Un viaje por la realidad virtual: de la ciencia-ficción a un presente visionario

La realidad virtual como herramienta profesional, pero también como experiencia para el ocio y la diversión. Equipos de alta potencia como el Predator Orion 3000, gracias a sus procesadores Intel Core i7 y especialmente por los gráficos NVidia de alto rendimiento, permiten disfrutar de la mejor experiencia en realidad virtual. Pero para llegar a productos tan completos como las ACER OJO 500 hemos pasado por un largo camino que nos hace remontarnos varias décadas atrás.

Los inicios de la realidad virtual

Tenemos que comenzar en los años 70. Los ordenadores de aquella época eran muy diferentes a los de ahora, claro, y de hecho el concepto de ordenador personal todavía no había aterrizado del todo. Sin embargo, algunas compañías ya estaban pensando en algo parecido a la realidad virtual tal y como la conocemos ahora.

Comenzaron a verse algunos nuevos sistemas que permitían al usuario ‘transportarse’ a otros mundos, y visualizar estos entornos. Eran patentes o programas creados como herramientas de investigación. Nada importante ni comercial… por ahora.

NASA VIEW, el primer gran paso llega en 1990

La NASA, quienes ya habían cacharreado previamente, presentó NASA VIEW, Virtual Interface Environment Workstation, en 1990: un sistema para explorar entornos virtuales que ya utilizaba unas rudimentarias gafas, pero muy parecidas a las que ya tenemos hoy en día.

Junto con las gafas, unos guantes especiales —llamados DataGlove— con los que el usuario podía interactuar con este entorno virtual, y un traje especial —DataSuit— que trasmitía al ordenador una serie de parámetros del cuerpo, gestos y emociones.

NASA VIEW no llegó al mundo comercial pero seguro que la entidad estadounidense le sacó un buen partido interno. A nivel técnico fue el principal precursor de la Realidad Virtual que hemos conocido en el s. XXI, y que desmigaremos un poquito más adelante.

La realidad virtual llega al entretenimiento

Los que conocieron las primeras generaciones de videoconsolas seguro que recordarán, allá por los 90, algunos inventos que grandes del sector como Sega o Nintendo llegaron a idear. Tuvieron bastante poco éxito, pero dieron mucho de qué hablar.

Sega VR fue un trabajo interno de la compañía japonesa que se quedó en sus laboratorios, y nunca llegó a ver la luz. Un prototipo que a modo de gafas, incluía unas pequeñas pantallas LCD y unos cuantos sensores para interactuar con el movimiento de la cabeza. Lo dicho, nunca fue lanzado al mercado aunque sí fue el precursor de otras tecnologías de la compañía que llegaron unos cuantos años después.

También por aquella época llegó otro artilugio, también de tierras niponas pero de otro conocido fabricante: Nintendo Virtual Boy. Este sí llegó al mercado aunque de forma muy fugaz, pues fue un completo fiasco. Sólo se mantuvo en el mercado entre julio de 1995 y marzo de 1996, con algo menos de 800 mil unidades vendidas en todo el mundo.

Virtual Boy era una consola completa, y no un accesorio para alguna otra. Como tal, se lanzó un catálogo específico de juegos con características que los diferenciaban de lo más común por la época. Las gafas permitían un efecto tridimensional para disfrutar de los únicos 22 juegos de su catálogo, que vieron la luz. Ahora es una pieza disponible en los mejores museos de videojuegos del mundo.

La clave de los años 90 es que la realidad virtual comenzó a introducirse en el mundo del entretenimiento. Los grandes del sector de los videojuegos hicieron sus primeros pinitos, pero no fue hasta casi un par de décadas más tarde cuando volvimos a saber más.

Los años de sequía

¿Qué ocurrió después de Virtual Boy? La realidad es que apenas hubo movimientos importantes. El mercado se estabilizó y los fabricantes se centraron en los desarrollos que ahora vemos más clásicos: el PC se estandarizó y su uso se masificó en el mercado.

Hasta 2010 aproximadamente hubo una completa sequía en el mundo de la RV. La tranquilidad antes de la tormenta.

La tormenta de Oculus, CardBoard y un sinfín de nuevos dispositivos

En 2010 la RV abandonó la hibernación, tras década y pico reuniendo fuerzas, y comenzó a moverse. Fue en ese año cuando se idearon los primeros prototipos de lo que luego fue Oculus Rift.

Oculus, que en 2016 fue adquirida por Facebook, lanzó una campaña en Kickstarter para financiar su primer kit comercial: Oculus Rift DK1. Consiguió más de 2.5 millones de dólares procedentes de 10.000 personas, y fue el verdadero pistoletazo de salida de la que a día de hoy continúa siendo una de las grandes líderes del sector con un amplio abanico de productos que no han hecho otra cosa que mejorar en calidad y prestaciones con el paso de los años.

Pero el otro gran movimiento lo hizo Google, quienes introdujeron en 2014 un nuevo concepto de gafas de realidad virtual: las Google Cardboard, unas gafas de cartón tremendamente económicas (apenas cuestan unos pocos euros) y que permitieron que casi cualquiera pudiera disfrutar de los muchos servicios y utilidades que tienen disponibles en sistemas móviles.

¿Oculus y Google? Y otros más: son muchos otros fabricantes los que han hecho sus pinitos en esto de la realidad virtual. HTC con las Vive, Valve con Index VR, Sony con PlayStation VR o Microsoft con las HoloLens. Algunas son productos para desarrolladores, y otras han tenido un cierto éxito comercial; todas ellas son productos que nos permiten asegurar que la realidad virtual, ahora sí, ha llegado para quedarse.

¿Qué puede ofrecer la Realidad Virtual hoy en día?

La realidad virtual del siglo XXI tiene varias vertientes y una amplia variedad de utilidades. Capacidades técnicas y de formación, marketing, investigación, y por supuesto videojuegos.

Ya sean gafas sencillas que reproducen contenidos o kits mucho más complejos en los que los sensores suponen una parte fundamental, es imprescindible que este accesorio esté acompañado de un PC potente como el Predator Orion 3000, a la altura y con el que sacar los mejores gráficos para disfrutar de la mejor experiencia. Es importante mencionar que la realidad virtual, sobre todo en videojuegos, exige una gran capacidad de procesamiento que solo los equipos más potentes son capaces de proporcionar.

El procesador Intel Core™ i7 del Predator Orion 3000, unido a su gráfica NVidia GeForce® GTX 1050 Ti con hasta 4GB de memoria dedicada, le da solvencia más que suficiente para afrontar este desafío (y todos los que le quieras poner).

La realidad virtual está volcándose sobremanera en la simulación, donde encontramos títulos increíblemente extraños para disfrutar con un realidad virtual. Desde montar un ordenador hasta simular una operación médica, pasando por convertirte en un Sith. Ahora casi todo es posible gracias a la realidad virtual.

Imágenes | NASA, Wikimedia

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Pablo