¿Máquinas para hacer música? Pronto la IA compondrá según nuestros gustos

En octubre de 2019 la banda británica Reverend and The Makers, con ayuda de la Universidad de Sheffield, desarrolló una “máquina musical” que les ayudará a componer su próximo disco. El proceso tardará seis meses y hará uso de inteligencia artificial. Ni son los primeros ni son los únicos.

En los últimos años artistas, compositores y marcas han hecho uso de algoritmos para componer música y otro tipo de arte. Artistas como Taryn Southern ya han aplicado IA a sus partituras y videoclips, y grandes genios de la música como Glenn Gould han sido rescatados de su muerte.

¿Cómo compone música una máquina?

La música no es sino un conjunto de golpes rítmicos. Un patrón. Bajo esta premisa una máquina podría tocar al azar un conjunto infinito de ellos esperando dar con el adecuado. Por suerte, las máquinas son capaces de aprender de nuestro pasado, y les hemos legado bastante.

Alimentando un algoritmo de machine learning con todas las partituras de un compositor, una inteligencia artificial podría componer con su estilo. Por supuesto la máquina no sería capaz de emocionarse al tocarla, pero los humanos que la escuchen bien podrían.

Jon McClure, líder de Reverend and The Makers, tiene una opinión algo apocalíptica al respecto. Según su experiencia los músicos están destinados a desaparecer, como ya han desaparecido en las bases de la música dance a medida que su profesión se automatiza.

Taryn Southern: un ejemplo de música IA

Taryn Southern escribió una canción (quizá deberíamos hablar de un poema) y se grabó a sí misma recitándolo en 2017. Tras procesarlo a través de un algoritmo musical este devolvió la música que se escucha en el clip de arriba. Resulta impactante que la máquina haya podido acompañar la voz.

Pero impacta aún más que muchos de nosotros dispongamos de las herramientas para componer. Hace unos años Intel (el mismo que fabrica el procesador Intel Core de 10ª generación del Acer Aspire 5) puso a la venta el Movidius Neural, una red neuronal con puerto USB.

Enlazado a un PC como el Aspire 5 mencionado podremos hacer uso de técnicas de machine learning y redes neuronales para todo tipo de objetivos relacionados con ceros y unos. Como la música. Aunque para ello necesitaremos aprender a programar, obviamente.

Vuelve el pianista Glenn Gould

En 2016 el banco ING analizó cientos de cuadros de Rembrandt para imprimir en 3D un cuadro con su estilo que engañó a los expertos. El 7 de septiembre de 2019, en el Monasterio de San Florián (Linz, Austria) sonó una conocida pieza tocada con el estilo de Glenn Gould:

Es evidente que Gould no la ejecuta. Después de todo falleció en 1982. Pero para cualquiera que haya escuchado a este pianista canadiense le resultará conocido el estilo. En el vídeo de arriba se escucha una versión de las Variaciones Goldberg, o BWV 988, con el inconfundible toque de Gould.

¿Qué veremos en el futuro musical?

Quizá Jon McClure tenía razón. Imaginemos que nos gusta mucho un grupo musical, pero que este solo tiene, pongamos, tres o cuatro álbumes. ¿Y si pudiésemos obtener más? El machine learning asociado a la composición musical podrían permitirnos esta generación infinita de música ad hoc. Música customizada para cada persona.

Imágenes | iStock/genkur

Alma Landri