¿Ha llegado el teletrabajo para quedarse?

La enfermedad COVID-19 ha enviado a muchos trabajadores a teletrabajar. Equipados con un portátil y trabajando en mesas más o menos improvisadas (hay quien aprovecha el escritorio de sus hijos), sacan trabajo adelante y pasan más tiempo con su familia. ¿Querrán volver a la oficina?

El teletrabajo ha sido durante años una demanda laboral para muchos trabajadores, pero es ahora cuando han experimentado ventajas y desventajas. El coronavirus ha forzado a las empresas a teletrabajar, y al tiempo ha descubierto que muchos puestos pueden operar de este modo.

Un experimento natural con el teletrabajo

En ciencia, un experimento natural es aquel cuyos factores están fuera del alcance y control de los experimentadores. Cómo está afectando el coronavirus a la economía en estos momentos es uno de esos experimentos naturales, y nos va a enseñar mucho sobre teletrabajo.

Miles de trabajadores están experimentando en sus carnes los puntos positivos de trabajar con un portátil desde casa. A muchos les va a ser difícil renunciar a:

  • dormir más,
  • aprovechar mejor el tiempo,
  • ahorrar en transporte,
  • disfrutar de la familia,
  • la siesta,
  • comer fresco a diario,
  • entrenar al final de la jornada.

Al tiempo, los teletrabajadores se encuentran con problemas de una envergadura proporcional a los pros:

  • la organización es más complicada,
  • la productividad puede bajar,
  • las distracciones son distintas,
  • se necesitan nuevos hábitos,
  • desconectar puede ser difícil,
  • la familia puede distraer.

Del lado de la empresa hay puntos similares, pros y contras. Pero, cuando todo esto termine, un número importante de empresas llamará a sus trabajadores a la oficina, y es posible que no todos quieran volver.

El portátil, la herramienta estrella de teletrabajo

Los ordenadores portátiles se han convertido en las herramientas clave del teletrabajo. Es cierto que algunos trabajadores, aquellos orientados a entornos conversacionales, podrán salir adelante usando teléfonos y tablets, pero para el grueso de nosotros hace falta una pantalla con teclado.

Es en este segmento en que ordenadores multipropósito como el Acer Swift 3 ganan en versatilidad. Compacto, fino, y con muy poco peso, soporta una pantalla de 14” de alta resolución. Además, sus hasta 16 GB de RAM serán el músculo perfecto para todo tipo de entornos: ofimática, diseño, programación, ingeniería, etc.

Disponer de una herramienta apropiada para el trabajo en casa puede suponer la diferencia entre habilitar un entorno cómodo o tener que andar haciendo malabares con dispositivos poco adecuados.

PRL laboral, un punto de mejora

No cabe duda que uno de los puntos de mejora en los hogares es la adaptación del espacio laboral. ¿El óptimo? Una mesa amplia donde colocar los codos mientras se trabaja en el portátil junto con una silla ergonómica, tal y como se ve en las oficinas. Y, si podemos, un pequeño despacho para evitar las distracciones propias del hogar, especialmente si convivimos con la familia.

Por desgracia, se sabe que un gran número de trabajadores (59 en una muestra de 183, el 32%) trabajan en una mesa en el salón. Y no son los que peor están. También hay quien trabaja en el sofá, sin mesa (2%), en el sofá delante de una mesa baja (2%) o en la cama (1%).

Garantizar a los teletrabajadores unas condiciones ergonómicas es una obligación empresarial que forma parte de la Prevención de Riesgos Laborales. Estos días, debido a la excepcionalidad del momento, se está dejando de lado, aunque si la situación persiste tendrá que ser valorado por las empresas.

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Imágenes | iStock/Ольга Simankova

Alma Landri