Cómo será la vuelta al cole: entornos híbridos y combinados

La crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus ha cambiado por completo la forma en la que trabajamos y estudiamos. Millones de personas han visto cómo sus puestos de trabajo han sufrido grandes transformaciones para adaptarse a las limitaciones que, de manera excepcional, se han implantado en los diferentes ámbitos del entorno académico y profesional.

Puede ser, sin embargo, que este carácter excepcional y temporal no sea tal, ya que multitud de empresas, negocios y universidades han descubierto en el trabajo y el aprendizaje remoto una poderosa herramienta de cara a la productividad y la eficiencia de empleados y estudiantes.

La compaginación del trabajo remoto y presencial se ha convertido en algo habitual a lo largo de estos meses y todo apunta a que los conocidos como entornos mixtos (remotos, presenciales, híbridos y combinados) han llegado para quedarse.

Producir desde cualquier parte

La principal ventaja de trabajar a distancia resulta más que evidente; comodidad y versatilidad. El no tener que personarse en un aula o una oficina nos permite evitar los quebraderos de cabeza que a menudo suponen los desplazamientos, a la vez que nos ofrecen la posibilidad de ejercer nuestras labores desde casa, sí, pero también desde cualquier otra parte.

Los entornos híbridos han encontrado su mayor aliado en los equipos portátiles. La portabilidad de este tipo de ordenadores y tabletas encajan como un guante en la nueva dinámica de trabajo y aprendizaje híbrido, puesto que nos ofrecen aún mayor libertad de movimiento tanto cuando toca trasladarse presencialmente al centro de estudios o a la oficina como cuando se realizan las tareas de forma remota. 

Equipos 2 en 1 como el Spin 3 de Acer van un paso más allá, aunando las bondades de ambos tipos de dispositivos, puesto que combinan la manejabilidad de una tableta con la potencia y la conveniencia de un ordenador portátil y su insustituible teclado.

Entornos híbridos y combinados

Afortunadamente, los efectos de la pandemia –y por ende las consecuentes restricciones– se notan cada vez menos. Es por ello por lo que muchos de los puestos de trabajo que se desempeñaron de forma remota por fuerza mayor han empezado a regresar a una normalidad que, no obstante, mantendrá vigentes muchas de las tendencias surgidas durante la etapa pandémica.

Así, por un lado, encontraremos entornos híbridos en los que unas veces actuaremos en remoto y otras de forma presencial y, por otro, entornos combinados, en los que parte del alumnado o la fuerza laboral se encuentra físicamente en las dependencias del centro y otra parte se conecta virtualmente.

Estas nuevas modalidades de asistencia se ven reflejadas en universidades donde ahora es posible decidir entre trabajar y asistir a clase desde casa o en el aula. Y no solo hablamos de centros de enseñanza superior, también institutos y escuelas están apostando por los métodos de enseñanza combinada.

Y aunque el propio Gobierno ya ha ofrecido una serie de recomendaciones para adaptarse al aprendizaje combinado, cada centro es el que decide finalmente cómo implementar estas nuevas medidas. La Universidad Rey Juan Carlos, según informa en su último protocolo de adaptación, es capaz de «prever un modelo de adaptación inmediata a una formación 100 % en remoto» para todas las asignaturas.

Por otro lado, el centro ESIC Business & Marketing School, que ya apostaba por los entornos mixtos antes de la pandemia, aboga ahora por un método de enseñanza rotativo; una cierta cantidad de semanas se darán clases de manera presencial, otras de manera online y otras tantas serán los alumnos los que elijan a qué clases asistir en persona y qué otras ver desde casa.

En este escenario, los ordenadores portátiles se han tornado prácticamente imprescindibles en según qué disciplinas. Ilustradores, arquitectos o diseñadores gráficos, por ejemplo, agradecen poder acceder a todo su material en un mismo dispositivo y en cualquier lugar. 

El Spin 3 de Acer es ideal para este tipo de trabajadores gracias a su pantalla de 2560 x 1600 y 13,3 pulgadas compatible con lápiz táctil de alta precisión. Con 4096 niveles de sensibilidad, la pantalla del Spin 3 es un lienzo inigualable que nos permite crear y compartir nuestro trabajo en cualquier sitio y en todo momento.

Conectividad total

Y si la portabilidad es –y seguirá siendo– un factor esencial, no lo es menos la conectividad y el acceso a redes compartidas. La nube, ese concepto tan intimidatorio para los neófitos de las nuevas tecnologías, es ya un recurso indispensable en prácticamente todos los ámbitos de la vida.

Compartir imágenes, documentos, vídeos, asistir a conferencias, clases o reuniones, búsqueda de empleo… El acceso a internet es un imperativo en esta nueva era, y con el Killer Wi-Fi 6 AX1650, el primer Wi-Fi 6 del mundo, podemos estar seguros de que no habrá interferencias en las videollamadas con el jefe o que el profesor no nos echará en falta durante las ya míticas clases vía Zoom.

Manu Santos