USB, Mini-USB, Micro-USB… Todo lo que necesitas saber sobre conectores USB

Hace casi dos décadas, en 1998, se lanzaba el estándar USB 1.0. Era una clavija que prometía ser universal para todos los dispositivos, y de la que en el año 2000 derivó el USB 2.0, y finalmente el USB 3.0 en agosto de 2013. Pero, ¿qué significan estos números, y qué relación tienen con las distintas clavijas?

El USB permite conectar cualquier dispositivo a nuestro Acer Swift 3, pero su nomenclatura parece algo confusa (Mini-USB, Micro-USB, A, B, C…). Te explicamos los distintos tipos de USB y sus diferencias.

USB 1.0, USB 2.0 y USB 3.0, ¿qué significa el número?

Como en software, el número que acompaña a las siglas USB (Universal Serial Bus) hace referencia a la versión de la tecnología, y por tanto sigue un orden cronológico. Tras el USB 1.0, que permitía velocidades de transferencia de 188 kB/s llegó el USB 1.1, con 1,5 MB/s de máxima.

usb type-c

Cuando el salto entre versiones ha resultado importante, o su uso ha cambiado el modo en que entendemos la tecnología, hemos actualizado el primer dígito.

Esto ocurrió con el USB 2.0. Dejamos de usar esta clavija solo para teclados y ratones, ya que sus 480 MB/s de velocidad de transmisión permitía su uso como pincho o pendrive, el acoplar un disco duro externo e incluso conectar dos ordenadores. También permite cargar dispositivos a 0,5 A.

El USB 3.0 fue más allá, y podemos transmitir hasta los 600 MB/s (5 Gbps) y cargar nuestros dispositivos a 0,9 A. La última versión de este estándar, el USB 3.2 permitirá trabajar con hasta dos líneas en paralelo, alcanzando velocidades de transmisión de hasta 10 Gbps.

La importancia de la calidad del cable y la clavija

Estos estándares definen la velocidad máxima de datos y el amperaje máximo de carga que el cable es capaz de llevar, pero no hablan sobre la calidad del mismo.

Al igual que en cualquier cable, imperfecciones del material, un número excesivo de conexiones, empalmes mal realizados, o una longitud excesiva, reducen de manera significativa la velocidad tanto de transmisión de datos como de alimentación.

Por ejemplo, un USB 3.0 de muy mala calidad tarda más en transmitir datos que un USB 3.0 de muy buena calidad. Si el cable es malo, tendremos velocidades de unos 300 MB/s, mientras que si el cable es bueno conseguiremos llegar a los 540 MB/s.

cable aukey

Hay marcas conocidas por su calidad como Aukey, Anker, CeeOne, CLS e iRULU. Si dudamos de la calidad, siempre podemos medir con un voltímetro USB o consultar los comentarios de los clientes en las distintas tiendas, especialmente si contienen una fotografía del voltímetro en funcionamiento.

La gran ventaja del USB es que es tecnología retrocompatible: la misma clavija USB 1.0 nos sirve para un ordenador moderno (si no nos importa la baja velocidad).

Las distintas clavijas USB (mini, micro, A, B, C…)

A menudo se confunden los estándar USB, que van con número, con las clavijas (o tipo), probablemente porque algunos han venido de la mano. Una de las más conocidas es la clavija tipo A, puede trabajar con los estándares USB 1.0, USB 2.0, USB 3.0… en función del número de pines o conexiones.

Algunos tipos de USB

El micro-USB fue durante muchos años el estándar de las cámaras de fotografía y de los teléfonos móviles, y es una reducción del USB tipo B, algo más grande. Las alternativas “mini” (mini-A, mini-B) pretendían miniaturizar estas entradas todavía más.

El USB tipo C ha unificado estos tipos tanto para smartphone como otros dispositivos, ordenadores incluidos. En toda la familia de ordenadores Acer Swift (Swift 1, Swift 3,  Swift 5 y Swift 7) podemos encontrarnos con el USB 3.0 tipo C que permite tanto la carga del dispositivo como a conexión de este a otros dispositivos a elevada velocidad.

Imágenes | iStock/marinzolich, lior2, iStock/iunewind

Marcos Martínez @euklidiadas