modificar nuestra IP pública y un desempeño excepcional gracias a su paquete de seguridad —que incorpora, además de la VPN propiamente dicha, distintos protocolos de cifrado, protección DNS y cortafuegos—.
  3. Surf Shack: reconocida por informáticos expertos, SurfShark suele ser la alternativa común cuando alguien quiere acceder a bibliotecas con bloqueo regional. Cuenta con una ventaja adicional y es su reducido coste —unos 2€ al mes—, tres meses de prueba y una oferta temporal muy atractiva.

Cómo se configura paso a paso

Gracias al sistema switch con el cual las aplicaciones incorporan un interruptor automático de apagado, configurar una VPN no requiere conocimientos informáticos. La gran mayoría se configura a partir de estos tres pasos clave:

  1. Descargar la aplicación e instalarla, aceptando la configuración entre las preferencias de red —en Windows, desde la sección ‘Internet y red’ del sistema—.
  2. Iniciamos sesión o creamos una cuenta nueva, donde tendremos que incorporar una cuenta de correo y una contraseña.
  3. Nos conectamos a la VPN mediante el botón o sección dedicada. Suele tardar unos 30-40 segundos en activarse, dependiendo del servidor y host que hayamos elegido.
  4. Y listo. Ya podremos navegar utilizando nuestras credenciales, con las ventajas de protección de la VPN.

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Imágenes | Acer, Unsplash, webs oficiales de Norton, Cyberghost y UltraVPN.

Israel Fernández