El 5G es mucho más que un nuevo estándar: es una revolución en las conexiones

Llevamos años hablando del 5G y de sus implicaciones. Aunque muchos modems ya emitían en 5G, 2019 parece el año en que empezaremos a verlo en la calle. Sus implicaciones va mucho más allá de una mayor velocidad de transmisión y una baja latencia.

Estos dos factores van a revolucionar las conexiones de persona a persona, de persona a objeto y, probablemente la más importante, de objeto a objeto. El 5G va más allá de ser un nuevo estándar. Se trata de una revolución en toda regla similar a la de la fibra óptica, y principalmente industrial.

Descargas “instantáneas” y latencia baja

La latencia es el tiempo necesario para que una señal salga de nuestro ordenador, llegue a un servidor externo, y vuelva con la información solicitada. Según el informe de OpenSignal en España el 4G ronda una latencia de 38,4 ms a 55,6 ms (milisegundos). Aunque parece haber mucha diferencia, no es grande.

Lo relevante es que la tecnología 3G tiene actualmente latencias de 53,2 a 71,8 ms, y que el 5G tendrá latencias entre 2 y 3 ms. Ahora sí que hay diferencia porque hablamos de órdenes de magnitud y velocidades de descarga que pasan de unos 20-25 Mbps a 700-900 Mbps en las primeras pruebas en España.

Para los usuarios del día a día el uso está claro: podremos descargarnos una película entera en cuestión de segundos, dejando de lado la molesta carga buffering cuando vemos contenido fuera de una red WiFi. También significará que el móvil podría convertirse fácilmente en nuestro punto de anclaje.

Velocidad WiFi en nuestro portátil

Portátiles como el Acer Swift 5 incorporan un sistema inalámbrico con tecnología 802.11ac, unas cinco veces más rápido que la tecnología 2×2 802.11n anterior. Así que ya podemos navegar sin dificultad usando nuestro smartphone como si fuese un router.

Para ello solo tenemos que ir a los ajustes de WiFi del móvil, buscar “punto de anclaje” y seguir las instrucciones. Una vez creada la red personal podremos conectarnos a ella desde el Acer Swift 5, así como navegar o ver series en nuestro servicio de streaming en una pantalla Full HD IPS.

Coches, hospitales y empleo

Además de las implicaciones directas, el 5G va a potenciar gran cantidad de servicios urbanos de los que todavía no somos plenamente conscientes. Una de las barreras al vehículo autónomo es precisamente la elevada latencia y la “baja” capacidad de red.

Si esto se soluciona es posible que el experimento de vehículos como los que ya tienen empresas como Waymo lleguen a nuestro país. Cuestión de tiempo. Eso significará una revolución en la movilidad, pero también un importante impacto en el mercado de trabajo. ¿A dónde irán todos los conductores?

El ámbito de aplicación de esta tecnología también implica hospitales con médicos al otro lado del mundo controlando robots cirujanos en tiempo real gracias al 5G. O mesas de trabajo internacionales en las que el retardo sea tan leve que resulte imperceptible. Sí, estamos hablando de hologramas realistas.

La Cuarta Revolución Industrial

Pero probablemente donde más cambios veamos sea en la producción de bienes. Lo que Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial, llamó la cuarta revolución industrial o industria 4.0. Si los objetos conectados domésticos (IoT) se van a beneficiar del 5G, imaginemos los objetos conectados industriales (IIoT). El impacto se compara con la Segunda Revolución Industrial.

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Imágenes | iStock/LHG

Alma Landri