Agricultura de precisión: así cultivaremos en el futuro

Este año, en países como España o Francia ha sido imposible cubrir todas las vacantes del campo. El motivo es la COVID-19, que ha impedido la movilidad de los temporeros.  Pero hay una alternativa a futuro para que no vuelva a pasar: la agricultura de precisión y el campo digitalizado. Robotizar la agricultura.

La robotización de los cultivos está latente, esperando su momento. Este llegará pronto, cuando el alto costo del trabajo la haga más atractiva, quizá cuando este empiece a escasear. Hoy es por COVID-19, pero a medida que las desigualdades de ingresos decrecen dentro de los países y entre ellos (parece que hay cierta convergencia a futuro), menos personas quieren trabajar el campo.

El campo digitalizado

La agricultura, ganadería y pesca son sectores más bien tradicionales, donde la digitalización apenas roza su contabilidad o el gasto de agua. Solo en algunos experimentos y pilotos vigilan el campo con drones e incluso satélites para recoger los cultivos. La digitalización es aún básica.

Dicho esto, cada vez hay más propuestas de digitalización en este sentido. Plant on Demand es una plataforma que busca integrar una red de agricultores y clientes; Fieldview permite optimizar cada hectárea en detalle; SatAgro Farming es un software que facilita el uso de las imágenes satelitales para cultivo.

La agricultura de precisión llega al campo y lo transforma

Las plantas crecen, en teoría, en el suelo. De modo que es ahí donde empezaron a colocarse los sensores por planta. Uno de humedad, otro de acidez, uno más para evaluar nitratos, otro para analizar la luminosidad. En algunos campos hay más sensores varios por cada centenar de plantas, mejorando su calidad.

No es magia. Hoy en día, una mínima inversión en sensórica enlazada a un ordenador nos permite visualizar el campo como nunca lo hemos hecho. Lo óptimo, claro, es un hardware resistente, liviano y lo suficientemente potente como para analizar miles de datos en tiempo real, algo del estilo del Aspire 5.

usar satelites para vigilar cultivos agricultura de precision

Eso sí, la digitalización del campo no hará que este deje de ser tan duro, al menos hasta la siguiente fase de robotización y cultivo bajo techo. De ahí que se necesiten herramientas adecuadas a la situación, como portátiles duraderos que respondan bien a muchas horas de uso y dispongan de una pantalla grande.

El campo sin campo: bienvenidos al futuro

Mientras que algunos agricultores aún están empezando a colocar sensores en la tierra, otros prescinden de ella e invierten directamente en robots para que se encarguen de plantar, regar, nutrir y recolectar el cultivo bajo techo. Son las startups de la agricultura, que trabajan activamente en la disrupción. Una de las marcas piloto más llamativas es Iron Ox, pero ya hay decenas similares.

En el vídeo de arriba vemos lechugas y otras herbáceas similares siendo plantadas por robots sin usar tierra (soil). A pesar de ser el cultivo del futuro, inmunes a sequías, casi no dependientes del agua, sin uso de pesticidas y que consumen los recursos mínimos, este modelo aún no sirve para toda planta.

Pero probablemente lo hará pronto, a medida que descubramos lo que cada brizna de trigo y flor necesita. La lechuga es fácil. Una manzana, por ejemplo, no. Hace una década ya era viable en España el cultivo de patata sin tierra con aeroponía, de modo que no es tecnología nueva, sino una tendencia. El futuro está ahí, y avanzamos lentamente hacia él. Llegaremos sin darnos cuenta.

Imágenes | Roman Synkevych, Acer

Alma Landri

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