Cómo proteger tu vista frente al ordenador

La salud ocular es un tema de gran preocupación para las millones de personas que trabajan a diario frente al ordenador. Pasar demasiadas horas seguidas frente a una pantalla puede llegar a acarrear problemas de visión, pero, ¿qué hay de cierto en algunos de los mitos que a menudo leemos sobre el tema? Veamos cuánto tienen de real y cómo proteger tu vista del exceso de dispositivos electrónicos.

Mitos y verdades

Si llevamos a cabo un rastreo por la web y nos detenemos a leer algunos estudios y artículos fiables relacionados con el tema, veremos que la gran mayoría coincide en dar un veredicto: no existen suficientes evidencias que revelen una correlación entre el uso de pantallas digitales y el desarrollo de enfermedades oculares, sino que es la genética quien tiene la última palabra. Si bien, casos como el de China parecen indicar que sí es posible empeorar dichas afecciones como consecuencia de algunos malos hábitos.

De hecho, los principales problemas oculares derivados del uso excesivo de las pantallas vienen dados por estas costumbres desaconsejables. ¿La más habitual? No apartar la vista ni un solo segundo.

Lo recomendable, según los especialistas, es poder quitar la vista de la pantalla cada 20 minutos aproximadamente y dirigirla a un punto más lejano del entorno para evitar que el ojo únicamente haga uso de su visión de cerca.

Otro de los principales problemas que pueden provocar estas rutinas inadecuadas es la fatiga o el cansancio ocular, que a menudo derivan en picores, sequedad y molestia generalizada a causa de la falta de hidratación. Podemos combatirlos trabajando en una habitación bien iluminada y acostumbrándonos a parpadear más a menudo –solemos hacerlo con menor frecuencia cuando estamos absortos en el monitor–, pero lo que más nos ayudará será la regla del 20-20-20: 20 segundos mirando a una distancia de 20 pies (6 metros) cada 20 minutos.

Proteger tu vista de la luz azul

Una de las menciones más recurrentes en este campo es la de la luz azul y sus supuestos efectos nocivos para la salud ocular. Lo cierto es que no se han encontrado evidencias que liguen el deterioro de la visión con esta parte del espectro de luz visible.

Lo que sí está probado es la influencia de la luz en los ciclos circadianos: el cerebro la recibe e interpreta a continuación que estamos aún en un determinado momento del día en el que el sol todavía nos ilumina, lo que nos puede provocar una alteración del sueño.

Es por eso que cada vez son más las pantallas capaces de reducir o eliminar toda su emisión de luz azul. Algunos equipos ofrecen la opción para que el usuario la desactive y active a su discreción. Los más sofisticados también pueden ajustar de manera automática la cantidad de iluminación de esta clase que emiten según la hora del día y el lugar en el que estemos.

Es el caso del Nitro VG270UP de Acer, un enorme monitor de 27 pulgadas, marco ultrafino y tasa de refresco de 144 hercios que cuenta con la tecnología EyeSafe, capaz de modificar el brillo y el contraste, así como de controlar eficientemente los valores de luz azul de forma completamente automática y sin que tengamos que recordar cambiarlos manualmente. 

Para que solo nos tengamos que acordar de mirar a lo lejos y parpadear un poco más cada rato.

Imágenes | Acer